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El grupo Emperador saca a bolsa sus edificios de oficinas en España

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El grupo Emperador saca a bolsa sus edificios de oficinas en España
El grupo Emperador saca a bolsa sus edificios de oficinas en España

El empresario filipino Andrew Tan, dueño de la mayor destilería mundial de brandi y multitud de propiedades inmobiliarias, sigue dando pasos en España.

Aterrizó en nuestro país hace 8 años cuando adquirió una bodega en Jerez de la Frontera y poco a poco fue aumentando sus inversiones con la compra de diversos edificios a lo largo de la geografía española.

Así, la sociedad Emperador Properties que es la que gestiona los activos, empezará a cotizar en bolsa en breve, según las últimas noticias, con el objetivo de seguir creciendo y ampliar la cartera de activos de la compañía.

Salida a bolsa inminente

Emperador Properties cotizará en el BME Growth, el antiguo mercado alternativo, partiendo de un valor que supera los 428,6 millones y un precio por acción de 4,2 euros.

La cartera de la socimi está compuesta fundamentalmente por los mejores activos de la compañía, que son la Torre Emperador Castellana, ubicado en la zona financiera de las cuatro torres de Madrid, y la Torre Diagonal One, en Barcelona.

Según el folleto de salida de Bolsa, el edificio madrileño, con 235 metros de altura y 57 plantas, está valorado en unos 596 millones. La Torre Diagonal One, donde se ubica la sede de Telefónica en Barcelona, cuenta con 110 metros y 23 plantas, con una valoración de 148,5 millones. Ambos tienen una ocupación que ronda el 85%, según cifras de la compañía.

Otros edificios quedan fuera de la operación

Emperador Properties cuenta con otro gran edificio en Madrid, en el norte del paseo de la Castellana, llamado Caleido y de la que el grupo Emperador tiene un 50%. Allí reside el Instituto de Empresa, que demandó al primer propietario, Grupo Villar Mir (que también vendió a Tan la entonces conocida como Torre Espacio, hoy Torre Emperador Castellana), y el conflicto judicial está pendiente de resolución.

Según Joan Cortés, consejero delegado de la compañía, la no incorporación de este activo a la socimi no tiene ninguna relación con temas jurídicos o con que la propiedad esté compartida. Refiriéndose a este aspecto ha asegurado que “Hoy por hoy sacamos las compañías de alquiler de oficinas y Caleido forma parte de otra división que es la de retail [comercio] y servicios no comerciales”.

El consejero delegado ha evitado comentar si el grupo negocia la compra completa de ese edificio. Sí ha destacado, en cambio, la intención de incorporar más propiedades.

La salida a Bolsa, ha argumentado Cortés, abrirá nuevas posibilidades de financiación a la compañía y ayudará a “acometer el plan de crecimiento con inmuebles únicos, diferenciales y que responden a unos criterios de arquitectura emblemática.

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APUESTAS

Pagos sin esperas: cuando la inmediatez marca el ocio digital

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Pagos sin esperas: cuando la inmediatez marca el ocio digital
Pagos sin esperas: cuando la inmediatez marca el ocio digital

No hace demasiado tiempo, pedir un reembolso online implicaba asumir una pequeña espera. Hoy, en cambio, genera incomodidad, incluso desconfianza, porque nuestra relación con el dinero en internet se ha transformado a la misma velocidad que ha cambiado la forma en la que vivimos conectados.

Pagamos un café con el móvil, enviamos dinero a un amigo en segundos, recibimos notificaciones bancarias en tiempo real. Todo ocurre al instante, y si todo va así de rápido, esperar es una opción que deja de ser razonable.

En el ocio digital, esta transformación se nota especialmente. El usuario ya no solo quiere pagar rápido, quiere recuperar su dinero igual de rápido cuando corresponde. Y esa expectativa ha marcado un punto de inflexión, un antes y un después en la experiencia online.

La nueva mentalidad del usuario digital

El consumidor actual no piensa en términos de procesos internos, validaciones o plazos técnicos. Piensa emocionalmente y obedece a sensaciones. Si una acción se ejecuta desde su móvil en segundos, espera que el resultado sea inmediato.

