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Salud y Bienestar

Pedro Cavadas: «La Medicina no va de salvar vidas, sino de aliviar sufrimiento»

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Los mejores 100 médicos de España, por Forbes

MADRID, 20 Nov. (EUROPA PRESS) –

El doctor Pedro Cavadas, experto en cirugía reconstructiva, ha defendido que el fin básico de la Medicina «se basa en aliviar sufrimiento, no va de salvar vidas». «La gente tiene que morir», ha añadido durante el encuentro CeuTalks, celebrado en el Aula Magna de la Facultad de Económicas de la Universidad CEU San Pablo.

Además de por su labor médica, Cavadas también ha puesto en marcha una Fundación, que nació con el objetivo de proporcionar cirugía reconstructiva moderna a pacientes desfavorecidos de países africanos. Por ello, ha centrado su exposición en la cooperación humanitaria, que define como «el alquiler justo y razonable que pagas por haber nacido en la zona cómoda y factible del planeta».

«La memoria de tu persona dura aproximadamente una generación y media pero el ejemplo de tu persona dura muchísimo más. Sed vectores de cooperación humanitaria», ha pedido Cavadas al público, tras lo que ha calificado como «insultantes» el uso de las labores sin ánimo de lucro como «complemento elegante de un profesional o empresa de éxito».

La ponencia del doctor, bajo el título ‘Sobre monos, personas y codicias: reflexiones de un mono relativamente sapiens’, ha sido una crítica a la concepción de la ayuda humanitaria y la avaricia del ser humano. Cavadas ha pedido a los alumnos presentes en la conferencia que, en cualquier profesión que desempeñen, lo hagan con empatía hacia las demás personas.

Por último, el cirujano ha explicado los que son, para él, los tres pilares básicos para cualquier persona en el mundo: el agua, la comida y una atención sanitaria básica. También ha destacado la educación como un factor necesario en el desarrollo de la vida de cualquier ser humano en el mundo, refiriéndose a ella como un «estado semisólido» y, puntualizando que «no es vital, pero capacita a las personas para ocuparse de sus necesidades sólidas».

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Salud y Bienestar

Carme, recibe un trasplante de cara de una donante que accedió a la eutanasia: «Mi vida empieza a ser mejor»

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El Hospital Vall d’Hebron logra un hito mundial al planificar el primer trasplante facial a partir de una donación tras la prestación de ayuda para morir

BARCELONA, 2 de febrero de 2026 – Carme es la protagonista de un hito histórico en la medicina mundial: se ha convertido en la primera persona en recibir un trasplante de cara procedente de una donante que había recibido la eutanasia, una intervención pionera realizada en el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona.

Mi vida empieza a ser mejor. Ya puedo comer, beber, salir a la calle y hacer una vida normal”, explica la paciente, que durante años convivió con graves secuelas tras sufrir una infección bacteriana que derivó en sepsis y le provocó una necrosis severa en el rostro.

De una picadura a la pérdida de media cara

Todo comenzó durante unas vacaciones en Canarias, cuando una picadura de insecto desencadenó una infección que la llevó a pasar por tres unidades de cuidados intensivos. Al salir, la enfermedad había destruido gran parte de su rostro: no podía abrir la boca, respirar con normalidad ni reconocerse físicamente.

“Hubo muchos profesionales que me dijeron que no había solución más allá de injertos parciales”, recuerda Carme. La situación cambió cuando conoció al doctor Joan-Pere Barret, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de Vall d’Hebron, quien valoró la posibilidad de un trasplante facial.

Una donación excepcional tras la eutanasia

La intervención fue posible gracias a la decisión extraordinaria de una donante que había solicitado la prestación de ayuda para morir (PRAM). Además de donar sus órganos y tejidos, la paciente ofreció también la donación de la cara, una decisión que permitió planificar la cirugía con una precisión inédita.

“El grado de generosidad y madurez de esta donación es difícil de describir”, explica Elisabeth Navas, coordinadora médica de Donación y Trasplantes del hospital. “Alguien que decide poner fin a su vida ofrece a otra persona una segunda oportunidad de esta magnitud”.

Cirugía de máxima complejidad y planificación milimétrica

Carme necesitaba un trasplante facial tipo 1, centrado en la parte media del rostro. Donante y receptora compartían sexo, grupo sanguíneo y características anatómicas compatibles.

Gracias a la planificación previa, se realizaron TACs de alta precisión, modelos tridimensionales impresos en 3D y guías de corte óseo personalizadas para lograr un encaje perfecto. También se diseñó una máscara de silicona para reconstruir el rostro de la donante tras la extracción.

Durante la intervención se trasplantaron piel, tejido adiposo, músculos faciales, nervios periféricos y hueso, en una operación que puede prolongarse entre 15 y 24 horas y que requiere la coordinación de cerca de un centenar de profesionales, incluidos más de 25 profesionales de enfermería.

Recuperación y rehabilitación facial

Tras la cirugía, Carme permaneció un mes ingresada, primero en la UCI y después en planta. La rehabilitación comenzó de forma temprana y continúa a diario para recuperar funciones esenciales como masticar, hablar, gesticular y expresar emociones.

“La cara inicialmente no se mueve; hay que reeducar los músculos y estimular la conexión nerviosa”, explica Daniela Issa, del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación. El proceso incluye también apoyo psicológico, clave para la adaptación a la nueva imagen corporal y al tratamiento inmunosupresor.

Vall d’Hebron, referente mundial en trasplantes faciales

En todo el mundo se han realizado 54 trasplantes de cara. En España, seis, y tres de ellos en Vall d’Hebron, que ya lideró en 2010 el primer trasplante total de cara del mundo y en 2015 el primero en asistolia controlada.

Solo una veintena de centros internacionales tienen capacidad para realizar este tipo de intervenciones, que exigen una altísima especialización médica, tecnológica y humana.

Para Carme, el resultado es claro: “Estoy aún recuperándome, pero sé que estaré bien”.

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