Síguenos

Consumo

La mayoría de los refugiados que llegan a España proceden de Venezuela y Colombia

Publicado

en

Muchas personas que buscan refugio en la Unión Europea (UE) son rechazadas en las fronteras, en ocasiones, sin tener en cuenta su situación, ni la necesidad de garantizar su seguridad y protección, en oposición directa a uno de los principios fundamentales de la Convención sobre Refugiados de 1951. Esta situación, unida a la escasez de vías legales, implica mayores riesgos para la seguridad de las personas refugiadas.

En el Día Mundial del Refugiado, celebrado cada 20 junio, Cruz Roja recuerda la importancia de que los estados renueven y fortalezcan su compromiso con la Convención de Refugiados de 1951, reforzando los pilares de un enfoque coordinado a largo plazo para proteger a las personas refugiadas. Este enfoque debería asegurar la existencia de vías legales y seguras para que el derecho de asilo sea una realidad en Europa.

Cruz Roja Española trabaja con las personas solicitantes de asilo y refugiadas desde hace más de 30 años, desarrollando una amplia respuesta humanitaria para apoyarlas en los procesos de acogida e integración.

En España, las nacionalidades mayoritarias de las personas atendidas por Cruz Roja en 2018 han sido venezolanas (el 24,8%), colombianas (el 12,2%), ucranianas (el 8,6%) y sirias (el 6,4%). El 40% de las personas atendidas fueron mujeres y el 23% tenían menos de 18 años.

Cruz Roja Española es una de las organizaciones que participan en la gestión del programa de acogida a personas solicitantes de protección internacional en España, financiado por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social (MITRAMISS) y el Fondo de Asilo, Migración e Integración (FAMI) de la Unión Europea.

La intervención de Cruz Roja consta de varias fases que cubren desde la primera acogida hasta la integración y la autonomía de los participantes, con una duración aproximada de 18 a 24 meses.

Para ello, Cruz Roja diseña itinerarios personalizados de inserción socio laboral que cubren las necesidades básicas de los refugiados y solicitantes de Protección Internacional, ofreciéndoles, entre otros, servicios de apoyo jurídico, psicológico, traducción e interpretación, aprendizaje del idioma, ayudas económicas, formación, orientación e intermediación laboral.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Consumo

Este es el nuevo sabor con el que Mercadona amplía el surtido de Mochis Helados

Publicado

en

Mercadona, compañía de supermercados físicos y de venta online, suma a su surtido de Mochis Helados una nueva variedad con sabor a pistacho, de la que ya vende 8.300 paquetes al día. Los Mochis, que cuentan con una gran aceptación por parte de los “Jefes” (clientes), entraron en el surtido hace tres años hasta vender hoy 26.000 paquetes diarios en sus distintos sabores.

El Mochi Helado de Pistacho, al igual que el de coco y el de mango, se vende en un paquete de 6 unidades y es fabricado bajo la marca Hacendado por el Proveedor Totaler Helados Estiu en sus instalaciones de Riba-roja de Túria (Valencia).

Se trata de un dulce de origen japonés elaborado con masa blanda de arroz y relleno de helado. Para consumirlo en óptimas condiciones, se recomienda dejarlo a temperatura ambiente entre dos o tres minutos antes de servir.

Calidad contundente a precios imbatibles

En 1993, Mercadona puso en marcha la estrategia SPB (Siempre Precios Bajos), tras haber observado y constatado que los productos que más se vendían eran los que tenían una calidad contundente a un precio imbatible, siempre por ese orden, y no cambiaban constantemente de precio. Durante todos estos años, la compañía no ha dejado de apostar por la calidad, que es uno de los retos principales a los que a diario se enfrentan todos los departamentos de la cadena y cuyo impulso representa una clara oportunidad para poder seguir ofreciendo a “El Jefe” (cliente) productos, uno a uno, diferenciales.

Y todo a través de una estrategia que fomenta el consumo consciente y crítico, que se guía por criterios sociales y medioambientales, y que persigue un objetivo claro: garantizar un consumo de productos de la máxima calidad con el menor impacto posible y ayudar así a mejorar la calidad de vida de las personas que habitan este planeta y de las generaciones futuras.

Continuar leyendo