Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Cuándo y qué vacuna me toca: Sanidad actualiza el plan de vacunación

Publicado

en

Madrid, 26 feb (EFE).- El Ministerio de Sanidad ha publicado este viernes una nueva actualización de la estrategia de vacunación con los siguientes grupos prioritarios que seguirán a los actuales y las recomendaciones de inmunización de las personas que han pasado la enfermedad.

El documento mantiene la edad como principal factor de riesgo y en base a ello ha añadido nuevos grupos a los acordados la semana pasada, como es el de 56 a 59 años, mientras que deja para más adelante la definición de las personas con patologías crónicas menores de 60 años que serán inmunizadas en primer lugar.

Quienes de momento no estarán sometidos a la edad son los reclusos: la población penitenciaria «se vacunará más adelante en función de disponibilidad de vacunas y con independencia de criterios etarios».

«Por razones de factibilidad y de acceso a los centros en los que se encuentran y, atendiendo al mayor riesgo de exposición y al principio de necesidad y de protección frente a la vulnerabilidad, se recomienda agrupar y simplificar las actividades de vacunación en esta población, atendiendo a las circunstancias de cada centro. Se utilizará la vacuna indicada para cada interno dependiendo de sus circunstancias individuales (edad)», señala.

La campaña seguirá discurriendo por una doble vía hasta que lleguen nuevas vacunas: la marcada por los fármacos de ARN mensajero -Pfizer y Moderna-, que reserva a los mayores, y la de AstraZeneca, basada en un adenovirus-, y que por el momento dedica a la población de entre 45 y 55 años y trabajadores esenciales por debajo de esa edad.

En cualquier caso, la pauta debe administrarse con el mismo preparado porque «de momento no hay disponibles datos de intercambiabilidad entre vacunas, aunque hay estudios en marcha».

PFIZER Y MODERNA

Son las que se han venido utilizando en la primera fase que comenzó el pasado 27 de diciembre con los primeros grupos diana de los 15 que recoge la estrategia.

La pauta de Comirnaty (Pfizer) es de dos dosis de 0,3 ml con una separación de 21 días entre ambas, y la de Moderna es de dos dosis de 0,5 ml con una separación de 28 días. Ambas se seguirán utilizando para inmunizar a las personas más vulnerables por razón de edad elevada o factores de riesgo relacionados con un peor pronóstico por covid en este orden:

– GRUPO 1: Usuarios de residencias y sus trabajadores.

– GRUPO 2: Sanitarios y sociosanitarios de primera línea.

– GRUPO 3A: Trabajadores que, aun no siendo de primera línea, tienen un nivel de exposición alto: trabajadores de ámbito hospitalario y de atención primaria y del ámbito de la odontología, higiene dental y otro personal sanitario que atiende a pacientes sin mascarilla más de 15 minutos.

– GRUPO 5: Mayores.

5A: Mayores de 80 años.

5B: Personas de 70 a 79 años.

5C: Personas de 60 a 69 años

– Grupo 7: Personas con menos de 60 años con condiciones de riesgo alto de covid-19 grave.

– GRUPO 3B mayor de 55 años: Personal servicios SP gestión y respuesta a la pandemia; personal sanitario y sociosanitario no vacunado anteriormente; fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, oficinas de farmacia, protésicos dentales; personal IIPP.

– GRUPO 3C MAYOR DE 55 años: Resto de personal sanitario y sociosanitario no vacunado con anterioridad.

– GRUPO 6 MAYOR DE 55 AÑOS: Colectivos con función esencial para la sociedad

6A: Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Emergencias y Fuerzas Armadas

6B: Docentes y personal de educación infantil y educación especial

6C: Docentes y personal de educación primaria y secundaria

– GRUPO 8: Personas de 56-59 años

En los grupos 3A, 4, 5A, 7, 3B, 3C, 6A, 6B y 6C la vacunación «podrá solaparse por cuestiones organizativas y de factibilidad».

ASTRAZENECA

En este caso, la pauta es de dos dosis de 0,5 ml separadas entre 10 y 12 semanas (preferiblemente 12), pues se ha apreciado una eficacia más elevada.

Según la estrategia, y tras revisar en detalle la información de seguridad de este medicamento en personas con una o más comorbilidades, como enfermedades cardiovasculares, respiratorias o diabetes, que representaban el 39,3% del total de participantes en los ensayos clínicos, concluye que el perfil de seguridad es similar al del resto de intervinientes.

«Por lo tanto, no existen problemas de seguridad ni contraindicaciones para el uso de esta vacuna en personas con enfermedades o tratamientos concomitantes. Además, los datos de eficacia de la vacuna son similares en los participantes sin y con comorbilidades», afirma el documento, que reserva AstraZeneca para estos colectivos:

– GRUPO 3B ≤55 AÑOS

– GRUPO 3C ≤55 AÑOS

– GRUPO 4: Grandes dependientes de hasta 55 años.

