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Valencia

Mónica Oltra, dos años de una encrucijada judicial que no termina

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Mónica Oltra me voy cara alta
Mónica Oltra, dos años de una encrucijada judicial que no termina. EFE/Ana Escobar

València, 23 junio (OFFICIAL PRESS-EFE).- Dos años han pasado desde que quien fuera la número dos del Gobierno valenciano durante siete años y la principal referente de Compromís, Mónica Oltra, dejase la política para afrontar una encrucijada judicial -un «calvario» en palabras de su partido- que parece no llegar a su fin.

Cuando dimitió de sus cargos el 21 de junio de 2022, cinco días después de ser imputada en la causa judicial sobre el supuesto encubrimiento en su Conselleria, la de Igualdad, de los abusos a una menor tutelada por parte de su entonces marido, en Compromís confiaban en que sería un breve paréntesis en su carrera política.

Pero transcurridos 732 días desde que dijo adiós «con la cara bien alta» y «los dientes muy apretados», y cuando parecía que su horizonte judicial quedaba despejado tras al archivo provisional de la causa, la decisión de la Audiencia de Valencia de reabrirla -que desde el entorno de Oltra consideran «injusta e inexplicable»- la aboca a un nuevo recorrido en los tribunales.

El recorrido judicial

En estos 24 meses, el titular del Juzgado de Instrucción número 15 de València ha desarrollado una investigación que cerró provisionalmente el 2 de abril con un auto de 95 folios donde afirmaba que «todos y cada uno de los indicios» que fundamentaron las imputaciones de Oltra y otras 15 personas «se han desvanecido por completo».

El archivo fue respaldado por la Fiscalía, pero recurrido tanto por la acusación particular -la víctima de los abusos- como de las acusaciones populares -el partido Vox y la asociación Gobierna-te-, unos recursos que la Audiencia de Valencia ha estimado parcialmente ordenando reabrir una causa que ya se daba por acabada.

La Sección Cuarta de la Audiencia provincial de Valencia afirma en una resolución de 7 folios que no puede «descartarse claramente» la existencia de infracción penal, que hay «suficiencia» de indicios para continuar el procedimiento, y que ha de ser en el acto del juicio oral donde se diluciden las posibles responsabilidades penales.

Desde Compromís se ha destacado que es la tercera vez que la Audiencia de Valencia actúa en contra de una decisión del juez instructor y que el magistrado que preside la sección cuarta es el mismo que archivó el caso del ‘pitufeo’ del PP en el Ayuntamiento de València o el de la visita del papa en el que se investigaba a Francisco Camps, por lo que le acusan de tener una «doble vara de medir», según el partido de los acusados.

Incluso el síndic de Compromís en Les Corts, Joan Baldoví, ha apostado a que «probablemente habrá juicio» a Oltra y «coincidirá con una campaña electoral para hacer daño» a esta formación y a las posibilidades de un Gobierno progresista, y ha reclamado cambios legislativos para actuar contra la judicialización de la política.

El recorrido político de Mónica Oltra

En paralelo, en este tiempo la política ha seguido su ciclo. Desde la marcha de Oltra se han celebrado elecciones autonómicas -en las que el PP arrebató la Generalitat a la izquierda con el apoyo de Vox-, municipales, generales y europeas, en todas las cuales se especuló sobre su candidatura si para entonces había finalizado el proceso judicial.

A la espera de un cierre judicial que no acababa de llegar, Baldoví dejó el Congreso para sustituirla como candidato a la Presidencia de la Generalitat; Compromís está en plena recomposición interna a falta de un liderazgo tan claro; y se ha llegado a apuntar la posibilidad de que Oltra impulsara un nuevo proyecto político.

La coalición ha mantenido públicamente en estos dos años que sus puertas están abiertas si Oltra desea volver a la política, y su propio partido -Iniciativa, una de las tres patas de Compromís- la ovacionó el mes pasado en su asamblea y le pidió disculpas por no haberse «plantado mejor».

El nombre de Oltra volvió a saltar a la política nacional cuando el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se tomó a finales de abril cinco días para decidir si seguía o no en la presidencia del Gobierno, como un ejemplo de la judicialización de la política o ‘lawfare’.

La larga noche y la primavera

En estas 104 semanas, Oltra ha mantenido un silencio que ha roto en muy contadas apariciones públicas, en las que explicó que se estaba reconstruyendo como persona, que no conviene «sacrificar a la reina» en las partidas de ajedrez -una alusión velada a sus socios de gobierno en la Generalitat, el PSPV- y que retomaba, el pasado octubre, su trabajo de abogada y mediadora.

Oltra ha preferido recurrir a las imágenes: el día del archivo provisional de la causa colgó en redes sociales una fotografía suya junto a su hijo pequeño, quien sujetaba una sudadera con una frase en inglés muy significativa: «Por muy larga que sea la noche, amanecerá».

Y tras la revocación de ese archivo, compartió la imagen de una «flor de la pasión» que justo había florecido ese día en su casa, junto a un comentario: «Hoy que en el calendario muere la primavera, ella demuestra que siguen naciendo flores y que nadie puede matar la primavera».

