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Blasco asegura que la vida de Zaplana peligra en la cárcel

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El abogado de Zaplana cuestiona al juez

VALÈNCIA, 4 Feb – El exconseller ‘popular’ Rafael Blasco, condenado a seis años y medio de cárcel por fraude en las ayudas a la cooperación y en régimen de semilibertad desde el pasado viernes, ha señalado que durante su estancia en la prisión de Picassent (Valencia) ha visto al expresidente de la Generalitat Eduardo Zaplana y ha advertido que «peligra su vida», porque una persona «que tiene un cáncer de la envergadura que tiene Zaplana, no puede ni debe estar en unas instalaciones penitenciarias que no reúnen las condiciones para el tratamiento de esa enfermedad».

Así se ha pronunciado en declaraciones a los medios tras comparecer en la comisión de Les Corts que investiga la contratación de la Generalitat con empresas vinculadas con la Operación Taula, derivada del caso Imelsa.

Blasco, preguntado por cómo ha encontrado a Zaplana al coincidir los dos en la cárcel de Picassent, ha explicado que lo vio «algunas veces». Ha lamentado que «es una persona que tiene una enfermedad cuya estancia en la cárcel peligra su vida». «Y yo he estado en la enfermería y sé lo que es eso», ha destacado respecto a las instalaciones de la prisión.

Además, ha remarcado que Zaplana es «una persona que no está juzgada, y, por tanto, por encima de las cosas que se digan, hay que tener en cuenta la presunción de inocencia porque, si no, no estaríamos en un estado de derecho».

«No sé cuál es la solución, pero desde luego una persona que tiene un cáncer de la envergadura que tiene el señor Zaplana no puede ni debe de estar en unas instalaciones penitenciarias que no reúnen las condiciones para el tratamiento de esa enfermedad», ha subrayado.

En este sentido, ha insistido en que «no está juzgado, no está condenado por nada» y «encima tiene una enfermedad». Ha reivindicado que «desde el punto de vista humanitario» debe «contemplarse la posibilidad de que no esté en un sitio donde con un simple resfriado o una gripe se puede morir».

«Una justicia sin un sentido humano ni es justicia ni es nada, sé que esto no deja de ser una frase que yo quizás no soy el más indicado para decirla, pero a mí me parece que todos los comportamientos humanos tienen que tener un componente de humanidad porque si no, no tienen sentido. Es más, diría en algunas casos no solamente de humanidad sino de tener cierta compasión, frente a personas que están en unas circunstancias económicas, físicas o de enfermedad o lo que sea que se deben contemplar», ha agregado.

CAMPS, EN UN «RECORRIDO DE IMPUTACIONES TODAS FRACASADAS»
Por otro lado, preguntado por su valoración sobre la investigación al expresidente de la Generalitat Francisco Camps, en la pieza 5 del ‘caso Gürtel’ que investiga la posible participación del exdirigente ‘popular’ en la contratación pública de empresas de la trama liderada por Francisco Correa, Rafael Blasco ha afirmado que no ha seguido «muy de cerca» la información desde Picassent.

No obstante, ha recalcado que «Camps lleva un recorrido de imputaciones todas fracasadas que da que pensar», «además de que son imputaciones algunas en falso».

«Es un calvario para una persona, yo estoy cumpliendo condena por unos hechos que arrancaron en 2008-2009, estamos en 2019, eso no hay cuerpo humano que lo aguante, porque tú estas con una situación bajo una investigación y bajo un procedimiento judicial que tienes que atenerte a lo que salga de ese procedimiento», y ese proceso «dura diez años», ha lamentado.

Blasco ha indicado que «cuando uno es condenado tiene que cumplir la condena y ya está, porque vale más el criterio de un tribunal que el criterio personal que tenga uno, piense lo que piense». Sin embargo, «la justicia no las ha acertado todas, hay mucha gente que ha tenido condenas y sentencias que al cabo de trece años se ha descubierto que eran falsas. A ver cómo a esa persona se le rehace todo», ha comentado.

«He aprendido muchas cosas, de los errores y de las desgracias se aprende. Sobre todo, sobreponerse porque la vida es lo más bonito que existe y no se acaba esto. Tenemos la costumbre de todos los años hacer fallas y luego las quemamos, hay que empezar de nuevo otra vez», ha concluido.

Fuente: EuropaPress

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¿Qué edad tiene Julio Iglesias?: la historia completa del cantante español que conquistó el mundo

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Julio Iglesias salud
Julio Iglesias

Dos extrabajadoras del servicio doméstico de las mansiones de Julio Iglesias han acusado al cantante de agresiones sexuales, acoso y abuso de poder durante el tiempo en que trabajaron para él en régimen interno. Los hechos denunciados se habrían producido en 2021, cuando ambas mujeres prestaban servicio en residencias del artista situadas en República Dominicana y Bahamas, según una investigación periodística publicada recientemente.

Una de las denunciantes tenía 22 años en el momento de los presuntos hechos. Ambas relatan un entorno laboral que describen como controlador, intimidatorio y humillante, que, según sus testimonios, derivó en episodios de carácter sexual no consentido. Los relatos incluyen tocamientos, vejaciones físicas y verbales y presiones para mantener relaciones sexuales, siempre según la investigación periodística.