– GRUPO 6 (6B, 6B Y 6C) ≤55 AÑOS

– GRUPO 9: Personas de 45 a 55 años

La vacunación de los grupos 6B, 6C y 9 podrá solaparse por cuestiones organizativas y de factibilidad.

CON CUALQUIERA

– GRUPO 4: Grandes dependientes no institucionalizados. Este grupo será inmunizado con vacunas de ARN mensajero o con AstraZeneca «en función de la edad de la persona y de la factibilidad».

Este colectivo incluye a los que han solicitado el reconocimiento y a los que no lo hayan hecho aún pero esté «médicamente acreditado por tener enfermedades que requieran intensas medidas de apoyo para desarrollar su vida», estén o no institucionalizados.

Las personas que son remuneradas por atenderles en sus hogares «se vacunarán en la misma visita» si no lo han hecho antes.

¿Y QUIENES HAN PASADO LA COVID?

La gran mayoría de las personas infectadas por SARS-CoV-2 producen anticuerpos neutralizantes, además de estimular la inducción de respuesta de células T; el número de casos con reinfección documentada es muy bajo en los 6 meses posteriores al diagnóstico, pero aún no está claro en qué porcentaje están protegidos los que han pasado la enfermedad y por cuánto tiempo.

Atendiendo a estas premisas, el documento divide en cuatro grupos las personas que han sido contagiadas:

1. Mayores de 55 años que ya han recibido una dosis: vacunación con pauta de dos.

2. Mayores de 55 años con diagnóstico de infección tras recibir la primera dosis recibirán la segunda cuando estén completamente recuperadas y haya finalizado el período de aislamiento.

3. Menores de 55 años. Vacunación con una sola dosis a los seis meses tras el padecimiento o el diagnóstico de infección.

4. Menores de 55 años con diagnóstico de infección por SARS-CoV-2 tras recibir la primera dosis completarán la pauta a los seis meses.

Estas son algunas de las preguntas más frecuentes sobre la campaña de vacunación

 

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

La Guardia Civil confirma la rotura de la vía 22 horas antes del accidente de Adamuz, pero no saltó la alerta en Adif

Publicado

en

Apunta que Adif «no exigió» que el sistema alertara de una rotura de la vía pese a que en sus especificaciones lo recoge

Un informe de la Guardia Civil presentado al Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba), plaza número 2, confirma la rotura de la vía 22 horas antes del descarrilamiento del tren Iryo, que en segundos colisionó con el Alvia, a su paso por Adamuz, causando la tarde del domingo 18 de enero el fallecimiento de 46 personas y más de 120 heridos.

A la vista de este informe, queda como «línea principal de investigación la rotura de raíl o soldadura, quedando descartadas las acciones de sabotaje, terrorismo, negligencia o imprudencia de los maquinistas y a expensas de los informes periciales y otra documentación o manifestaciones que puedan ser recabados, y como muy altamente improbable la causa de una pieza en la vía que diera lugar al accidente».

En dicho informe del día 28 de marzo, al que ha tenido acceso Europa Press, se recoge que «el sistema sólo alerta de una rotura si la tensión cae por debajo del umbral de ‘ocupación'», de modo que «en el caso de Adamuz, el Sistema de Apoyo al Mantenimiento (SAM) registró una caída brusca de tensión la noche del 17 de enero, pero al mantenerse por encima del umbral no generó ninguna alarma al enclavamiento ni al personal de mantenimiento» de Adif.

En conclusión, se apunta que «el sistema SAM llegó a registrar de forma pasiva una alteración eléctrica compatible con una rotura horas antes del accidente, pero el sistema de señalización no estaba configurado para alertar de ello de forma automática por la falta de fiabilidad del método en esta infraestructura ferroviaria», a lo que se añade que «Adif a pesar de contener en sus especificaciones que debe estar diseñado para detectar la fractura, no lo exigió».

Al respecto, un informe técnico recogido en la documentación, en fase de borrador, de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sobre el siniestro de Adamuz ya apuntó hace semanas a una caída de tensión compatible con la rotura de la vía 22 horas antes del descarrilamiento, todo ello «a partir de los registros de las señales eléctricas de los circuitos de vía de la zona, que mantiene Hitachi», que se encarga del sistema de señalización.

En este sentido, el informe de la Benemérita indica que de la documentación aportada del sistema operado por Hitachi «se observan una serie de diagramas» en los que «se refleja que la tensión del circuito de vía se mantiene en el entorno de los dos voltios de tensión» del día 12 al 18 de enero. Sin embargo, desde las 21,46 horas del sábado 17 «se produce un descenso hasta el entorno de 1,5 voltios, no recuperándose dicha tensión hasta el accidente, sobre las 19,43 horas del día 18, en el que la tensión ya queda en cero».

