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Consumo

Los alumnos «están hartos de tanto Zoom», afirma una psicóloga social

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Los alumnos «ya están hartos de tanto Zoom y tanta conexión, y quieren volver a estar con sus amigos y volver a las aulas», ha afirmado este viernes la profesora y psicóloga social Dolors Reig durante la vigésima Jornada de Orientación Académica, organizada por la Universitat Politècnica de València (UPV).

La jornada, que se ha celebrado exclusivamente en línea debido a la pandemia de coronavirus, ha contado con más de 700 profesionales de la orientación de centros de secundaria de toda la Comunitat Valenciana inscritos, según fuentes de la organización.

Reig ha defendido que «toca humanizar y regularizar la digitalización, con tal de que no sea tan salvaje ni exagerada», y ha considerado que este es «un momento único para repensarnos como docentes y como alumnos» a «y para personalizar la educación», atendiendo a las necesidades y las potencialidades de cada alumno.

La psicóloga social ha defendido que la actual generación de jóvenes es desde antes de la pandemia muy responsable, pues gracias a ellos «sus padres han podido hacer las videollamadas con los abuelos durante el confinamiento, y muy participativa, pues desde hace años utilizan los medios sociales para decir si algo les gusta o no.

Para Reig, es fundamental que los adolescentes tengan «una buena base, criterio y empatía» sobre cualquier tema, porque en internet hay mucha información y si se educan buscando en internet «y se fían de los primeros resultados que aparecen en Google, vamos mal».

Por su parte, Ximo Mas, jefe de servicio de Inclusión Educativa de la Conselleria de Educación, ha indicado que los retos generales de este curso son la educación presencial en condiciones de seguridad, el bienestar emocional, la inclusión del alumnado y la reducción de las desigualdades, así como la perspectiva social de la educación.

Por lo que respecta a los retos concretos en el ámbito de la orientación, Mas ha explicado que se centran en definir las necesidades de la orientación, el modelo y la estructura, establecer el perfil profesional, incorporar herramientas TIC y reforzar la formación de profesionales de la orientación.

La Jornada de Orientación Académica ha incluido también la ponencia impartida por el coordinador de las pruebas de acceso de la Comunitat Valenciana (PAU), Antoni Gil, que ha expuesto que «ni las ponderaciones, ni las titulaciones van a sufrir ningún cambio».

Según ha explicado, hay cuatro protocolos que sufren «pequeñas modificaciones», como la petición de excepción del valenciano, la revisión de las calificaciones, las reclamaciones del bachillerato y las peticiones de adaptaciones para los exámenes de las PAU, que ahora dependen de la recién creada Subcomisión de Apoyo Educativo.

EFE

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Consumo

Sanidad y Consumo intensifica los controles en las 165 churrerías de Fallas en València

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Churrerías de Fallas 
Churrerías de Fallas -Archivo/EFE/Ángel Medina G.

El Ayuntamiento de València ha reforzado los controles sanitarios diarios en las churrerías instaladas durante las Fallas, con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y la protección de los consumidores. En total, 165 puestos de churros y buñuelos funcionan en la ciudad entre el 2 y el 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de las Fallas de València.

El concejal de Sanidad y Consumo, José Gosálbez, participó junto a inspectores municipales en una demostración práctica de inspección higiénico-sanitaria en una churrería de la ciudad, donde se mostró el procedimiento que se aplica durante la campaña fallera.

Más de 700 inspecciones desde el inicio de las Fallas

Desde el comienzo del dispositivo, el servicio municipal ha realizado más de 700 inspecciones en los puestos de churros y buñuelos instalados en la ciudad.

De los 165 puestos autorizados,

  • 146 corresponden a puestos específicos de Fallas

  • 19 pertenecen a bares que también ofrecen estos productos tradicionales.

Durante estas inspecciones se han llevado a cabo alrededor de 600 análisis del aceite utilizado para la fritura, de los cuales 60 han requerido su sustitución. Además, los técnicos municipales han realizado 40 controles del suministro de agua para verificar su calidad.

Según explicó Gosálbez, los controles se realizan de forma aleatoria y por sorpresa, cualquier día de la semana y a cualquier hora, con el objetivo de comprobar que todos los puestos cumplen las condiciones higiénico-sanitarias exigidas.

Qué revisan los inspectores en las churrerías

Los seis inspectores municipales supervisan distintos aspectos relacionados con la seguridad alimentaria:

  • Manipulación adecuada de alimentos

  • Calidad del aceite mediante medidores de compuestos polares

  • Conexión a la red municipal de agua

  • Presencia de calentador y grifos de accionamiento no manual

  • Uso de toallas de un solo uso

  • Toma de muestras de agua para análisis químico

Según el concejal, “todos los puestos deben cumplir las mismas normas y garantizar las mismas condiciones higiénico-sanitarias. Quien no las cumpla tendrá que desmontar el puesto”.

Control de precios y derechos del consumidor

Además de los controles sanitarios, el área de Consumo también verifica el cumplimiento de la normativa de protección al cliente. Entre las comprobaciones se incluye:

  • Lista de precios visible para el público

  • Disponibilidad de hojas de reclamaciones

  • Entrega de ticket cuando lo solicite el cliente

El objetivo es garantizar transparencia en los precios y seguridad para los consumidores durante las fiestas.

Supervisión de los mercados falleros

A estas inspecciones se suma la supervisión de los 79 mercados falleros instalados en la ciudad desde el 12 de marzo. Cada uno de estos espacios puede albergar hasta diez puestos de alimentación, de los cuales cinco pueden preparar comida en el momento y otros cinco vender alimentos ya elaborados.

Todas estas actuaciones se desarrollan conforme al Bando Fallero, que establece las normas que deben cumplir los puestos de venta durante las fiestas.

“Las Fallas son una celebración abierta al mundo y queremos que también sean un ejemplo de seguridad alimentaria y respeto al consumidor”, concluyó Gosálbez.

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