Salud y Bienestar
Podólogos desmontan falsos mitos sobre los pies y el running como no limpiar las zapatillas o descuidar el anudado
Publicado
hace 7 añosen
VALÈNCIA, Nov 2018. (EUROPA PRESS) – El Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunitat Valenciana (ICOPCV) ha desmontado seis «falsos mitos» sobre los pies y el ‘running’ con motivo de la celebración del Maratón de València este domingo, 2 de diciembre. Algunos de ellos son aconsejar no limpiar las zapatillas, no prestar atención al anudado o creer que el material de los calcetines no es importante.
En la actualidad, desde la organización colegial advierten que hay gran cantidad de falsos mitos que giran en torno a cómo cuidar o preparar los pies de los corredores de cara a esta carrera, por lo que es imprescindible tener una información correcta para no dañarlos.
El ICOPCV participará el viernes, 30 de noviembre, y sábado 1 en las conferencias que ha organizado el Maratón, a partir de las seis de la tarde en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de València, en el auditorio Santiago Grisolía del Museo Príncipe Felipe, para ofrecer información sobre cómo favorecer la salud de los corredores en este tipo de competiciones.
En estos encuentros participarán el responsable médico del Maratón de València, Luis Cort, la Fundación Deportiva Municipal (FDM) de València y el Colegio Oficial de Dietistas y Nutricionistas de la Comunitat Valenciana.
Por parte del Colegio de Podólogos intervendrán la presidenta, Maite García, y la vocal, Rosa Leyda. Ambas compartirán claves esenciales para cuidar los pies de los ‘runners’ y pondrán hincapié en algunas de las recomendaciones populares que son erróneas y que «en lugar de favorecer la salud de los pies, podrían dañarla».
CORTAR LAS UÑAS UNA SEMANA ANTES
En concreto, el primer falso mito más conocido en relación al cuidado de los pies de los corredores es no cortar las uñas hasta después de la carrera. Desde el ICOPCV recomiendan cortarlas una semana antes de la competición y hacerlo siguiendo la propia forma de la uña para que no sean excesivamente rectas, ya que podrían clavarse en los lados y producir los dolorosos uñeros.
También señalan que es mentira que las zapatillas deportivas no deban lavarse y aconsejan hacerlo siempre después de su uso para eliminar gérmenes que pueden provocar infecciones de la piel, así como revisarlas para comprobar que no haya entrado ningún tipo de insecto.
Desde la organización indican que es común que al correr en espacios al aire libre puedan entrar en el calzado pequeñas arañas o mosquitos que podrían causar problemas dérmicos que dificultaran la marcha. Para limpiar las zapatillas pueden utilizarse productos específicos o un paño húmedo con un desinfectante para materiales sintéticos.
NO ESTRENAR ZAPATILLAS
Otro mito es que correr el maratón con una zapatilla prácticamente nueva no es un problema, algo «sobre todo común en los corredores menos experimentados o que realizan la prueba por primera vez». «Está ya muy difundido que no hay que estrenar zapatillas el día del maratón; sin embargo, hay muchos corredores que piensan que con haber entrenado con ellas la última semana es suficiente, y esto no es así», subrayan desde el ICOPCV.
De hecho, apuntan que todo calzado necesita adaptarse al pie a través del uso y alertan que unas zapatillas prácticamente nuevas pueden provocar rozaduras y hasta afectar a la pisada.
En cuanto a los calcetines, desde el Colegio de Podólogos descartan que se pueda utilizar cualquier tipo y apuestan por los que no llevan costuras y son de composición mixta (sintéticos y de algodón). El material sintético es más elástico y permite transpirar mejor el pie, mientras que el algodón favorece la absorción del sudor y el confort.
SÍ A LAS PLANTILLAS
También es falso que no sea necesario utilizar las plantillas para competir: «Si el podólogo, tras la realización de un estudio biomecánico y de la pisada, ha recomendado la utilización de plantillas, deben utilizarse siempre que se salga a correr, da igual que sea entrenamiento o competición».