Así, «se confirma que la rotura de vía se produjo en el tramo contemplado entre los kilómetros 319,412 y 318,665, por lo que esta indagatoria corroboraría la existencia de una rotura en ese tramo en el que se encuentra el kilómetro 318,681 y que se produjo a las 21,46 horas del día 17 de enero».

Además, se señala que «según la documentación, puede que fuera técnicamente posible detectar una rotura franca de carril» mediante los sistemas de señalización instalados, «aunque la fiabilidad de dicha detección depende de la configuración eléctrica de la vía».

En base a la manifestación de la responsable del sistema –empresa Hitachi Rail GTS Spain SAU proveedora de servicios contratada por Adif, «era posible detectar una rotura franca de carril en la vía 1 entre el kilómetro 317 y el 319, pero la fiabilidad de esta detección mediante los sistemas de señalización en esta línea específica era muy baja debido a la configuración eléctrica de la infraestructura».

«NO ES HABITUAL» LA VARIACIÓN DE TENSIÓN DE FORMA SOSTENIDA

Igualmente, se declara que ante la variación de la tensión de forma sostenida a lo largo del tiempo, desde las 21,46 horas del día 17 de enero hasta el cero de las 19,43 horas del día 18, «se comprueba que no es habitual durante la serie estudiada», en el período que abarca desde el día 12 de enero.

En este caso, se explica que «estas caídas de tensión se recogen en el SAM que se encuentra ubicado en la Base de Mantenimiento de Hornachuelos, que sólo se consulta por averías notificadas o por tareas de mantenimiento».

No obstante, la Guardia Civil afirma que «habrá que dilucidar si existía la posibilidad técnica de recibir algún tipo de alerta por estas caídas de tensión, sobre todo por el tiempo que se mantiene en esos niveles no habituales y por la gravedad de las consecuencias, puesto que una de ellas es la rotura del raíl, tal y como se reconoce en la manifestación, especialmente porque según las propias especificaciones de Adif, en el diseño del sistema debe establecerse la capacidad de poder detectar la rotura del carril y habiendo sido ya advertido en el memorando de la catenaria de 25KV, redactado para el trazado AVE en el año 1992».

En dicho memorando se advierte, refiriéndose al Sistema de Corriente y retorno y de puesta a tierra, que «el equipo de señalización de libre vía requiere que el número de las conexiones entre rieles y sistema de retorno sea mínimo, a fin de poder detectar la rotura de un riel». Y posteriormente se dice que «la puesta a tierra de los postes debe ser coordinada con la técnica de señalización para la detección de posibles roturas en los raíles».

LA CAUSA

En cuanto al hecho de determinar la causa o causas que dieron lugar al accidente de circulación ferroviaria, el Instituto Armado asevera que «esta cuestión sigue aún sin poder resolverse, en tanto en cuanto no se finalicen otras actuaciones de investigación como es la Inspección Técnico Ocular, además de contar con los resultados de los especialistas de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios e informes periciales solicitados».

No obstante, y al objeto de aclarar las distintas líneas de investigación que se siguen por esta instrucción, se explica el estado actual de cada una de ellas y las gestiones pendientes de resolverse para confirmar o descartar cada una de ellas.

De este modo, se expone que «teniendo en cuenta que se produjo la rotura de un riel (hilo) o de la soldadura y con los datos recabados hasta la fecha, no es posible determinar si fue la rotura del riel la que dio lugar a la de la soldadura o viceversa, se investigan distintas causas».

Ante ello, se han tomado 19 manifestaciones a maquinistas de las empresas Ouigo, Iryo y Renfe, que circularon el mismo día del accidente por ese tramo, de forma que «salvo una manifestación que informa de un golpe en lado derecho, el resto no reporta ningún tipo de incidencia o sensación extraña».

Respecto a la causa del accidente, se significa que «la CIAF llevó a cabo inspecciones, con la finalidad de comprobar la rodadura de los trenes que circularon con anterioridad por el tramo en el que se produjo el descarrilamiento, dando como resultado que en varios de los trenes se apreciaron muescas compatibles con una rotura de raíl».

Una de las causas del descarrilamiento del tren Iryo, con la información disponible a la fecha de redacción del informe, «pudo ser la rotura del riel, marcado con la inscripción ‘Ensidesa’ del año 2023, acero de grado R350HT, del carril sentido Madrid y que se corresponde con el lote 4D2062, que son los carriles nuevos instalados en el entorno de Adamuz», a lo que se añade que «la rotura de un riel puede producirse por diversas causas técnicas, operativas y metalúrgicas que van desde el proceso de fabricación hasta el desgaste por el uso continuado».

Entretanto, en el informe se afirma que los agentes actualmente analizan las imágenes de las cámaras de los dos trenes, «por si pudieran aportar más información relativa al momento de la colisión».

 

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo