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Fallas

La indumentaria fallera sigue parada: solo le salvan los arreglos

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València, 27 jun (EFE).- La indumentaria fallera se aligera con sedas naturales y algodones para adaptarse al clima de las Fallas de septiembre aunque el sector, tras meses al borde de la quiebra, lamenta que no llegan pedidos nuevos y afrontan el lento camino de la recuperación solo salvados con arreglos de ajuares ya confeccionados.

Incluso plantean que el verdadero despegue llegará una vez hayan pasado las Fallas de 2022, cuando finalmente se renueven los cargos en las comisiones y las falleras y falleros empiecen a hacer sus nuevos encargos para las fiestas del año siguiente.

No obstante, poder celebrar las fiestas aunque sea en septiembre «es un primer paso», destaca a EFE el maestro del Gremio de Sastres y Modistas, Fran Tochena, que confía en que el horizonte se despeje para 2022 y que las comisiones falleras no repitan sus cuadros de honor y haya encargos en la vuelta al tradicional mes de marzo.

ARREGLOS EN VEZ DE CONFECCIÓN

Según explica, los falleros ya tenían confeccionados el ajuar que iban a utilizar para las Fallas de 2020, las primeras que fueron suspendidas por la pandemia del coronavirus, por lo que ante el anuncio de que se celebrará la edición de este año en septiembre, su trabajo se centra sobre todo en hacer arreglos.

«Se está haciendo mucho arreglo porque el ajuar ya lo tenían. A las niñas se les ha quedado pequeño y se está haciendo mucho encargo de sacar tela, pero confección nueva hay muy poca», asegura el modisto.

No obstante apunta que los nuevos trajes que se puedan confeccionar utilizan tejidos naturales, seda natural y algodones, «que son muy fresquitos», para el clima más caluroso de septiembre -se celebran del 1 al 5- frente al más primaveral de marzo.

La presidenta de la Asociación de Comercios de Indumentaria Valenciana, Irene Sancho, reconoce a EFE que, a pesar del anuncio de la celebración de las Fallas, la venta «no se ha movido, está superparada y lo único que salva es alguna confección y sobre todo los arreglos, aunque hay muy poco».

«Para lo que se esperaba que iba a ser, la realidad es otra porque la gente no ha hecho encargos y los arreglos esperan hasta última hora», lamenta; también cuenta que igual pueden hacer algún cuerpo nuevo y eso les «salvará un poco de aquí a septiembre».

Explica que ofrecen telas de algodón, «más ligeras y económicas» y «más transpirables y fresquitas que los rayones, que no deja de ser viscosa», y las sedas, «por su precio, no se están haciendo aunque también son frescas y ligeras». Pero aun así, no se vende nueva confección.

EL SECTOR MIRA AL FUTURO CON ESPERANZA

Reconoce Tochena que con la celebración de las próximas Fallas, miran «hacia el 2022 con algo más de esperanza y confiando en que se reanuden los encargos y pueda haber unas fiestas normales».

«Este tiempo ha sido horroroso. Quedarte sin trabajo es una de las peores cosas que puede pasar en cualquier sector», apunta para recordar que han llegado a dejar de facturar hasta el 95 % de sus ventas por la suspensión de las Fallas por la pandemia.

Sin embargo, ha apuntado que de las 120 empresas del Gremio «solo ha cerrado una y el resto ha aguantado con pérdidas de facturación y el soporte de 9 millones de euros en gastos, que no han variado pero con beneficio cero».

«Confiamos en que el 2022 sea el año de la recuperación pero para eso se necesita la renovación completa de los cargos y los cuadros de honor en las comisiones falleras para asegurar nuevos encargos», señala, aunque se teme que muchos «repetirán» porque han tenido unos reinados «no muy normales».

En la misma línea se expresa Sancho al apuntar que «el problema es que los representantes falleros repiten», por lo que no hay encargos nuevos y eso «impide avanzar» al sector.

«Esperamos que a partir de marzo, a partir de que pasen las Fallas de 2022, se pueda recuperar la normalidad y los encargos nuevos para el año siguiente«, añade.

Recuerda que entre sus asociados hubo 17 cierres de empresas y, aunque algunos han querido volver a abrir, «les ha sido imposible por la falta de pedidos nuevos».