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2 Comentarios

1 Comentario

  1. MARIA ANTONIA GIL MARTINEZ

    7 febrero, 2019 en 3:45 pm

    Cuando llego el tripartito al gobierno con estás promesas de rescatar personas era todo falso. Lo primero que hicieron fue quitar la renta garantizada, dejando a muchas familias y personas viviendo solo sin recursos o con estos muy escasos. 300 euros al mes. Es vergonzoso que después de cuatro años, haya gente esperando cobrar esa famosa Renta de Inclusión la tardanza en ponerla en funcionamiento que llevo años y después de 9 meses para conocer la resolución y a cuatro de poner las urnas, dicen que se resolverán y se pagan. Es falso, usted llamará mentirosa a esa otra señora que francamente me importa bien poco si llega a duelo con pistolas las dos. Yo lo que necesito es que usted pague esas rentas de inclusión, cosa que no hace.

  2. Carmen

    21 noviembre, 2019 en 12:06 am

    Soy madre soltera con tres hijos menores. Y sin ningún tipo de engresos . Solicite la renta en mayo y aún la estoy esperando así que está señora dice que ya an pagado . Pues yo creo que no. Necesito esa ayuda Yaa . O más puestos de trabajo por favor esto es una desesperación

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Valencia

Muere en Valencia Antonio Tejero, rostro del golpe de Estado del 23-F, a los 93 años

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Antonio Tejero
MADRID - 23 DE FEBRERO DE 1981: El teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero Molina en el Congreso de los Diputados durante el golpe de Estado del 23F - Europapress / Europa Press / ContactoPhoto

MADRID, 25 feb. — El exteniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, condenado a 30 años de cárcel por el asalto al Congreso de los Diputados en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, ha fallecido este jueves en Alzira (Valencia) a los 93 años de edad. Así lo ha confirmado a Europa Press la abogada de la familia, Ángeles Cañizares, que ha señalado en un comunicado que ha muerto “de forma serena, en paz, rodeado de toda su familia”.

Nacido el 30 de abril de 1932 en Alhaurín el Grande (Málaga), Antonio Tejero Molina era en 1981 teniente coronel de la Guardia Civil, cuerpo al que ingresó en 1951 y del que fue expulsado tras protagonizar el golpe de Estado del 23-F, uno de los episodios más graves de la historia reciente de España.

Fue condenado por rebelión militar a 30 años de prisión, aunque finalmente cumplió solo la mitad de la pena y quedó en libertad en 1996. Además de ser el rostro más conocido del golpe fallido, su figura quedó asociada a la frase “¡Quieto todo el mundo!”, con la que interrumpió la votación en el Congreso de los Diputados durante la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como presidente del Gobierno, tras la dimisión de Adolfo Suárez.

El golpe de Estado

Desde ese momento, los 350 diputados permanecieron retenidos durante más de 17 horas en la Cámara Baja. Tejero irrumpió en el Hemiciclo a las 18.23 horas acompañado por más de 250 guardias civiles armados. “¡Al suelo!”, gritó el teniente coronel desde la tribuna del Congreso, mientras los agentes disparaban al techo del hemiciclo.

Todos los diputados se agacharon excepto tres: el presidente en funciones Adolfo Suárez; el vicepresidente del Gobierno, Manuel Gutiérrez Mellado; y el líder del Partido Comunista de España (PCE), Santiago Carrillo.

La asonada, que contaba con el respaldo de sectores militares contrarios al Estado de las Autonomías, a la legalización del PCE y a algunas reformas del Ejército, fue organizada por el propio Antonio Tejero, el entonces segundo jefe del Estado Mayor del Ejército, Alfonso Armada, y el capitán general Jaime Milans del Bosch, que decretó el estado de excepción en Valencia y sacó los tanques a las calles de la ciudad.

El golpe comenzó a desmoronarse tras el mensaje televisado de madrugada del rey Juan Carlos I, que, vestido con el uniforme de capitán general de las Fuerzas Armadas, expresó el apoyo de la Corona a la Constitución y al sistema democrático.

Sin respaldo militar ni político suficiente, Tejero terminó rindiéndose. Pasadas las 12.00 horas del 24 de febrero de 1981, los guardias civiles abandonaron el Congreso y liberaron a los diputados.

Intentos golpistas previos: la Operación Galaxia

Antes del 23-F, Tejero ya había participado en la denominada Operación Galaxia, una intentona golpista gestada en 1978 por un grupo de militares que pretendía asaltar al Gobierno durante una reunión en el Palacio de la Moncloa, aprovechando un viaje oficial del rey a México.

El complot fue desarticulado antes de ejecutarse y el entonces teniente coronel fue juzgado y condenado a siete meses de prisión. Pese a ello, continuó su carrera en la Guardia Civil hasta el golpe de Estado de 1981.

Apariciones públicas y polémicas posteriores

Desde su salida de prisión en 1996, sus apariciones públicas fueron escasas, aunque generaron controversia. En 2006 publicó una carta al director en el diario ‘Melilla Hoy’ en la que aseguraba que el Estatut catalán “mataría” a España. En 2012 denunció al entonces presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, por “conspiración y proposición para la sedición”. Más recientemente, en 2023, presentó una denuncia contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por “traición a España” al negociar su investidura con partidos independentistas catalanes y con representantes vinculados a ETA.

La última vez que se le vio en público fue el 24 de octubre de 2019, cuando acudió al cementerio de El Pardo-Mingorrubio (Madrid) durante la reinhumación del dictador Francisco Franco tras su exhumación del Valle de los Caídos. Fue recibido por simpatizantes franquistas entre gritos de “Viva Tejero”, “Arriba España” y “Gracias por todo, Antonio”.

Con su fallecimiento desaparece el principal protagonista del intento de golpe de Estado del 23-F, un episodio clave en la consolidación de la democracia en España y en la historia política contemporánea del país.

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