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Así es Vicente Mompó, presidente de la Diputación de Valencia

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Vicente Mompó
El presidente de la Diputación de Valencia y alcalde Gavarda, Vicente Mompó, explica a EFE que es aficionado a la pilota valenciana, que le gusta cocinar y disfruta comiendo, que es más de montaña que de playa, y que las películas en el cine las ve siempre con palomitas. EFE/Ana Escobar

València, 5 ago (OFFICIAL PRESS-EFE).- El presidente de la Diputación de Valencia y alcalde Gavarda, Vicente Mompó (Gavarda, 1981), explica a EFE que es aficionado a la pilota valenciana, que le gusta cocinar y disfruta comiendo, que es más de montaña que de playa, y que las películas en el cine las ve siempre con palomitas.

PREGUNTA: Como licenciado en Ciencias de la actividad física y del deporte, supongo que le gustarán todo tipo de deportes, pero ¿por cuál siente predilección?

RESPUESTA: He practicado muchísimos deportes de niño, de adolescente y en mi etapa formativa. A nivel reglado, únicamente fútbol. Ahora, una vez terminada mi etapa de futbolista amateur, tengo predilección por el fútbol a través de mis dos hijos, que juegan en la Escuela de Alberic. Y como aficionado, a lo que ahora le dedico más tiempo es a la pilota.

P: ¿Qué es lo que más le gusta de la pilota valenciana?

R: Es el deporte que desde pequeño me inculcó mi padre, que era pilotari. Como aficionado, por herencia y como político valenciano, deberíamos apostar más por ella. Lo que más me gusta es el señorío.

Es un deporte de mucho respeto, pues en las partidas no hay árbitro muchas veces, está el ‘home bó’, pero los mismos pilotaris se regulan. Es un deporte físico: parece fácil coger la pelota y pegarle con la mano,

pero te tienes que preparar bien la mano para que no te duela. Y es un deporte muy técnico.

P: Usted fue futbolista de categorías regionales, ¿qué recuerda con más cariño de esa etapa?

R: Al final no es únicamente el fútbol, sino la etapa de la vida. Estuve jugando desde los 12 hasta los 30 años, la etapa más bonita de mi vida, en la que empiezas a jugar con tus amigos, donde empiezas a hacerte hombre, donde empieza a tener tu primera pareja y a hacer proyectos de vida.

Recuerdo el compatibilizar la universidad con el fútbol y con el trabajo, para que en casa no tuviesen que darme dinero para mis cosas, y sobre todo, que tenía todo el día ocupado y nos lo pasábamos muy bien: siempre había un rato para coger el balón y jugar con quien fuese.

P: ¿Cuando tiene un poco de tiempo libre a que le gusta dedicarlo?

R: Intento dedicarlo a mi mujer y a mis hijos, porque la verdad es que no tengo mucho tiempo libre.

Por ejemplo, me obligo a llevar a mis hijos al colegio los días que puedo, e intento ir alguna vez a verlos entrenar, aunque sea solo pasar por allí y darles un grito para que sepan que su padre está viéndolos. Pero siempre hay trabajo por hacer y, si no te obligas mucho, el móvil te atrapa muchas veces.

P: ¿Haber sido músico durante 15 años en la agrupación musical de su pueblo, donde tocaba percusión, ha influido en sus gustos musicales?

R: No lo sé. No soy una persona de tener grandes ídolos, ni de un determinado cantante, ni de un determinado estilo musical. La música me gusta que me acompañe, escucharla de fondo, pero sin pararme a analizar la letra ni la música; que no me moleste para lo que estoy haciendo.

P: ¿Tiene arte en los fogones o en su casa prefieren que mejor no experimente en la cocina?

R: Bueno, ahí creo que hay una disonancia entre lo que pienso yo y lo que piensan ellos. A mí me gusta experimentar. De la comida me gusta todo, hay pocas cosas ya no solo que no me gusten, sino que no disfrute comiéndolas. Suelo hacer yo la cena y siempre me apetece hacer algún experimento o mezclar algunos ingredientes, pero mi mujer y mis hijos son de sota, caballo y rey y tampoco me permiten hacer muchos experimentos. Pero me gusta la cocina.

P: Dígame la última película que vio en el cine y si es de ver películas con palomitas o sin ellas.

R: Siempre con palomitas, saladas y dulces, de las dos. La última que vi sé que era con mis hijos, pero no me acuerdo ahora mismo del título.

P: ¿Es más de montaña o de playa?

R: En eso en casa también tenemos un problema, porque mi mujer es de playa al 200 por 100 y yo soy de montaña, no al 200 por 100, pero cien por cien. Estar quieto no me gusta y estar en la playa muchas veces es estar prácticamente quieto, me gusta más estar al aire libre dando vueltas por la montaña.

P: Un libro o un autor al que le gusta volver cuando la política le deja tiempo

R: La verdad que es una deuda pendiente el tema de la lectura. Me apetece leer muchas veces, últimamente más, sobre todo temas de historia, pero tengo poco tiempo para leer.

P: ¿Algún refrán que suela utilizar?

R: Hay uno que dice mi cuñado mucho y utilizo bastante: ‘el que no menja després de fart, no treballa després de cansat’. Como somos los dos ‘farteretes’ siempre lo solemos utilizar.

