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Cuidado con los timos de las aplicaciones de citas

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Cuidado con los timos de las aplicaciones de citas
Un hombre consulta una aplicación de citas. Archivo/EFE/Domenech Castelló

València, 1 ago (OFFICIAL PRESS/EFE).- La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en la Comunitat Valenciana ha advertido de varios fraudes en aplicaciones de citas, ligados a ficticias inversiones en criptomonedas.

Así se produce la estafa

Los estafadores aprovechan la vulnerabilidad de estas aplicaciones para geolocalizarse en poblaciones cercanas a la víctima y contactarla utilizando falsos perfiles de personas con un alto atractivo físico o una acomodada posición social, habitualmente extranjeros o con doble nacionalidad.

Cuando los estafadores establecen contacto digital con los estafados, recurren a sistemas de mensajería a través de los que despliegan un falso interés amoroso aprovechando el deseo de los usuarios de establecer conexiones personales.

«Este interés rara vez se traduce en una cita real, a lo sumo en una videollamada donde, con el fin de ganarse la confianza de la víctima, los estafadores aportarán cuentas de redes sociales con un amplio despliegue de presuntas amistades y mensajes de texto», han afirmado desde la Organización.

El argumento utilizado para solicitar dinero es muy variado: un gasto imprevisto, una reserva para planificar viajes juntos o, la táctica más habitual inversiones en distintos productos. En concreto, se han detectado solicitudes para invertir en criptomonedas a través de plataformas poco conocidas y que en realidad no existen.

La víctima, una vez empieza a sospechar y trata de retirar los fondos, suele recibir una solicitud de la falsa plataforma para realizar nuevos pagos como consecuencia de presuntas retenciones o impuestos por las ganancias obtenidas.

Lo que dice la OCU

La OCU ha lamentado que estas estafas no suelan salir a la luz porque la vergüenza de la víctima al descubrir el fraude suele prevalecer sobre su interés en denunciarlo.

Esta organización de consumidores recomienda, para evitar este fraude cada vez más habitual, desconfiar de cualquier petición de dinero, no facilitar datos ni documentación alguna e informar dentro de las aplicaciones de mensajes sospechosos.

Para las víctimas, OCU ha aconsejado ponerse en contacto con la entidad bancaria a la mayor brevedad e informar por escrito de lo sucedido para que puedan bloquear la tarjeta y las cuentas bancarias, así como proteger los saldos bancarios y tomar las medidas oportunas. Al mismo tiempo han recomendado denunciar los hechos ante las fuerzas de seguridad recogiendo con detalle todo lo sucedido.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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