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Cómo saber si espían tus conversaciones en WhatsApp: Ojo con los dispositivos vinculados

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Cómo saber si espían tus conversaciones en WhatsApp
Cómo saber si espían tus conversaciones en WhatsApp-EFE

WhatsApp ofrece la opción de vincular hasta cuatro dispositivos a tu cuenta, lo que te permite acceder a tus conversaciones desde varios dispositivos, como ordenadores y tabletas. Aunque esta funcionalidad es útil para mantener tus chats sincronizados en diferentes plataformas, también abre la puerta a posibles riesgos de seguridad si no se gestiona correctamente. Te explicamos cómo saber si espían tus conversaciones. Toma nota.

¿Te están espiando? Cómo detectar si alguien más está leyendo tus mensajes

Uno de los principales riesgos de tener dispositivos vinculados es que alguien podría acceder a tus conversaciones de WhatsApp sin que lo sepas. Esto podría ocurrir, por ejemplo, si has iniciado sesión en WhatsApp Web o en la aplicación de escritorio en un ordenador ajeno y has olvidado cerrar sesión. Para evitar que terceras personas accedan a tus mensajes, es crucial que revises periódicamente qué dispositivos están vinculados a tu cuenta.

Pasos para revisar y proteger tus dispositivos vinculados

WhatsApp ofrece varias herramientas y consejos para asegurarte de que solo tú tengas acceso a tus conversaciones. Aquí te explico cómo proteger tu cuenta:

  1. Activa las notificaciones de seguridad: Habilita las notificaciones push en tu teléfono. Estas te alertarán cuando un dispositivo nuevo se vincule a tu cuenta. Si recibes una notificación de un dispositivo que no reconoces, tócalo inmediatamente para revisarlo y eliminarlo si es necesario.
  2. Revisa regularmente los dispositivos vinculados: Para ver qué dispositivos están actualmente vinculados a tu cuenta, ve al menú de WhatsApp tocando el ícono de tres puntos en la esquina superior derecha y selecciona «Dispositivos vinculados». Aquí verás una lista de todos los dispositivos con acceso a tu cuenta. Si ves algún dispositivo que no reconoces, toca el dispositivo y selecciona «Cerrar sesión» para desconectarlo.
  3. Mantén control sobre los nuevos dispositivos: Cuando vincules un nuevo dispositivo, asegúrate de hacerlo a través de medios seguros. WhatsApp te permite vincular dispositivos escaneando un código QR desde la aplicación principal o usando tu número de teléfono. Evita vincular dispositivos a través de sitios web no oficiales o enlaces sospechosos, ya que esto podría comprometer la seguridad de tu cuenta.
  4. Cierre automático de sesiones inactivas: WhatsApp desconecta automáticamente los dispositivos vinculados después de 30 días de inactividad, lo que proporciona una capa adicional de seguridad. Sin embargo, no debes confiar únicamente en esta función; es importante cerrar manualmente las sesiones en dispositivos que no utilizas regularmente.

Últimas novedades y consejos adicionales

En las actualizaciones más recientes, WhatsApp ha mejorado la seguridad de la función de dispositivos vinculados. Ahora, además de las notificaciones de nuevos inicios de sesión, la aplicación también puede detectar actividad sospechosa en dispositivos vinculados, como intentos de acceder a tus mensajes desde ubicaciones inusuales. Si se detecta algo sospechoso, WhatsApp te pedirá verificar tu identidad antes de permitir el acceso.

Además, siempre es recomendable activar la verificación en dos pasos para añadir una capa extra de seguridad. Con esta opción, se requiere un PIN adicional al verificar tu número en WhatsApp, lo que hace más difícil que alguien más acceda a tu cuenta sin tu permiso.

Conclusión

Los dispositivos vinculados son una herramienta conveniente, pero también un potencial riesgo si no se utilizan con precaución. Siguiendo estos consejos y revisando regularmente los dispositivos conectados, puedes asegurarte de que solo tú tengas acceso a tus conversaciones de WhatsApp. Mantente alerta y protege tu cuenta para disfrutar de una experiencia segura en la plataforma.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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