Síguenos

Otros Temas

ESTUDIO| Así se refleja en las notas desayunar antes de clase

Publicado

en

desayunar antes de clase
Un niño come una tostada para desayunar. EFE/Archivo

València, 13 nov (OFFICIAL PRESS-EFE).- ¿Saltarse el desayuno implica sacar peores notas? ¿Influye la «comida más valiosa del día» en el éxito de algunas asignaturas? Dos investigadores valencianos lo han estudiado a fondo y sus conclusiones llaman la atención sobre la influencia de ese hábito saludable en el rendimiento académico.

Desayunar antes de clase

Desayunar antes de ir a clase se asocia con puntuaciones más altas en matemáticas y ciencias, algo que no se observa en el caso de la lectura, según revela una investigación que analiza los hábitos de desayuno de estudiantes de 15 años de países miembros de la OCDE, en algunos de los cuales es superior al 35 % la cifra de alumnos que obvia la primera y más valiosa comida de la jornada.

Los investigadores de la Universitat de València Nerea Gómez Fernández y Juan Francisco Albert son los autores del trabajo «¿Afecta al rendimiento académico saltarse el desayuno? Evidencia en PISA», publicado recientemente y que se basa en las respuestas dadas en la ronda de 2015 del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA), la última donde se incluyó la pregunta de si desayunaban antes de ir a la escuela.

EN ESPAÑA, EL 15,42 % DE JÓVENES NO DESAYUNA

En la oleada de PISA 2015 participaron un total de 519.334 estudiantes de 73 regiones, y de los resultados se desprende que el país donde es mayor el porcentaje de alumnos que no desayunan antes de ir a clase es Austria, con el 35,83 %, seguida de Eslovenia, con el 34,52 %; mientras, el porcentaje en España es del 15,42 % y el país de la OCDE con menor cifra es China, el 9,82 %.

Según indican en el trabajo, se ha demostrado que el desayuno es un «importante factor determinante de un estilo de vida saludable» y con su investigación se ha buscado, de forma novedosa, analizar si desayunar antes de ir al centro educativo afecta al rendimiento académico de los estudiantes en lectura, matemáticas y ciencias.

«Nuestros resultados muestran que desayunar antes de ir a la escuela se asocia con puntuaciones más altas en matemáticas y ciencias, mientras que la asociación no es estadísticamente significativa en lectura», revela el estudio. La asociación «es más fuerte para las matemáticas que para las ciencias», añade.

DESAYUNOS EN LA ESCUELA O CAMPAÑAS DE CONCIENCIACIÓN

Aunque no se determinan los factores que pueden influir en que los estudiantes no desayunen antes de ir a clase, según Nerea Gómez hay estudios que apuntan a que pueden ser socioeconómicos o a que, en la convivencia familiar, a los hijos les apetezca sentarse a desayunar con los padres.

Por ello, señala Gómez a EFE, recomiendan a los responsables políticos desarrollar programas que promuevan el desayuno entre los niños y adolescentes, bien implementando el desayuno en los propios centros escolares o bien impulsando campañas de concienciación en las redes sociales sobre la importancia que tiene.

Aunque en el estudio no distinguieron por sexos, observaron que era algo superior el porcentaje de chicas que decían no desayunar antes de ir a la escuela en comparación a los chicos.

Además, encontraron que las puntuaciones en los exámenes de matemáticas y ciencias son «claramente más altas» para los chicos, mientras que en lectura son más altas para las chicas.

Según indica la investigadora, distintos estudios científicos, usando diferentes enfoques, llegan a conclusiones parecidas: la importancia que tiene el desayuno para mejorar el rendimiento académico y la necesidad de concienciar sobre este hábito alimenticio por sus beneficios.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Otros Temas

‘Blue Monday’: ¿por qué hoy es el día más triste del año?

Publicado

en

día mas triste del año
PEXELS

Cada mes de enero, una fecha concreta se repite en titulares, conversaciones y redes sociales: el Blue Monday, conocido popularmente como el día más triste del año. Pero ¿qué hay de cierto detrás de este concepto?, ¿por qué siempre cae en enero? y, sobre todo, ¿tiene base científica o es solo una etiqueta que se ha popularizado con el tiempo?

Qué es el Blue Monday y cuándo se celebra

El Blue Monday se sitúa tradicionalmente en el tercer lunes de enero. En 2026, como ocurre la mayoría de los años, vuelve a coincidir con una jornada laboral marcada por el frío, la rutina y el regreso definitivo a la normalidad tras la Navidad.