Esto afecta a compras, devoluciones, recompensas, saldos acumulados y cualquier movimiento económico dentro de una plataforma. La lógica es que, si el dinero salió al instante, debe poder volver con la misma rapidez.

Según el listado de Casinos-Online.es con retirada instantánea, cada vez más plataformas están incorporando sistemas de pago que permiten al usuario disponer de su dinero en cuestión de minutos. Esta tendencia es un reflejo directo de cómo ha evolucionado la exigencia del público digital en todos los sectores.

La retirada rápida transmite control. El usuario siente que el dinero sigue estando bajo su dominio, no atrapado en un proceso que no ve y que, por tanto, produce desconfianza.

Ocio digital sin fricciones

El entretenimiento online tiene una particularidad para que funcione, y es que todo debe fluir fácil y ágilmente. La experiencia no puede interrumpirse por detalles técnicos que rompan el ritmo. Y pocos detalles generan más fricción que saber que un saldo, una devolución o una recompensa tardarán días en hacerse efectivos. Por eso, la retirada sin esperas encaja tan bien en este entorno, porque forma parte de esa sensación de inmediatez que define el ocio digital actual.

Las apps de entretenimiento más innovadoras han entendido que la rapidez en los movimientos económicos es tan importante como la calidad del contenido que ofrecen. No se trata solo de lo que el usuario hace dentro de la plataforma, sino de cómo se siente al gestionar su dinero en ella. Cuando el saldo aparece al instante, la experiencia mejora. Cuando el reembolso es inmediato, la confianza aumenta.

De ventaja competitiva a requisito básico

Hace unos años, ofrecer retiradas rápidas era un elemento diferencial, hoy ya se percibe como algo obligatorio. Igual que nadie acepta que una web tarde en cargar, cada vez menos usuarios aceptan que su dinero tarde en volver.

Las fintech, los sistemas de pago instantáneo y la integración directa con redes bancarias han hecho posible este salto, pero lo verdaderamente relevante no es la tecnología, sino la percepción que genera. Y es que la rapidez transmite transparencia, da la sensación de que todo está claro, visible y bajo control. La confianza online se construye con pequeños detalles que el usuario experimenta por sí mismo. Uno de ellos es comprobar que puede retirar su dinero sin esperas.

Ese momento, aparentemente simple, tiene un impacto profundo, puesto que reduce la incertidumbre, elimina dudas y refuerza la idea de que la plataforma funciona bien. Cuando esto ocurre, el usuario no necesita convencerse de nada, la experiencia habla por sí sola, y esa experiencia es la que invita a volver.

La rapidez como parte de la experiencia

En el ocio digital, la rapidez es una cuestión técnica y es parte de la narrativa de la experiencia. Todo sucede deprisa, desde el acceso hasta los resultados, pasando por la interacción y las notificaciones. La gestión del dinero no puede quedarse atrás, si lo hiciera, rompería esa sensación de continuidad que el usuario ya da por hecha.

Por eso, cada vez más plataformas están revisando sus procesos internos para acortar tiempos y adaptarse a esta nueva realidad, abriendo una expectativa que ya no tiene vuelta atrás, una vez que el usuario se acostumbra a la inmediatez, cualquier espera se percibe como un retroceso.

La retirada instantánea ha dejado de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una expectativa normal. Tan normal como recibir un mensaje al momento o ver actualizado el saldo tras una compra. En el ocio digital, donde la experiencia es el centro de todo, esta deja las distancias bien marcadas entre plataformas que entienden al usuario y las que todavía funcionan con lógicas del pasado.

Todo apunta a procesos cada vez más rápidos, más automatizados y más integrados con la experiencia del usuario. Y en ese escenario, la retirada inmediata seguirá ganando protagonismo porque responde a la forma en la que hoy entendemos el tiempo en internet. Ya no estamos dispuestos a esperar. Y las plataformas que quieren seguir siendo relevantes en el ocio digital lo saben.

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