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OPOSICIONES | El Consell aprueba 6.790 plazas para Sanidad en 2017

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Las claves para aprobar la selectividad

El Consell ha aprobado la Oferta de Empleo Público (OPE) de 2017 para personal gestionado por la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública.El total de esta oferta asciende a 6.790 plazas, que se detallan por categorías profesionales. El número de plazas de personal estatutario es de 6.432 y funcionarial 358. De ellas, 6.358 son de turno libre (6.008 plazas de estatutario, el resto funcionarial) y 429 de promoción interna (424 plazas de estaturario).

Por categorías, la oferta contempla 1.387 puestos para médicos en el apartado de oferta de plazas estatutarias, entre las que se encuentran 310 puestos ofertados para Medicina Familiar de Equipo de Atención Primaria o 808 plazas para facultativos especialistas.

En este apartado destacan las 58 de Anestesiología y Reanimación; 29 para Medicina Física y Rehabilitación; 26 para Neumología; 49 para Obstetricia y Ginecología; 46 Oftalmología; 35 para Urología y 40 para Pediatría.

En el área de Salud Pública, dentro de las plazas funcionariales, hay 30 plazas para médicos de Salud Pública y 20 plazas para inspector médico de servicios sanitarios.

Respecto a Enfermería, se ha destinado un total de 2.250 entre las que se encuentran 2.209 plazas de personal estatutario de Enfermería, 90 de ellas en Enfermería especialista en Obstetricia y Ginecología o 40 de SAMU. En el apartado de plazas funcionariales, hay 21 puestos para Enfermería de Salud Pública.

En lo referente a otras áreas sanitarias, la OPE contempla la oferta de plazas para farmecéuticos (45), veterinarios (62) y fisioterapeutas (100). En el campo técnico, se oferta un total de 1.447 plazas de diversa índole, como por ejemplo los 1.025 puestos para técnico de cuidados de auxiliar de enfermería, los 166 de técnico especialista de laboratorio y 150 de técnico especialista en radiodiagnóstico.A ello se suma 638 puestos para auxiliar de administrativo, 421 para celadores y 50 para administrativos.

OPE de 2014, 2015 y 2016 y futuras ofertas de 2018 y 2019

La aprobación de las 6.790 plazas de la Oferta de Empleo Público de 2017 tiene lugar después de que se hayan publicado en las pasadas semanas en el Diari Oficial de Generalitat Valenciana (DOGV) las últimas convocatorias que quedaban pendientes de las OPE de 2014, 2015 y 2016, un total de 3.608 plazas que se han agrupado por categorías.

La Conselleria de Sanitad Universal y Salud Pública se ha comprometido a aprobar una OPE anual, tal y como recoge el Pacto por la Estabilidad en el Empleo suscrito por unanimidad entre la conselleria y los sindicatos con representación en la Mesa Sectorial en julio de 2016.De esta forma, junto a las 6.790 plazas aprobadas de la OPE de 2017, está previsto que se apruebe una OPE en 2018 y otra en 2019 con unas 8.000 plazas conjuntas.

Así, la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública hará en tres años el mayor esfuerzo realizado nunca en la convocatoria de plazas de Sanidad y en la apuesta por la estabilidad de empleo. Con la convocatoria de 14.790 plazas correspondientes a las OPE de 2017, 2018 y 2019, junto con las 3.608 plazas de las convocatorias de las OPE de 2014, 2015 y 2016, se pondrá fin a la precariedad laboral de casi 18.400 empleados públicos a lo largo de esta legislatura.Con ello, se reducirá la tasa de temporalidad en el sistema sanitario público valenciano del 37,5%, que había en junio de 2015, a una tasa técnica del 8% en 2019.

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La Audiencia Nacional archiva la investigación penal del apagón y descarta un sabotaje terrorista

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Última hora apagón

El juez concluye que no existen indicios de terrorismo ni ciberataque y apunta a un conflicto civil o administrativo por el control de la tensión eléctrica.

La Audiencia Nacional (AN) ha archivado la investigación penal abierta tras el apagón eléctrico del 28 de abril, al descartar que el histórico cero energético tuviera su origen en un sabotaje terrorista o un ciberataque. El magistrado José Luis Calama determina que no existe “ni el mínimo indicio” de una acción delictiva y sitúa el origen del incidente en una disfunción del sistema eléctrico.

En un auto difundido este lunes, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 decreta el sobreseimiento provisional de la causa y concluye que lo ocurrido responde a un conflicto de naturaleza administrativa y/o civil entre los distintos operadores del sector eléctrico, que deberá resolverse fuera de la vía penal.

Sin rastro de terrorismo ni ciberataque

El juez adopta esta decisión tras analizar los informes elaborados por diversos organismos especializados en ciberseguridad y lucha antiterrorista. Todos ellos coinciden en descartar de forma absoluta que el apagón se produjera por una acción externa, ya fuera de grupos terroristas, actores estatales o redes de cibercrimen.

Entre los análisis examinados figuran los del Centro Criptológico Nacional, el Mando Conjunto del Ciberespacio, el Instituto Nacional de Ciberseguridad y la Oficina de Coordinación de Ciberseguridad, ninguno de los cuales detectó intrusiones, ataques informáticos ni actividades maliciosas en los sistemas eléctricos.

Un conflicto por el control de la tensión eléctrica

Lejos de la hipótesis del sabotaje, el auto judicial señala que el apagón tuvo un origen multifactorial, vinculado principalmente a problemas en el control de la tensión del sistema eléctrico. Según el informe del Ministerio para la Transición Ecológica, citado por el juez, se produjo una combinación de factores técnicos.

Entre ellos destacan una programación insuficiente de centrales síncronas, el hecho de que algunas centrales capaces de regular la tensión no respondieran adecuadamente a las consignas de Red Eléctrica y la aparición de oscilaciones y desconexiones de determinadas instalaciones de generación, algunas de ellas aparentemente indebidas.

El magistrado subraya que no faltaban recursos en el sistema eléctrico español, sino que estos no fueron gestionados o utilizados de forma adecuada, lo que derivó en el colapso.

La vía penal queda cerrada

En su resolución, Calama insiste en que no aprecia indicios delictivos y que, por tanto, el caso debe quedar fuera del ámbito penal. El conflicto entre Red Eléctrica y las compañías eléctricas deberá resolverse, en su caso, por la vía administrativa o civil, donde ya actúan otros organismos reguladores.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) mantiene abierta su propia investigación y podría imponer sanciones económicas o incluso retirar autorizaciones para operar, además de abrir la puerta a futuras reclamaciones por daños y perjuicios.

Con este auto, la Audiencia Nacional cierra definitivamente la hipótesis de un apagón provocado por terrorismo o ciberataque, y centra el foco en las responsabilidades técnicas y de gestión dentro del sistema eléctrico.

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