LaGranotera| ‘Desde lo alto de la palmera’, por Dani Hermosilla

Desde la palmera.
Sí, así se siente el levantinismo, divisando todo desde lo alto de la palmera, sabiéndose otra vez protagonista. ¡Pero ojo! Esta placidez vivida este año… No la vamos a volver a vivir —esperemos, porque significará que no hay descenso— Ahora, desde la palmera, veremos árboles más altos, algunos altísimos, inalcanzables. Pasamos de la cabeza de ratón a la cola de león. Daremos por bueno un empate —este año era un mal resultado— Nos conformaremos con que el equipo gane en el último minuto y de penalti —este año el equipo lo ha hecho alguna vez y hemos dicho: ‘salvados por la campana’. No batiremos récords, ni veremos la parte alta del periódico cuando ojeemos la clasificación. Pero estaremos ahí, a la izquierda, con los grandes. Otra vez. Solo un año después. Que se lo diga a Getafe o Rayo lo que están sufriendo. Cuando el trabajo es bueno…

No os había vuelto a hablar desde el sábado del ascenso. A la primera. Tocaba celebrar —sin palabras— Vimos el estadio, la Basílica y el balcón del Ayuntamiento. Me quedo con la simpática ‘metedura de pata’ de Rubén.. ‘Li feia il·lusió al xaval dir-ho…’ Però res, mascletà per l’aire. Pero sobre todo me quedo con dos detalles. Los que fuisteis, con muchas ganas de pasarlo bien, de disfrutar, de decirle a Valencia: “se sent, és nota, València es… Granota’. Y todos a aplaudir. Pero me quedo aquí con la parte de ‘loas’ al equipo y al club, merecidos…

20.000 granotas
Y aprovecho este hecho para decir: el club no puede estar satisfecho. Falta muchísimo calado social. Falta mucha gente. El gran Vicent Latorre hablaba de 20.000 para empezar a hacer ruido de verdad. Y no le falta razón. No se trata de llenar el campo un día puntual, sino se trata de que, como ha ocurrido esta temporada, cada partido haya entre 15.000 y 20.000 espectadores. El Levante UD trabaja fenomenal la idea de club, con secciones, aumentando su influencia social en la ciudad. Es una cuestión de tiempo que de frutos. No sólo de fútbol vive el hombre, pero como el dinero en la vida, no da la felicidad pero ayuda. Eso pasa con el fútbol, que es el motor que ha de llevar al resto. Hasta por lo menos esos 20.000. Ha de ser un objetivo estratégico, bien marcado —como doy fe que lo tienen entre ceja y ceja— Para que sea influyente en la ciudad y pasto de patrocinadores ha de llenar su campo, aumentar el revuelo social… Se ha de lograr que se hable del Levante. Y para ello, se ha de trabajar desde abajo y dando a los chavales jóvenes todo el cariño y atención. Mi buen amigo Rafa me decía hace días: “dio gusto ir al campo el día del Oviedo con tanto crío y tanta gente joven, eso es lo que hace falta”… Y así es. Falta una campaña agresiva, directa y a la que nadie —sobre todo la gente joven— pueda renunciar.

Girona: nos vemos en primera
Al margen de campeonar, que es importante para redondear una gran temporada, hay que acabar bien. La fiesta de dos equipos que han sido los mejores del campeonato. Ojo al Girona, a quien su infortunio le llevó a fracasar en intentos que tenía en la palma de la mano.Ellos no están en primera pero, si ganan, lo rozarán. Se juegan más, y el Levante ya sólo se juega el orgullo y ganar el campeonato en Segunda División. Casi todos los equipos se juegan algo. Si pesa más la falta de presión del Levante, lo que les permite jugar más sueltos, que las ganas del Girona de vivir la fiesta del ascenso que nosotros vivimos hace quince días… pues saldrá de cara del Levante. Lo que está claro es que partido bueno se antoja.