Una de las extrabajadoras asegura que fue coaccionada para participar en encuentros sexuales en los que habría sufrido humillaciones y prácticas no consentidas. La segunda mujer, que trabajaba como fisioterapeuta, coincide en describir un clima de abuso continuado, afirmando que estos episodios se producían durante la jornada laboral y, en algunos casos, con la presencia o mediación de otra trabajadora de rango superior.

La investigación se ha prolongado durante tres años e incluye testimonios adicionales y documentación recopilada por los periodistas responsables. Hasta el momento, no consta la existencia de un procedimiento judicial abierto, ni respuesta pública del artista a las acusaciones.

El caso se enmarca en un contexto social más amplio de revisión crítica de figuras públicas a raíz de denuncias por presuntos abusos sexuales, en línea con el movimiento ‘MeToo’, y reabre el debate entre la presunción de inocencia y la necesidad de dar voz a las víctimas.

Una figura histórica de la música española bajo revisión

Las acusaciones afectan a uno de los nombres más relevantes de la cultura popular española e internacional. Julio Iglesias ha sido durante décadas el artista español más reconocido fuera de España, con una imagen pública construida en torno al éxito, la seducción y el carisma masculino.

Este nuevo escenario sitúa su figura bajo una mirada distinta, en la que su legado artístico convive con informaciones que cuestionan aspectos de su comportamiento en el ámbito privado.

Edad y orígenes de Julio Iglesias

Julio Iglesias nació en Madrid el 23 de septiembre de 1943, por lo que tiene 82 años en la actualidad. Hijo del prestigioso ginecólogo Julio Iglesias Puga, creció en una familia acomodada y tuvo una juventud marcada por el deporte.

Antes de dedicarse a la música fue portero del Real Madrid Castilla, hasta que un grave accidente de tráfico en 1963 truncó su carrera futbolística. Durante la larga recuperación comenzó a tocar la guitarra, un aprendizaje que acabaría cambiando el rumbo de su vida.

Estudió Derecho, carrera que llegó a finalizar, aunque nunca ejerció profesionalmente como abogado.

Una carrera musical sin precedentes

Su salto a la fama llegó en 1968, tras ganar el Festival de Benidorm, inicio de una trayectoria que lo convertiría en una estrella internacional. A lo largo de más de cinco décadas ha publicado más de 80 discos, cantado en más de 14 idiomas y vendido más de 300 millones de copias en todo el mundo.

Su éxito fue especialmente intenso en América Latina, Europa y Estados Unidos, donde logró algo poco habitual para un artista español: consolidarse en el mercado anglosajón. Durante los años 80 y 90 fue uno de los cantantes más influyentes del panorama musical global.

Vida personal y relaciones sentimentales

La vida privada de Julio Iglesias ha sido objeto de atención constante por parte de la prensa. Estuvo casado con Isabel Preysler entre 1971 y 1979, una relación que marcó la crónica social española durante la Transición.

Posteriormente inició una relación con Miranda Rijnsburger, exmodelo neerlandesa, con quien convivió durante más de dos décadas antes de contraer matrimonio en 2010. Con ella ha formado su familia más numerosa.

Durante años, Iglesias ha residido principalmente fuera de España, especialmente en Miami, República Dominicana y Bahamas, donde estableció varias propiedades y desarrolló su vida privada lejos del foco mediático español.

Hijos de Julio Iglesias

Julio Iglesias es padre de ocho hijos reconocidos públicamente, fruto de dos relaciones:

Con Isabel Preysler:

  • Chábeli Iglesias

  • Julio José Iglesias Jr.

  • Enrique Iglesias, cantante de éxito internacional

Con Miranda Rijnsburger:

  • Miguel Alejandro

  • Rodrigo

  • Victoria

  • Cristina

  • Guillermo

Además, la justicia española reconoció mediante sentencia firme la paternidad de Javier Sánchez, aunque el cantante nunca ha mantenido relación pública con él.

Salud y retirada progresiva de la vida pública

En los últimos años, Julio Iglesias ha reducido notablemente su presencia pública. Él mismo ha reconocido problemas de salud derivados del accidente sufrido en su juventud, que le provocó secuelas físicas permanentes.

Aunque nunca ha anunciado oficialmente su retirada, su actividad musical es hoy muy limitada, y su figura ha pasado a ocupar un lugar más histórico que activo dentro de la industria musical.

Un legado artístico en un nuevo contexto

Las acusaciones conocidas en los últimos días sitúan a Julio Iglesias en un nuevo escenario mediático, en el que su legado musical y su papel como icono cultural conviven con informaciones que cuestionan su conducta privada.

Mientras la investigación periodística continúa su recorrido y a la espera de posibles acciones judiciales o pronunciamientos oficiales, el caso vuelve a poner sobre la mesa el debate social sobre responsabilidad, poder y memoria colectiva cuando se trata de figuras que han marcado generaciones enteras.

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