P: Véndanos en tres palabras el atractivo de Gavarda

R: Tranquilidad, confianza y libertad.

Loli Benlloch (EFE)

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Sanidad y las autonomías acuerdan que la mascarilla vuelva a ser obligatoria en centros sanitarios

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mascarilla obligatoria centros de salud

Sanidad y las autonomías acuerdan que la mascarilla vuelva a ser obligatoria en centros sanitarios para contener el avance de la gripe

El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas han alcanzado este viernes un acuerdo clave para frenar el repunte de virus respiratorios: la mascarilla volverá a ser obligatoria en hospitales y centros de salud cuando los indicadores alcancen niveles de riesgo moderado o alto. La decisión llega tras la alerta emitida por el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, que advierte de un adelantamiento inusual de la gripe y de la expansión del nuevo linaje A(H3N2) subclado K.

Este consenso, forjado en un pleno extraordinario del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), supone un giro respecto al año pasado, cuando Sanidad y las autonomías no lograron pactar un protocolo común. Esta vez, el documento —que se aprobará definitivamente el 3 de diciembre— introduce directrices homogéneas y escalables, orientadas a evitar un colapso asistencial durante la temporada 2025-2026.


Un plan común frente a los virus respiratorios: mascarillas por escenarios

El nuevo protocolo ordena la respuesta sanitaria en cuatro niveles de riesgo (0 a 3), determinados por la incidencia de virus respiratorios, la ocupación hospitalaria y otros indicadores epidemiológicos.

Escenario 0: vigilancia reforzada

En fase de baja circulación vírica, se mantiene la recomendación general:
– Utilizar mascarilla quirúrgica ante cualquier síntoma respiratorio.
– Reducir interacciones sociales, especialmente con colectivos vulnerables.
– Extremar la higiene de manos y la etiqueta respiratoria.

Escenario 1: incremento controlado de casos

Cuando la incidencia comienza a aumentar:
– Se recomienda llevar mascarilla durante los cinco días posteriores al inicio de síntomas.
– Fomentar el teletrabajo cuando sea posible.

Escenario 2: riesgo moderado

Aquí llegan las primeras obligaciones:
Uso obligatorio de mascarilla en hospitales, centros de salud y salas de espera.
– Los centros sociosanitarios deberán «valorar» imponerla de forma permanente en función de la vulnerabilidad de sus residentes.
– El personal de residencias con síntomas deberá permanecer cinco días de baja.

Escenario 3: riesgo muy alto o situación pandémica

Aunque el documento no impone nuevas reglas específicas, deja vía libre para introducir medidas excepcionales, incluidas restricciones más severas si la situación lo requiere.


Sanidad pone el foco en tres ámbitos clave

El plan concentra esfuerzos en espacios especialmente sensibles:

1. Residencias y centros sociosanitarios

– Bajas obligatorias para trabajadores con síntomas.
– Uso de mascarilla durante toda la jornada tras la reincorporación hasta remitir los síntomas.
– Posibilidad de imponer restricciones adicionales según vulnerabilidad del centro.

2. Hospitales y centros de salud

– En niveles bajos y moderados, mascarilla obligatoria en unidades de especial riesgo (oncología, trasplantes…).
– En nivel medio, uso extensivo en urgencias, salas de espera y zonas comunes.

3. Profesionales con trato directo al público

– Recomendación de usar mascarilla en escenarios de alta circulación vírica, especialmente si interactúan con personas sintomáticas.


Un acuerdo que llega tras un año de desencuentros

El protocolo del año pasado naufragó por falta de consenso entre las autonomías. El resultado fue un documento sin carácter vinculante que dejó a cada región la capacidad de fijar sus propios criterios sobre mascarilla, aforos o restricciones. Este invierno, con un repunte gripal más temprano y agresivo, la presión asistencial ha obligado a cerrar filas.


23,7 millones de euros para reforzar el sistema sanitario

Además de las medidas frente a los virus respiratorios, Sanidad y las comunidades han aprobado la distribución de 23,7 millones de euros destinados a reforzar diversas áreas del Sistema Nacional de Salud.

Entre las partidas destacan:
2 millones para mejorar la autosuficiencia en plasma humano.
2,5 millones para equipamiento de unidades de donación de plasma.
1,5 millones para planes frente al tabaquismo.
7 millones para vigilancia en cáncer, salud mental, resistencias antimicrobianas y enfermedades raras.
1 millón para el Sistema de Información de Vacunaciones e Inmunizaciones.
4 millones adicionales para sistemas de vigilancia epidemiológica.


Un invierno marcado por la prevención y la coordinación

Con este acuerdo, Sanidad pretende adelantarse a la presión asistencial que podría generar la combinación de gripe, covid y otros virus respiratorios en las próximas semanas. La vuelta de la mascarilla obligatoria en centros sanitarios se perfila como una herramienta clave para reducir contagios y proteger a los más vulnerables en un invierno que se prevé especialmente activo en términos epidemiológicos.

¿Cuándo volverán a ser obligatorias?

La mascarilla volverá a ser obligatoria en centros sanitarios tras la aprobación del protocolo el 3 de diciembre de 2025, siempre que se cumplan los umbrales epidemiológicos establecidos (aumento de gripe/virus respiratorios, alta presión hospitalaria, etc.). En ese momento, todos los centros deberán ajustarse a la obligación.

 

 

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