Mónica Collado

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Fallas

GALERÍA| Así es el armario de indumentaria de Lola Cañadas Jordá, Fallera Mayor Infantil 2026 de San Vicente-Periodista Azzati

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Lola Cañadas Jordá, Fallera Mayor Infantil de la Falla San Vicente–Periodista Azzati, ha conquistado corazones no solo por su dulzura, sino también por una indumentaria fallera cargada de historia, tradición y emoción familiar.

Desde el pasado mes de abril comenzó a formarse el armario oficial de la pequeña, en un proyecto cuidado al detalle por Amparo Fabra Indumentaria, donde cada tejido, cada metal y cada complemento han sido seleccionados con mimo.


Un inicio lleno de memoria: las faldas de su abuela

Lola llegó al atelier con dos faldas muy especiales que habían pertenecido a su abuela, convirtiendo el proceso en una experiencia profundamente emotiva.

Falda color barquillo de Garín

La primera pieza, tejida en los históricos telares de Garín 1820, luce un fondo color barquillo con delicados motivos florales.

Se combinó con:

  • Justillo del mismo tono, con patronaje del siglo XVIII

  • Envarado interior y cierre con cordones

  • Manteletas de batista rematadas con cadeneta en oro

  • Aderezos y peinetas familiares

Un conjunto clásico que respira tradición valenciana.


El diseño “Támesis”: elegancia en aguamarina

Entre los tejidos elegidos destaca el dibujo “Támesis”, en tono aguamarina con trama en crema y oro champagne.

Se completó con:

  • Manteletas de batista y oro

  • Jubón del siglo XVIII llevado por dentro, al modo del siglo XIX

  • Mangas rectas y botonadura en manzanilla en oro

Una combinación que fusiona épocas con gran equilibrio estético.

Falda “Plumas” de Rafael Catalá

La segunda falda, denominada “Plumas”, procede de los antiguos telares de Rafael Catalá.

Con fondo gris, se acompañó de:

  • Jubón oro con patronaje del siglo XVIII y varillaje interior

  • Manteletas de batista en oro antiguo y encaje

  • Aderezos y peinetas también familiares

El resultado es un traje elegante y cargado de simbolismo.


El traje de huertana: versatilidad y artesanía

En el armario de Lola no falta el tradicional traje de huertana, compuesto por:

  • Brial de moaré en color doré con volante de encaje

  • Jubón negro con motivos florales

Como detalle innovador, las mangas se desmontan mediante cintas, permitiendo transformar la prenda en justillo y lucir camisa con encajes.

La peineta, elaborada artesanalmente por Pua Artesanía, incorpora la inicial de Lola. El conjunto se completa con:

  • Abanico pintado a mano por Ana Muñoz

  • Manteletas heredadas de su tía abuela

Al no incorporar metal en el tejido, permite combinar tanto en oro como en plata.


La seda estrecha “Aitana”: emoción y simbolismo

Uno de los capítulos más especiales fue la creación de la seda estrecha dibujo “Aitana”, nacida de una muestra rescatada de la DANA, lo que le otorga una fuerte carga simbólica.

Cada detalle fue estudiado minuciosamente:

  • Ajuste de proporciones florales

  • Selección individual de tramas

  • Urdimbre en rojo Valentino

Se acompañó de manteletas de seda con encaje de Artesanía Viana y, para esta ocasión, Lola estrenó un aderezo de Dalmau.

 


El traje de la exaltación: tradición “a l’antiga”

Para la exaltación se confeccionó un traje con patronaje del siglo XIX, montado “a l’antiga”.

La seda elegida fue el dibujo “Lidón”, trabajado con un nivel de detalle excepcional:

  • Urdimbre en color fresia

  • Oro de matiz antiguo cuidadosamente seleccionado

  • Motivo floral equilibrado y elegante

Las manteletas, bordadas sobre tul con hilo de oro por Hijas de Carmen Esteve, aportan ligereza y riqueza.

Las peinetas, repujadas a mano por Pua Artesanía, rinden homenaje a su bisabuelo Vicente Cosí, artista fallero. El aderezo familiar de racimo se completa con collar y pulsera de vueltas de perlas de Peris y Roca.


Un armario con alma fallera

Cada uno de los trajes de Lola Cañadas Jordá refleja no solo la excelencia de la indumentaria valenciana, sino también el valor de la herencia familiar y el respeto por la tradición.

La indumentaria de la Fallerita Mayor Infantil de la Falla San Vicente–Periodista Azzati se convierte así en un homenaje a generaciones pasadas, donde técnica, artesanía y emoción se entrelazan para dar forma a un armario único y lleno de historia.

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