La idea central es que este lunes reúne una serie de factores emocionales, económicos y psicológicos que influyen negativamente en el estado de ánimo de muchas personas.

El origen del término Blue Monday

El concepto de Blue Monday nació en 2005, cuando un psicólogo británico, Cliff Arnall, elaboró una supuesta fórmula matemática que pretendía calcular el día más deprimente del año. En ella se combinaban variables como:

  • El clima frío y la falta de horas de luz

  • El estado de las finanzas tras los gastos navideños

  • El abandono de los propósitos de Año Nuevo

  • La motivación baja

  • La distancia hasta las próximas vacaciones

La ecuación se popularizó rápidamente en medios de comunicación y campañas publicitarias, especialmente vinculadas al sector turístico. Con el paso de los años, el término se consolidó en el imaginario colectivo, aunque la comunidad científica nunca ha validado esa fórmula.

¿Existe realmente el día más triste del año?

Desde el punto de vista científico, no existe evidencia sólida que permita afirmar que un día concreto sea objetivamente el más triste del año para toda la población. Las emociones humanas son complejas y dependen de múltiples factores personales, sociales y contextuales.

Sin embargo, los expertos sí coinciden en que enero es un mes especialmente sensible a nivel emocional, y el tercer lunes puede actuar como un símbolo de ese estado generalizado.

Por qué enero influye en el estado de ánimo

Aunque el Blue Monday no tenga base científica estricta, hay razones reales por las que muchas personas se sienten más bajas de ánimo en estas fechas.

El impacto del clima y la falta de luz

Enero es uno de los meses con menos horas de luz solar, especialmente en el hemisferio norte. Esta reducción de luz afecta a la producción de serotonina, el neurotransmisor relacionado con el bienestar, y puede alterar los ritmos circadianos.

En algunas personas, esta situación se traduce en cansancio, apatía o incluso en el llamado trastorno afectivo estacional.

El efecto psicológico del fin de la Navidad

Las fiestas navideñas suelen estar asociadas a descanso, encuentros sociales y ruptura de la rutina. Cuando terminan, llega un periodo de contraste:

  • Regreso al trabajo

  • Fin de las celebraciones

  • Sensación de monotonía

Ese cambio brusco puede generar una sensación de vacío o desmotivación.

La cuesta de enero y la presión económica

Uno de los factores más citados del Blue Monday es la situación financiera. Tras los gastos de diciembre, muchas personas afrontan enero con presupuestos ajustados, pagos pendientes y una mayor preocupación económica.

El estrés financiero es un elemento clave en el estado emocional y contribuye a la percepción negativa de este periodo.

El abandono de los propósitos de Año Nuevo

Enero suele empezar cargado de objetivos: hacer más deporte, comer mejor, ahorrar, cambiar hábitos. A mitad de mes, muchas personas ya han abandonado algunos de esos propósitos, lo que puede generar frustración, culpa o sensación de fracaso.

El papel del marketing en el Blue Monday

Es importante entender que el Blue Monday ha sido amplificado por campañas publicitarias durante años. Viajes, ocio, bienestar y consumo han utilizado este día como una excusa para lanzar mensajes de “necesitas un cambio” o “te mereces un premio”.

Esto no invalida que algunas personas se sientan peor en enero, pero sí explica por qué el término ha ganado tanta visibilidad mediática.

Cómo afrontar el Blue Monday y el bajón de enero

Aunque no sea “el día más triste del año” para todos, sí puede ser una buena oportunidad para prestar atención al bienestar emocional.

Algunas recomendaciones sencillas:

  • Aprovechar al máximo las horas de luz natural

  • Mantener rutinas de sueño regulares

  • Marcar objetivos realistas y alcanzables

  • Realizar actividad física, aunque sea moderada

  • Hablar de cómo nos sentimos con personas de confianza

  • No exigirse estar bien todo el tiempo

Cuándo preocuparse y pedir ayuda

Sentirse más cansado o desmotivado en enero es habitual. Sin embargo, si el estado de ánimo bajo se prolonga durante semanas, afecta al trabajo, a las relaciones o a la vida diaria, es importante consultar con un profesional de la salud.

El Blue Monday puede ser solo una etiqueta, pero la salud mental es real y merece atención durante todo el año.

Un día simbólico que invita a reflexionar

En definitiva, el Blue Monday no es una fecha científicamente demostrada, pero sí se ha convertido en un símbolo del bajón emocional de enero. Más allá del titular, puede servir como recordatorio para cuidarnos, ajustar expectativas y entender que el inicio del año no siempre tiene que ser perfecto.

Porque sentirse así no es un fracaso: es humano.

Continuar leyendo