El 65% de los depresivos no logra recuperar una vida normal

La depresión es una enfermedad crónica cuya prevalencia es bastante elevada, sobre todo en los países desarrollados. Se estima que entre el 50 y el 60% de las personas que han padecido algún episodio de esta clase vuelve a recaer en los siguientes cinco años. Además, un 65% es incapaz de recuperar una forma de vida equilibrada y efectiva en su día a día.

Existen numerosos psicólogos en Madrid Centro, Barcelona, Valencia o cualquier otra ciudad española que se vuelcan en la ayuda de sus pacientes, luchando por recuperarse de una enfermedad que afecta a 2,7 millones de personas en el país.

Estos son algunos de los datos que se manifestaron en el XV Seminario Lundbeck “La depresión en mayúsculas” celebrado en Ibiza a lo largo de 2016. En este encuentro, fueron numerosos los expertos que abogaron por no banalizar una enfermedad que muestra una incidencia tan alta a nivel nacional y mundial.

En esa línea se posicionó por ejemplo el doctor Enric Álvarez, del servicio de psiquiatría del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, al afirmar que “la depresión es la enfermedad que más sufrimiento produce a una persona”.

Según los datos, estamos ante la segunda dolencia más incapacitante en la actualidad, únicamente superada por la cardiopatía isquémica. según la decana de la Facultad de Medicina de la Universidad de las Islas Baleares, Magalida Gili, “todos los aspectos de la vida pueden verse afectado”, pudiendo incluso llegar a producir incomprensión por parte de la familia.

Eso sí, según los expertos, para poder realizar un correcto tratamiento de la depresión en Madrid, Barcelona y demás localidades españolas es fundamental ofrecer algo de verdad sobre esta enfermedad. Estar triste no es sinónimo de depresión, sino que más bien han de existir otros síntomas básicos, como por ejemplo el miedo a la vida o la incapacidad para sentir placer.

Para el doctor Luis Gutiérrez Rojas, psiquiatra del Complejo Hospitalario de Granada, uno de los problemas más grandes a los que se enfrentan es que solo “un tercio de los enfermos llega a recuperarse completamente, mientras que dos tercios exhiben algún síntoma residual”, debiendo seguir un tratamiento que lo acompañe durante toda la vida.

En último lugar, muchos de los expertos reunidos en el XV Seminario Lundbeck quisieron hacer hincapié en la importancia de que exista una buena relación médico-paciente para mantener el tratamiento a largo plazo. El reto de la lucha contra la depresión es evitar la cronificación por todos los medios.