Valencia
Alfonso Grau pagó más de medio millón en efectivo para la compra de viviendas
Publicado
hace 4 añosen
Grau, que está procesado en este caso como uno de los principales cabecillas de una supuesta trama corrupta de sobornos y comisiones ilícitas, tuvo un incremento patrimonial de origen injustificado por importe de 728.051 euros, parte del cual se correspondería con el pago en afectivo de viviendas.
Así, para la compra de un inmueble en la plaza Porta de la Mar de València pagó en efectivo 315.230 euros, mientras que para la compra de un local comercial en la avenida Fernando el Católico de esta ciudad, Grau desembolsó también en efectivo 108.182 euros.
En 2008 compró otra vivienda en Callosa d’En Sarrià, su localidad natal, en una operación en la que volvió a abonar cerca de 30.000 euros en efectivo, según consta en diversos informes en el sumario al que ha tenido acceso EFE.
Además, los investigadores dejan patente que desconocen la forma en la que abonó ciertas cargas fiscales, entregas anticipadas y reformas en dichos inmuebles.
Otro de los considerados cabecillas de la supuesta trama corrupta, el exresponsable de los servicios jurídicos de la empresa pública Divalterra (antes Imelsa) José Luis Vera, abonó más de 400.000 euros con fondos provenientes de las empresas del empresario Jaime María Febrer para pagar varios inmuebles que adquirió en Valencia y Dos Aguas, así como sus reformas.
Tras conocer estos hechos, la Fiscalía Anticorrupción reclamó al juzgado el decomiso de todas esas propiedades, además de cualquier producto financiero de su propiedad e incluso los vehículos de los procesados, entre los que se encuentran un buen número de coches de lujo.
Junto a estas medidas de “aseguramiento patrimonial”, también reclamó el fiscal que los coches decomisados fuesen destinados al uso por parte de unidades policiales porque “son varios modelos de vehículos de diferentes marcas los que facilitan la labor policial de actuación y seguimiento” y para que “no se queden en un depósito sin más, con la depreciación que ello supone, ya que si son utilizados tienen un mejor grado de conservación”.
ARCHIVOS DE FEBRER: FITUR Y RENIONES CON BELLVER
En el registro del domicilio social de la mayor parte de las mercantiles que conformaron el denominado Grupo Axis se intervinieron documentos relativos a reuniones, como las mantenidas entre Jaime Febrer y José Luis Vera.
La primera de ellas habría tenido lugar en abril de 2006, y en los «temas a tratar» aparece la anotación manuscrita «Rubio-VPO», que según el sumario podría vincular al ex portavoz socialista en el Ayuntamiento de València Rafael Rubio con el desarrollo de vivienda protegida que pretendía efectuar el Grupo Axis (que finalmente fue adjudicatario de varios concursos sobre vivienda protegida).
Sobre otra reunión mantenida en febrero de 2007, en las notas aparecen referencias a «colegios» y a un PAI de Xixona, y se incluye la frase «Despacho Marqués de Sotelo. A cuenta. Este viernes 100.000€ sobre«, de la que la UCO indica que esa es la dirección del despacho de la mercantil Vera Llorens.
Otros archivadores intervenidos llevan epígrafes como «Reuniones Jorge Bellver. Reuniones ayuntamiento Moncada», a lo que se suma un lápiz de memoria o «pendrive» de dos gigas serigrafiado como «Fitur Comunitat Valenciana» o un archivo en el ordenador llamado «Luxemburger financer».
DINERO EN EFECTIVO EN CASA DE LAS HIJAS DE GRAU
Durante el registro de los domicilios de una de las hijas de Alfonso Grau se intervinieron, en una caja fuerte dentro de un mueble del salón, un sobre con 3.500 euros (dos billetes de 500 y 50 de 50), que afirmó que era suyo, y otro sobre con 16.000 euros (320 billetes de 50), que indicó que eran de su padre.
El hecho de que se localizasen en su caja fuerte fondos en efectivo propiedad de su padre, junto con el intento de esta de abrir una cuenta bancaria en Francia con la intención de ingresar fondos de origen ilícito, son a juicio de la UCO indicativo del papel jugado en relación al patrimonio supuestamente ilícito del ex vicealcalde.
En el registro domiciliario de otra de las hijas de Grau se intervinieron 3.350 euros en efectivo, mientras que en el caso del exvicealcalde no consta que se interviniera dinero en efectivo, pero sí documentación, contratos y varios discos duros.