En concreto, según el ICOCPV, las plantillas realizan algún tipo de compensación de los puntos de presión durante la marcha y hay que tener en cuenta que durante la carrera esta es mayor porque se realiza durante más tiempo. Por tanto, no utilizar plantillas podría favorecer la aparición de lesiones como sobrecargas musculares, tendinitis o fascitis plantar.
El último falso mito es que no es importante la manera de atar las zapatillas. Para el colegio, es algo fundamental a la hora de afrontar un maratón, pues mediante el anudado se consigue la sujeción de la parte superior del pie y se evita que se deslicen dentro del calzado, pudiendo generar roces, o soltándose y provocando inestabilidad.
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Salud y Bienestar
Cómo identificar la ansiedad infantil, por el psicólogo Alberto Soler
Publicado
hace 6 díasen
22 febrero, 2026
La ansiedad infantil cada vez es más frecuente. Todos tenemos sentimientos que nos paralizan. A veces los notamos en la cabeza, otras, en el pecho; y otras, en el estómago. Tengo un nudo en la barriga ayudará a niños y niñas a señalar lo que les está ocurriendo, con un lenguaje claro y una metáfora ilustrativa que dan sentido a la sensación de enredo que tantos hemos sentido.
Aunque parezca cosa de mayores, los más pequeños también la sufren y en ocasiones no solemos prestarle la atención necesaria.
Cómo identificar la ansiedad infantil
Alberto Soler psicólogo especializado en familia y crianza centro de psicología en Valencia es el autor junto a su mujer Conchi de ‘Tengo un nudo en la barriga’ su nuevo álbum.
Official Press ha charlado con el psicólogo en exclusiva sobre qué es la ansiedad infantil, cómo se puede identificar y qué debemos hacer los padres y madres frente a ella.
¿Qué es la ansiedad infantil y cómo se reconoce?
La ansiedad infantil es una realidad que tenemos y que muchas veces nos cuesta identificar. Porque muchos de los síntomas que tiene no son exclusivos de la ansiedad, sino que se presentan también por otras características.
Muchas veces niños y niñas sienten preocupaciones, sienten malestar físico y no lo suelen atribuir a la parte psicológica. Sin embargo detrás tenemos un problema de ansiedad.
Algunas de las características son un nudo en la barriga, en la garganta, dolores de cabeza, somatizaciones más difusas, preocupaciones, miedos, necesidad de huir o evitar ciertas situaciones.
La ansiedad siempre se asocia al adulto. ¿La ansiedad infantil siempre ha estado ahí o es un término nuevo?
No, no es nuevo en absoluto. La ansiedad es una respuesta normal que tiene nuestro organismo ante situaciones que percibimos como una amenaza.
Sí que es verdad que el ritmo de vida y estilo que llevamos actualmente hacen que se presenten con más frecuencia de la que debería y se acaba convirtiendo en enfermedad patológica.
Es cuando percibimos venir amenazas que realmente no existen o sobrevaloramos. Sí que es verdad que lo asociamos mucho a personas más adultas.
Pero niñas y niños también sienten ansiedad y tienen dos problemas: uno tener ansiedad y segundo que muchas veces no reconocemos el derecho a tener ansiedad porque minimizamos e ignoramos sus problemas.
Sus ansiedades están motivadas por circunstancias muy diferentes a las de los adultos.

En tu cuento la acción transcurre en un colegio. A veces la ansiedad va ligada al bullying…
Sí, claro cuando hay una problemática a nivel escolar si llegamos al extremo de un caso de acoso escolar por supuesto que la ansiedad va en aumento y va a estar presente.
Pero no tenemos que irnos a esos extremos para hablar de ansiedad.
Es mucho más cotidiana la ansiedad en niños y niñas en la escuela el nivel de exigencia que tienen los niños y las niñas, las relaciones sociales, la relación con sus profesores y profesoras….
El clima que tengan en casa, la relación que hay entre sus progenitores, el ritmo de actividades diarias todo esto son situaciones que pueden incrementar ese nivel de ansiedad en la criatura y que lo pase mal pero sin duda son situaciones y cuestiones diferentes a las personas adultas.
¿Cómo reaccionar ante la ansiedad?
