Con la llegada del verano, millones de personas vuelven a llenar las playas españolas. Sin embargo, lo que para muchos son gestos cotidianos puede acabar convirtiéndose en una multa. Llevarse arena como recuerdo, recoger conchas, hacer un gran agujero en la playa, jugar a las palas donde está prohibido o incluso acceder a zonas protegidas son algunas de las conductas que pueden acarrear sanciones económicas.
En algunos casos, las multas pueden alcanzar los 60.000 euros, aunque esa cantidad solo está prevista para las infracciones más graves relacionadas con la protección del dominio público marítimo-terrestre.
Llevarse arena o conchas puede salir muy caro
Es una de las costumbres más extendidas entre los turistas: guardar un puñado de arena o una concha como recuerdo de las vacaciones.
Sin embargo, la Ley de Costas protege el dominio público marítimo-terrestre y prohíbe la extracción de elementos naturales sin autorización. Arena, piedras, conchas, algas, moluscos o cualquier otro recurso forman parte del ecosistema litoral y cumplen una función ambiental.
Aunque muchas personas desconocen esta norma, la extracción de estos elementos puede dar lugar a sanciones cuando se considera que existe un perjuicio para el medio natural.
Hacer un agujero en la arena también puede ser motivo de sanción
Excavar un hoyo para jugar o refrescarse no está prohibido por sí mismo.
El problema aparece cuando ese agujero se abandona sin volver a rellenarlo y supone un peligro para otros bañistas o dificulta el trabajo de los servicios de limpieza.
Con el paso de las horas, la arena puede cubrir parcialmente la excavación y convertirla en una trampa para niños y adultos, especialmente al atardecer o durante la noche.
Si además la actuación altera el entorno natural o afecta a zonas protegidas, la administración puede iniciar un expediente sancionador.
¿Se puede jugar a las palas o al balón?
Depende del municipio.
Muchas playas regulan los juegos con pelota, palas o frisbee durante la temporada alta para evitar molestias y accidentes entre los bañistas.
En algunos destinos existen zonas específicas para practicar estas actividades, mientras que en otros ayuntamientos están prohibidas durante determinadas horas o en las playas más concurridas.
Antes de comenzar un partido conviene consultar la señalización instalada en los accesos.
Orinar en el mar: la multa depende del municipio
Cada verano vuelve la misma duda: ¿es ilegal orinar en el mar?
La legislación estatal no lo prohíbe expresamente, pero numerosos ayuntamientos sí lo sancionan mediante sus ordenanzas municipales.
Ciudades costeras de diferentes comunidades autónomas contemplan multas para quienes realicen necesidades fisiológicas en el agua o en la arena, al considerar que afectan a la higiene y a la convivencia.
Las cuantías varían según el municipio y pueden ir desde sanciones leves hasta varios cientos de euros.
Cuidado con las dunas
Las dunas son uno de los ecosistemas más frágiles del litoral español.
Por ello, acceder a zonas balizadas, salir de los caminos habilitados o deteriorar la vegetación puede acarrear sanciones económicas.
Además de proteger la biodiversidad, las dunas desempeñan un papel fundamental frente a la erosión costera y los temporales.
Acampar o hacer barbacoas
Dormir en la playa o instalar tiendas de campaña fuera de los espacios autorizados suele estar prohibido en la mayor parte del litoral español.
Lo mismo ocurre con las barbacoas y el uso de fuego, especialmente durante los meses de verano, cuando el riesgo de incendio es mayor.
En ambos casos las sanciones dependen de la normativa municipal y autonómica.
Perros en la playa
Cada vez existen más playas habilitadas para mascotas, pero eso no significa que los perros puedan acceder a cualquier arenal.
Muchos municipios prohíben su presencia durante la temporada de baño o limitan el acceso a determinadas franjas horarias.
Antes de acudir con una mascota conviene consultar las normas del ayuntamiento correspondiente.
Tirar basura o colillas
Abandonar residuos en la playa sigue siendo una de las infracciones más perseguidas.
Colillas, envases, plásticos o restos de comida no solo deterioran el paisaje, sino que pueden afectar gravemente a la fauna marina.
Las ordenanzas municipales contemplan sanciones para quienes ensucien la playa o no utilicen las papeleras y contenedores habilitados.
¿De cuánto pueden ser las multas?
No existe una sanción única.
Las cuantías dependen del tipo de infracción, del daño ocasionado y de la administración competente.
En los supuestos más leves las multas suelen ser reducidas, especialmente cuando derivan de ordenanzas municipales.
Sin embargo, cuando se producen daños sobre el dominio público marítimo-terrestre o el medio ambiente, la legislación contempla sanciones mucho más elevadas que, en los casos de mayor gravedad, pueden alcanzar los 60.000 euros.
Cómo evitar una multa este verano
Disfrutar de la playa y respetar las normas es perfectamente compatible. Para evitar problemas basta con seguir unas recomendaciones básicas:
- No te lleves arena, conchas ni piedras.
- Rellena cualquier agujero antes de marcharte.
- Respeta las dunas y las zonas protegidas.
- Consulta si está permitido jugar a las palas o al balón.
- Recoge toda la basura.
- Lleva a tu mascota solo a playas donde esté autorizado.
- Respeta la señalización y las indicaciones de los servicios de vigilancia.
Un verano para disfrutar… sin sanciones
La mayoría de las multas en la playa pueden evitarse con pequeños gestos de responsabilidad. Antes de extender la toalla conviene conocer las normas específicas de cada municipio, ya que muchas cambian de una localidad a otra.
Respetar el entorno, pensar en el resto de bañistas y seguir la normativa vigente permitirá disfrutar del mar con tranquilidad y evitar sorpresas desagradables durante las vacaciones.
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