PATRIMONIO EN TERCEROS PAÍSES
La UCO ha detectado indicios de que varios investigados tienen masas patrimoniales en terceros países, como Jaime Febrer (al que se vincula con una mercantil radicada en Luxemburgo) y la empresaria Mónica Montoro (con patrimonio en Suiza y que en un correo electrónico intervenido expone su intención de transferir 7 millones de euros a una entidad bancaria con sede en Ginebra).
Otro de los investigados que podría tener bienes en el extranjero es Joaquín Pastor, quien fue detenido en el aeropuerto de Madrid a su llegada de un vuelo procedente de Chile, sobre quien según la AEAT consta «una salida de invisibles» por importe de 100.000 euros, materializado desde uno de sus productos bancarios y con destino a Chile.
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Valencia
José Remohí, fundador de IVI, revela quién es su referente empresarial: «Juan Roig»
Publicado
hace 11 horasen
1 octubre, 2026
José Remohí, fundador de IVI, tiene claro quién es su gran referente en el mundo de la empresa: Juan Roig. El presidente de Mercadona aparece como la figura empresarial destacada por el prestigioso médico valenciano durante una conversación en la que ambos fundadores de IVI repasan cómo pasaron de ser dos jóvenes ginecólogos volcados en la medicina y la investigación a construir el mayor grupo de reproducción asistida del mundo.
La revelación se produjo durante la participación de Antonio Pellicer y José Remohí en el podcast Así empecé, producido por Arcano Partners, en el que los dos médicos recuerdan los orígenes de IVI, las dificultades de sus primeros años, su apuesta por la investigación, la expansión fuera de Valencia y el salto internacional que terminaría convirtiendo el proyecto en una referencia mundial.
La elección de Juan Roig como referente empresarial de José Remohí cobra especial significado al observar la trayectoria del propio fundador de IVI. Remohí comenzó su carrera como médico e investigador, sin experiencia en el mundo empresarial, y acabó protagonizando junto a Pellicer una de las historias empresariales valencianas de mayor proyección internacional.
Un recorrido que comenzó con recursos muy limitados y que, más de tres décadas después, desembocó en la venta del grupo a KKR por alrededor de 3.000 millones de euros, según recoge Arcano Partners en la presentación oficial del episodio.
Juan Roig, el referente empresarial de José Remohí
Durante la conversación, Remohí señala a Juan Roig cuando se aborda quién constituye para él una referencia dentro del mundo empresarial.
La respuesta resulta especialmente relevante teniendo en cuenta que los fundadores de IVI reconocen abiertamente que ellos no comenzaron siendo empresarios.
Su punto de partida fue completamente diferente. Eran médicos, docentes e investigadores que tuvieron que aprender progresivamente a dirigir una empresa mientras su proyecto crecía.
Pellicer lo resume al recordar las decisiones tomadas durante la internacionalización de IVI: «Nosotros no éramos empresarios, éramos médicos, éramos docentes, éramos investigadores».
Precisamente por eso, conocer quién ha servido de referencia empresarial a Remohí permite entender otra faceta de su trayectoria: la transformación de un médico dedicado a la reproducción asistida en uno de los protagonistas de un proyecto empresarial nacido en Valencia que terminaría alcanzando dimensión internacional.
Juan Roig y José Remohí, dos historias empresariales nacidas en Valencia
Las trayectorias de Juan Roig y José Remohí parten de sectores completamente diferentes.
Roig desarrolló su carrera en la distribución hasta convertir Mercadona en una de las principales compañías españolas. A esa actividad empresarial ha sumado durante años iniciativas relacionadas con la formación, el emprendimiento y la inversión.
Marina de Empresas constituye una de las expresiones más visibles de esa actividad. El ecosistema reúne a EDEM, Lanzadera y Angels y está, según la propia institución, impulsado y apoyado por Juan Roig.
Remohí, por su parte, comenzó como médico e investigador y terminó construyendo junto a Antonio Pellicer una organización internacional surgida de una pequeña clínica valenciana.
Dos historias muy diferentes, pero con un punto común: Valencia como lugar desde el que desarrollar proyectos capaces de trascender ampliamente su territorio de origen.
Por eso resulta especialmente significativa la respuesta de Pepe Remohí cuando pone nombre a su referente en el mundo de la empresa.