Cómo debe reaccionar un padre ante un caso de ansiedad infantil
Lo primero sería intentar generar un clima familiar y las rutinas diarias en las cuales tengamos la mayor tranquilidad posible. No solo tranquilidad a nivel de reloj sino a nivel tranquilidad de relación.
Es decir, que nos llevemos bien seamos amables eduquemos desde el cariño desde la amabilidad, desde la firmeza.
Que tengamos un día a día que sea lo más satisfactorio posible para todos los que convivimos.
Eso ya es un factor de protección frente a la ansiedad negativa. Que una madre o un padre identifique que su hija o su hijo puede tener un problema de ansiedad pues es fantástico porque una de las principales dificultades es que muchas veces nos pasa por delante y no nos damos cuenta.
Entonces ya hemos hecho la mitad del camino que es identificar la ansiedad que ese problema está.
¿Cómo solucionarlo? Lo primero es hablar con el hijo o la hija en función de la edad que tenga y preguntarle, no en plan interrogatorio, sino en plan preguntas abiertas.
Valorar sus emociones, darle permiso para sentir lo que siente y por supuesto poder mediar para darle todos los recursos
Valorar sus emociones, darle permiso para sentir lo que siente y por supuesto poder mediar para darle todos los recursos.
Para solucionarlo le podemos dar recursos nosotros: reestructurar el tiempo, un cambio de actividades, quizás necesite algo referente a la escuela.
Si nosotros carecemos de los recursos necesarios y necesitamos buscar ayuda profesional pues genial que para eso estamos los psicólogos.
El ritmo estresante de vida de los padres puede influir en la ansiedad infantil
Sin duda influye. Pero no es que los padres y madres transmitan esa ansiedad a sus hijos.
Ellos también son unas víctimas del modelo. La sociedad en la que muchas otras actividades pasan por delante del espacio que deberíamos estar teniendo para educar y criar a nuestras criaturas con un poco más de margen.
Mucho hablamos de conciliación pero realmente la conciliación no existe o es muy difícil en la mayoría de las situaciones. La culpa no es de las familias que mucho hacen con los pocos recursos que tienen.
Estamos hablando de un terreno mucho más amplio, una raíz que son mucho más sociales.
Y sí, al final tanto madres y padres como hijas e hijos son unas víctimas de la situación
¿Qué influye en la ansiedad?
¿Hay alguna edad concreta en la que aparece la ansiedad infantil?
A partir de 3 o 4 años puede empezar a presentarse. Pero sobre todo a partir de esa edad, cuando son un poco más conscientes de sus propias emociones y empiezan a tener unos miedos más sociales.
Tienen capacidad para anticipar lo que va a ocurrir entonces se puede presentar con más frecuencia.
Es raro que un niño por debajo de 4 años hable de ansiedad o que siente ansiedad.
Una característica fundamental de la ansiedad es esa capacidad para anticipar el futuro de una manera negativa y por debajo de esa edad pues las anticipaciones que se dan son más limitadas.
Sin embargo pues el desarrollo cognitivo permite que a partir de los 5 o 6 años, sobre todo al entrar en la educación primaria más o menos, ya tengan mucho más capacidad para imaginar cómo va a ser el futuro y esa capacidad de abstracción y fantasía qué es muy buena para una cosas, también pueden tener sus lados negativos,
Esa capacidad anticipativa puede tener una negatividad en ciertos eventos.
¿La ansiedad se hereda?
Serían las dos cosas. Por un lado sí que es verdad que hay un componente hereditario. Podemos tener mayor o menor riesgo de desarrollar problemas de ansiedad si nuestros progenitores son personas más o menos ansiosas.
Sí que esos estilos de vida temperamentales se pueden transmitir de padres a hijos pero no solamente es esa carga genética que te puede hacer más vulnerable.
A la vez también todas las vivencias diarias a las que tú te enfrentas constantemente y que tú ves cómo gestionan y cómo resuelven las personas que te cuidan.
Entonces ahí tenemos ese doble impacto: por un lado la experiencia directa en el día a día y por otro lado tenemos también la carga genética.
Luego están también por supuesto los acontecimientos sociales que son los que ya podrían la gotita que colma el vaso
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