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Salud y Bienestar

¿Por qué no debemos entrar en casa con los zapatos de la calle?

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¿Por qué no debemos entrar en casa con los zapatos de la calle?

Cada día salimos a la calle para ir a trabajar, a comprar o a dar una vuelta. Seguro que en más de una ocasión hemos pisado algo ya sea un chicle o un excremento canino que hemos tenido que limpiar a conciencia.

Pero, ¿te has parado a pensar la cantidad de suciedad que introducimos en nuestros hogares? Cuando llegamos a casa, la mayoría no nos descalzamos.  Un riesgo que muy pocos sospechan como es el de «invitar» a todo lo que arrastra la suela de nuestros zapatos.

¿Por qué no debemos entrar en casa con los zapatos de la calle?

El programa DustSafe asegura con su análisis que lo mejor es dejar la suciedad al otro lado de la puerta y quitarnos los zapatos al llegar. Lo mejor es dejar la suciedad al otro lado de la puerta.

¿Qué contaminantes hemos introducido en casa?

Según estudios las personas pasan hasta el 90% de su tiempo en espacios cerrados, por lo que la cuestión de si debemos llevar o no zapatos en casa es más importante de lo que parece.

En cuanto a riesgos para la salud pública existe un creciente interés por regular la calidad del aire interior.

Pero las sustancias que se acumulan en el interior de nuestros hogares no sólo incluyen el polvo y la suciedad de las personas y los animales domésticos, que sueltan pelo y piel. Un tercio procede del exterior, o bien arrastrado por el viento o pegado a las suelas de los zapatos.

Peligros en los pies

Según el estudio realizado existen una serie de sustancias nocivas que se encuentran en el interior de los hogares:

  • Genes resistentes a los antibióticos (genes que hacen que las bacterias sean resistentes a los antibióticos).
  • Productos químicos desinfectantes en el entorno doméstico.
  • Microplásticos.
  • Productos químicos perfluorados (también conocidos como PFAS, tienden a permanecer en el cuerpo y no descomponerse) utilizados de forma ubicua en multitud de productos industriales, domésticos y de envasado de alimentos.
  • Elementos radiactivos.

Uno de los puntos fuertes de del análisis ha sido la evaluación de los niveles de metales potencialmente tóxicos (como el arsénico, el cadmio y el plomo) dentro de hogares en 35 países.

Estos contaminantes –y sobre todo la peligrosa neurotoxina del plomo– son inodoros e incoloros. Así que no hay forma de saber si los peligros de la exposición al plomo están solo en los suelos exteriores o en las tuberías de agua, o si también están en el suelo del salón.

¿Qué podemos hacer?

Según la ciencia  existe una relación muy fuerte entre el plomo dentro de nuestra casa y el del patio o el porche. ¿Por qué? Se debe a que la suciedad que entra por el aire desde el exterior o la que pisan nuestros zapatos y las patas peludas de nuestras adorables mascotas. Por lo tanto, parece prioritario asegurarse de que la suciedad del exterior de nuestras viviendas se quede justo allí, fuera.

Además un reciente artículo señalaba que E. coli –una bacteria peligrosa que se desarrolla en los intestinos de muchos mamíferos, incluidos los humanos, la bacteria asociada a la caca.– está tan ampliamente distribuida que está prácticamente en todas partes. Por lo tanto, no debería sorprender que esté presente en las suelas de los zapatos (en el 96% de las suelas de los zapatos, como señalaba el artículo).

Estamos expuestos a enfermar si estamos expuestos a altos niveles. ¿Por qué pasearla por el interior de su casa si tenemos una alternativa tan sencilla como descalzarnos en la puerta?

Fuera zapatos

Prevenir es mucho mejor que tratar, y quitarse los zapatos en la puerta es un acto de prevención básica y sencilla para muchos de nosotros. No es suficiente con limpiarse en el felpudo. Basta con tener un calzado de interior que nunca se use fuera.

Salga a la calle, salga a pasear, disfrute del aire libre. Pero no lleve la suciedad al interior para que se acumule y contamine nuestros hogares.

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ALERTA| Sanidad retira varios lotes del conocido Alprazolam

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alerta alprazolam
Alprazolam

La Agencia Española de Medicamentos (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, ha ordenado la retirada de varios lotes de comprimidos de Alprazolam, un medicamento ansiolítico utilizado para tratar los trastornos de ansiedad y pánico.

Este medicamento está disponible, siempre bajo prescripción médica, en distintas dosis.

Según la AEMPS, la retirada de varios lotes de comprimidos ‘Alprazolam Stada 1mg’, ‘Alprazolam Rathiopharm 1mg’ y

Alprazolam Kern Pharma 1mg se debe a «resultado fuera de especificaciones en contenido detectado a raíz de los estudios de estabilidad».

Alerta alprazolam

Esto ha llevado a la retirada del mercado de todas las unidades distribuidas de los lotes afectados y su devolución al laboratorio por los cauces habituales.

Se trata de los lotes de ‘Alprazolam Stada R023’, con fecha de caducidad el 31/05/2025; el ‘R032’ (31/10/2025); el ‘R027’ (31/10/2025); el ‘R034’ (31/10/2025); así como del ‘N014’ de Alprazolam Rathiopharm.

La AEMPS ha decretado también la retirada del lote ‘K3240’ de la solución inyectable en pluma recargada ‘Jext 150 microgramos’ tras detectar varias unidades con un defecto en el sistema de cierre de la cavidad donde se aloja la aguja.

Este medicamento se usa para relajar los músculos de las vías respiratorias y estrechar los vasos sanguíneos.

Se utiliza para tratar los trastornos de ansiedad y el trastorno de pánico (ataques repentinos e inesperados de miedo extremo y preocupación por estos ataques).
Pertenece a una clase de medicamentos llamados benzodiacepinas. Su acción consiste en reducir la excitación anormal en el cerebro.
Los efectos secundarios más comunes que pueden ocurrir durante el tratamiento con Alprazolam son depresión, sedación, somnolencia, ataxia, cambios en la memoria, dificultad para articular las palabras, mareo, dolor de cabeza, estreñimiento, resequedad en la boca, fatiga e irritabilidad.

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