Después de haber construido él mismo una de las grandes historias empresariales surgidas de la Comunitat Valenciana, el cofundador de IVI encuentra su referente empresarial muy cerca de casa: Juan Roig.
De investigar con conejos a fundar IVI
La historia de Antonio Pellicer y José Remohí resulta especialmente llamativa si se compara aquel punto de partida con la dimensión que alcanzaría posteriormente IVI.
Antes de que la fecundación in vitro se generalizara, algunos problemas relacionados con la infertilidad femenina se abordaban mediante cirugía de las trompas.
Los dos médicos necesitaban adquirir experiencia y llegaron a practicar con conejos.
Una de las anécdotas que recuerdan en el podcast refleja hasta qué punto trabajaban entonces con medios limitados. Cuando dejaron de disponer de los animales que utilizaban en la Facultad de Medicina, trasladaron parte de aquellas prácticas a un piso perteneciente al padre de Remohí.
Allí llegaron incluso a improvisar una mesa que les permitiera continuar trabajando.
Resulta difícil encontrar una imagen más alejada de lo que posteriormente llegaría a convertirse IVI.
Estados Unidos cambió la visión de Pellicer y Remohí
Uno de los acontecimientos fundamentales en la trayectoria de los dos médicos fue su formación fuera de España.
Pellicer pasó primero por Alemania y posteriormente viajó a Estados Unidos. Remohí seguiría también el camino estadounidense.
La experiencia cambió su concepción de la medicina.
En Estados Unidos encontraron un sistema basado en una mayor especialización y en una intensa relación entre asistencia médica e investigación.
«Eso fue un antes y un después. Nos cambió la vida porque nos cambió la visión de la medicina», recuerda Remohí en el podcast.
Aquella filosofía acabaría teniendo una enorme importancia en el modelo que posteriormente desarrollarían desde Valencia.
La decisión que cambió sus vidas llegó en Reno
A finales de los años 80, Pellicer había puesto en marcha una unidad de fecundación in vitro en el Hospital Clínico de Valencia.
El problema era la falta de medios.
Aunque trabajaban varias personas en el equipo, Pellicer era el único que disponía de contrato. Al mismo tiempo, los centros privados comenzaban a avanzar rápidamente en el ámbito de la reproducción asistida.
La decisión de crear un proyecto propio terminaría tomándose muy lejos de Valencia.
Fue durante un congreso celebrado en Reno, Nevada, cuando ambos concluyeron que tenían que dar un paso adelante.
Pero aparecía inmediatamente un problema: necesitaban dinero para hacerlo.
Los dos médicos recurrieron entonces a préstamos y al apoyo económico de sus familias para poner en marcha el proyecto.
IVI abrió en Valencia el 26 de marzo de 1990
El Instituto Valenciano de Infertilidad abrió sus puertas el 26 de marzo de 1990.
Su primera sede estaba muy lejos de la imagen que posteriormente ofrecerían las grandes clínicas del grupo.
IVI comenzó en un bajo comercial de aproximadamente 400 metros cuadrados.
«No fuimos donde quisimos, fuimos donde pudimos», reconoce Pellicer al recordar aquellos primeros momentos.
La precariedad llegó al extremo de que el centro abrió sus puertas antes incluso de disponer de agua corriente.
Pellicer y Remohí tampoco se limitaban a pasar consulta.
En aquellos primeros tiempos podían limpiar las instalaciones, preparar las camas, atender el teléfono o mover camillas durante los fines de semana.
Era un proyecto médico, pero comenzaba también una aventura empresarial que ninguno de los dos había previsto inicialmente.
Todos tenían nómina menos los fundadores de IVI
La situación económica tampoco fue sencilla.
Los trabajadores cobraban sus salarios, pero Pellicer y Remohí pasaron los primeros años sin asignarse una nómina.
Dependían del respaldo familiar y, en el caso de Pellicer, también de los ingresos procedentes de su actividad universitaria.
Existía además una incertidumbre fundamental: no sabían si llegarían suficientes pacientes para hacer viable el proyecto.
«La verdad es que al principio no dormíamos», reconoce Pellicer.
Sin embargo, la demanda comenzó a crecer rápidamente.
Apenas dos años después de la apertura, un médico que enviaba pacientes a IVI ya les advertía de que las instalaciones comenzaban a quedarse pequeñas.
La investigación se convirtió en una de las claves de IVI
Una de las decisiones fundamentales adoptadas por Pellicer y Remohí fue reinvertir recursos en investigación.
