Casadesús saca de un apuro al @LevanteUD, por Dani Hermosilla

DANI HERMOSILLA 

Hay jugadores silenciosos, que no levantan expectación, pero que tienen una misión en un grupo. Víctor Casadesús es un actor secundario en un equipo que Roger genera todos los flashes. Ni cuando falta el de Torrent, Víctor es la primera opción. No hay problema.Juan Muñoz era el sustituto natural del pichichi granota. Víctor, a su lugar. Se tuerce el partido, allí está él para sacar al Levante UD del apuro. Poco fútbol y una segunda parte notable, suficiente para doblegar a un gran Elche. Eso, y dos penaltis, recordemos. Los dos claros, pero hay que pitarlos. El Levante UD curra los partidos. Y gana aquellos que, incluso, peor los tiene. ¿Alguien tiene duda de que sólo hay que poner fecha al ascenso? Diecisiete punto al tercero, una jornada menos.

De inicio, novedades. Morales y Espinosa, suplentes. Oportunidad para Rubén (la enésima, sin provecho); partido para Juan Muñoz por el sancionado Roger. Y titularidad para Lerma, con Insa. Equipo equilibrado que salta por los aires cuando a los dos minutos, un error de Sergio Postigo lo aprovechó Nino para pescar en el área. La eterna duda de Raúl en las salidas facilitó el trabajo del ex-granota para enmudecer Orriols.

Lo bueno del ‘diesel’ es que optimiza el consumo. Lo malo es que se pierde cambio de ritmo, que se reduce la capacidad de sorpresa. El ‘diesel’ es bueno para cuando hay que poner velocidad de crucero, cuando dominas la situación, cuando quieres mandar de tu consumo. Cuando necesitas ‘algo más’, el gasoleo es previsible, cansino y hasta desesperante. Eso le pasó al Levante UD justo después que Nino (ya lo avisábamos en la previa) le ganara la cartera a Sergio Postigo y aprovechara uno de los puntos débiles de Raúl, las salidas. Todo junto, partido ‘costera amunt’… A remar

Los cambios, la segunda linea ‘granota’ tampoco mezcló poco con los habituales. El partido se convirtió en espeso, hasta desesperante. En el fútbol, el dominio no te lo da la posesión, sino la jerarquía en el juego, la resolución de los duelos directos. El Elche presionó arriba, la salida de balón granota. Dejó pasillo a Sergio Postigo, y cerró lineas. El Levante, cuando superó esa línea, le creó problemas al conjunto de Toril. Pero lo hizo poco, porque no acertó nunca en donde poder hacerle daño al equipo franjiverde. Lleva el equipo de Muñiz esquivo a la suerte de meterle mano a sus rivales. Lo suple con un enorme esfuerzo y juego colectivo que le hace estar siempre un punto más que sus rivales. A veces, no obstante, no es suficiente.

Una acción de Rubén, que se entretuvo en el remate, y un potente lanzamiento de Jefferson Lerma, que respondió con clase Juan Carlos, lo poco destacado del Levante en el primer acto. Juan Muñoz debutaba como titular. Ni se le vio. Pero no porque no lo intentara. No le llegó ni un sólo balón. Como también le sucede a Roger muchos partidos. Pero el de Torrent ha aprendido a vivir en la soledad del 9 y aprovechar las virtudes del juego granota: superioridad en la banda, fogonazos de intensidad, y mucha verticalidad cuando el partido se pone espeso.

Doble cambio…
Hay entrenadores —como Unai, por ejemplo— que son maestros del once e incapaces de darle la vuelta a un partido. Hay otros, como Muñiz, que suele utilizar la sustitución para darle una vuelta a su equipo. De la pesadez del primer acto, a la agresividad del segundo. Casadesús y Montañés por Rubén e Insa. Jason a su banda, Montañés, motivado por salir de una lesión larga. Y Casadesús, futbolista que sabe su papel revulsivo en el equipo. Nada más empezar, un balón peinado por el balear, habilitó a Juan Muñoz para que Orriols viera al delantero sevillano, inédito en el primer acto. Todo cambió. Agresividad y un paso adelante. Ahora sí, el Levante daba un paso adelante. Un equipo que se dosifica, a veces con demasiado peligro.

Lógicamente, el penalti por manos de Borja Valle nada más reanudarse el juego, facilitó la mejora. Pero el Levante provocó en cinco minutos lo que, desesperantemente había sido incapaz de generar en todo el primer acto. La fortuna, además, hizo que, el penalti, lanzado por Casadesús ante la ausencia de Roger, acabara en las mallas a pesar de que Juan Carlos adivinó la trayectoria del lanzamiento del balear. El rechace, lo recogió el propio futbolista para marcar. A partir de ahí, partido diferente, igualado. El Elche ya no ganaba los duelos induviduales. Todo más repartido, fútbol de ida y vuelta en Orriols, como casi siempre que viene el Elche. El equipo de Toril, como ya hizo en el Martínez Valero, jugó bien. Muy bien. Pero con poca pólvora arriba. Su mejor ocasión, de su larteral zurdo Iriondo, que envió al lateral de la red, una buena jugada colectiva.

Víctor Casadesús
Había escrito este apartado especial antes de que Víctor Casadesus provocara el segundo penalti, el que permitía a Juan Muñoz firmar el gol de la victoria. El mallorquín dio un curso avanzado de jugar al rechace, del juego de espaldas de toda la vida, de toque. Pero no sólo eso. También en el partido contra el Córdoba asistió a Roger y Jason en dos de los goles. Su fútbol es a veces apático, pero el resultado de sus intervenciones en el equipo, excelentes. Es un futbolista a tener en cuenta, incluso en primera. Compromiso este año, sin duda. No protesta, sabe su rol en el equipo, y mezcla entre lineas de forma estupenda. Está a opción Espinosa, más ortodoxa. Está la opción Casadesús, tremendamente efectiva. Y además, siempre bien vista por su entrenador. Chapeau.

LEVANTE UD:
Raúl; Iván, Rober Pier, Sergio Postigo, Toño; Natxo Insa (Víctor Casadesús, 46), José Campaña, Lerma; Rubén (Montañés, 46), Jason y Juan Muñoz (Verza, 90)
ELCHE CF: Juan Carlos; Luis Pérez, Pelegrín, Túñez, Iriondo; Dorca, Fabián (Alex Fernández, 74′); Hervías (Pedro, 64′), Pelayo (Liberto, 83′), Borja Valle; Nino.
Goles:
0-1, Nino, 2′
1-1, Casadesús, 52′ (p)
2-1, Juan Muñoz, 86′
Árbitro: Arias López (España)
Tarjetas:
Levante: Toño y Casadesús.
Elche: Dorca
Camp d’Orriols. 12.442 espectadores