La estrategia no era evidente para una empresa que todavía estaba consolidándose, pero los dos médicos entendían que la reproducción asistida avanzaría inevitablemente ligada a la innovación científica.
«En el momento que tú quieres competir, tienes que estar delante y para estar delante, tienes que innovar», explica Pellicer.
Los laboratorios adquirieron igualmente una importancia decisiva.
Pellicer los define como «la cocina» del negocio porque buena parte del resultado de los tratamientos dependía de lo que sucedía dentro de ellos.
El modelo de IVI comenzó así a asentarse sobre varios pilares: asistencia médica, investigación, innovación y formación de profesionales.
IVI comienza su expansión fuera de Valencia
El crecimiento llevó posteriormente a abrir centros fuera de Valencia.
Los propios fundadores reconocen que no todas las primeras decisiones respondieron a una estrategia empresarial perfectamente diseñada.
Pellicer admite que las aperturas iniciales en lugares como Murcia y Almería no siguieron necesariamente la lógica que posteriormente aplicaría el grupo.
Después llegarían mercados de mayor tamaño como Madrid, Barcelona y Sevilla.
Pero había una ventaja fundamental.
IVI no solo estaba creando clínicas. También estaba formando médicos.
Profesionales procedentes de otros puntos de España y de todos los puntos del mundo viajaban hasta Valencia para aprender el modelo desarrollado por Pellicer y Remohí. Algunos terminarían posteriormente asumiendo responsabilidades en los nuevos centros.
De Valencia al mercado internacional
Ese sistema facilitó igualmente la internacionalización.
Profesionales extranjeros podían pasar varios años formándose en IVI y posteriormente regresar a sus respectivos países.
Latinoamérica se convirtió de esta manera en uno de los primeros territorios de expansión.
Y es precisamente al hablar de aquellas decisiones cuando aparece una de las reflexiones más significativas de Pellicer: ellos no pensaban todavía como empresarios profesionales.
Eran médicos e investigadores que iban construyendo una compañía prácticamente al mismo tiempo que aprendían a gestionarla.
Ese proceso ayuda a comprender por qué, décadas después, resulta especialmente interesante conocer que José Remohí encuentra en Juan Roig una de sus grandes referencias empresariales.
De médicos a empresarios: la transformación de Pellicer y Remohí
El crecimiento de IVI obligó a sus fundadores a enfrentarse progresivamente a decisiones que ya no pertenecían únicamente al terreno médico.
Había que contratar profesionales, abrir nuevas clínicas, gestionar equipos, decidir inversiones, afrontar la internacionalización y crear una organización capaz de mantener unos mismos estándares en distintos países.
En otras palabras: Pellicer y Remohí tuvieron que aprender a ser empresarios.
Y lo hicieron sin abandonar completamente su identidad original como médicos e investigadores.
La evolución de IVI permite entender el significado de la respuesta de Remohí sobre Juan Roig. Su referente procede de un sector completamente diferente, pero representa un modelo de construcción empresarial desarrollado también desde Valencia y posteriormente proyectado mucho más allá de la Comunitat Valenciana.
La fusión con RMA y el gran salto de IVI
Otro de los grandes hitos llegó en 2017, cuando IVI se fusionó con la estadounidense RMA.
La operación había sido preparada durante años y reforzó notablemente la posición internacional del grupo.
Cinco años después se produciría otro movimiento determinante.
En 2022, en pleno proceso de concentración del sector de la reproducción asistida, llegó la operación con KKR.
Los fundadores consideraron que para mantener el ritmo de crecimiento necesitaban una capacidad financiera que ellos ya no podían aportar en solitario.
Arcano Partners cifra la venta en alrededor de 3.000 millones de euros y destaca que, pese a la operación, Pellicer y Remohí continuaron vinculados al día a día de la compañía y siguieron ejerciendo como médicos.
El consejo de José Remohí para quienes quieren emprender
Después de más de tres décadas construyendo IVI, expandiéndolo internacionalmente y participando en una de las operaciones empresariales más relevantes protagonizadas por una compañía nacida en Valencia, Remohí mantiene una visión muy concreta sobre el emprendimiento.
Su consejo para quienes están pensando en poner en marcha un proyecto es asumir que el fracaso también forma parte del camino.
«Aunque vayan a fracasar, que se lancen, porque el fracaso también es un aprendizaje», afirma.
La frase adquiere especial sentido cuando se observa su propia trayectoria.
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