Síguenos

Valencia

Esto es lo que hará València con las antiguas cabinas telefónicas

Publicado

en

Esto es lo que hará València con las antiguas cabinas telefónicas
Imagen de archivo de una joven tomando con su teléfono móvil una fotografía de una cabina telefónica en un barrio de Ávila. EFE/ Raúl Sanchidrián

València, 26 ene (EFE).- El Ayuntamiento de València ha comenzado a estudiar qué destino darle a los lugares de la ciudad que aún acogen cabinas telefónicas, dado su uso residual, y entre las futuras posibilidades se encuentran crear en ellos puntos de recarga para dispositivos móviles y de acceso público por wifi a internet.

El concejal de Agenda Digital, Pere Fuset, acompañado por representantes de la Concejalía de Espacio Público, se ha reunido este miércoles con José Manuel Plaza, director de Administración Pública de Telefónica en la Comunitat Valenciana, para abordar el futuro más inmediato de las cabinas telefónicas en las calles de València después de los cambios en las normativas de telecomunicaciones que harán viable su retirada del espacio público.

Según fuentes municipales, el proyecto de la nueva Ley de Telecomunicaciones del Estado, que previsiblemente entrará en vigor el próximo trimestre, dejará de considerar como elemento esencial las cabinas telefónicas que desde la irrupción de la telefonía móvil han caído en desuso «hasta unos niveles marginales».

“Desde ya mismo, València estudia aprovechar el vacío que dejarán las anacrónicas cabinas para avanzar en la modernización ofreciendo posibles servicios ‘smart city’ a la ciudadanía”, ha señalado Fuset, quien ha añadido que explorarán «todas las posibilidades, tanto técnicas como legales», para que València sea «referente en transformación digital orientada a la calidad de vida de la gente».

Entre los ejemplos de usos posibles que desde Smart City València, junto con la Concejalía de Espacio Público, están valorando para sustituir a medio plazo las cabinas telefónicas una vez se retiren, Fuset ha avanzado ya varios.

«Habrá la posibilidad de reforzar la cobertura wifi pública dentro de la estrategia contra la brecha digital, ofrecer puntos de carga para dispositivos electrónicos y smartphones, botones de emergencias y pantallas táctiles con información ciudadana, así como sensorética relativa a la contaminación acústica y atmosférica u otras funcionalidades que permiten al Ayuntamiento obtener datos para ser más eficientes en la gestión», ha detallado el concejal.

Por su parte, la edil de Espacio Público, Lucía Beamud, ha explicado: “Hace tiempo que trabajamos al ir comunicando a Telefónica todas las cabinas que molestaban especialmente por su ubicación y ya se han quitado muchas en los últimos años. Hemos estado haciendo un trabajo de recogida de varias quejas del vecindario y las hemos trasladado todas a la empresa de telefonía que, a todos los efectos, ha ido retirándolas».

Beamud ha remarcado que el equipo de gobierno local trabaja «para facilitar al máximo el paso de los peatones por las aceras y algunas cabinas se han acabado convirtiendo en elementos impropios de la ciudad que dificultan el paso a las personas mayores o con problemas de movilidad».

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Fallas

El Congreso Fallero tumba la propuesta del Fallero Mayor con una mayoría aplastante

Publicado

en

Congreso Fallero tumba Fallero Mayor
Imagen de archivo- OFFICIAL PRESS/JCF

El debate estaba servido, pero el resultado parecía escrito antes incluso de comenzar la votación. El Congreso Fallero ha rechazado de manera contundente la propuesta de abrir la posibilidad de que el cargo representativo de las comisiones falleras pudiera recaer también en un hombre. La iniciativa, que pretendía modificar el reglamento para permitir la figura del Fallero Mayor, fue descartada por una abrumadora mayoría.

La última sesión semanal del Congreso retomó un asunto que ya había generado debate en jornadas anteriores. No se trataba tanto de decidir el sentido del voto, ampliamente conocido de antemano, como de confrontar dos visiones opuestas sobre el futuro de la representación fallera: tradición frente a adaptación a los nuevos tiempos.

El argumento a favor: abrir la puerta sin imponer cambios

La defensa de la propuesta corrió a cargo de José Martínez Tormo, quien insistió en que la modificación del reglamento no suponía imponer una figura masculina, sino permitir que las comisiones tuvieran libertad de elección. Según explicó, el actual texto normativo impide directamente que exista un Fallero Mayor al especificar que el cargo debe ser ocupado por una mujer.

Martínez Tormo apeló a la modernidad y a la necesidad de actualizar el reglamento para reflejar la realidad social. A su juicio, abrir la puerta no obligaría a nadie a cruzarla, pero sí permitiría comprobar si existe o no esa demanda dentro del mundo fallero. “Si no se abre la posibilidad, nunca lo sabremos”, vino a defender durante su intervención.

Las voces en contra: tradición y demanda social

Frente a esta postura, Vicent Almela articuló uno de los principales discursos contrarios a la propuesta. Aunque reconoció que la idea no le resultaba especialmente desagradable, planteó una cuestión clave: si la sociedad fallera realmente demanda este cambio. En su intervención recordó que otras transformaciones, hoy normalizadas, surgieron de manera natural y progresiva desde las bases, como ocurrió con la evolución de la indumentaria masculina.

Para Almela, el problema radica en que este cambio se pretende impulsar desde arriba, sin que exista una presión clara desde las comisiones falleras. Una reflexión que fue compartida por buena parte de los congresistas presentes.

El precedente legal y el ejemplo de Alcoi

Durante el debate también se recuperó un argumento ya expuesto en sesiones anteriores: una sentencia del Tribunal Supremo que reconoce el derecho de los organizadores de fiestas a establecer cargos reservados a un solo género, como ocurre en celebraciones de Moros y Cristianos.

Este punto fue rebatido por Martínez Tormo con un ejemplo concreto: el caso de Alcoi, donde desde 2024 los cargos festivos pueden ser ocupados indistintamente por hombres y mujeres. Según defendió, las Fallas se encuentran en una situación equiparable y cuentan con margen suficiente para adaptar su normativa sin vulnerar ningún marco legal.

¿Peligra el reconocimiento de la Unesco?

Otro de los argumentos contrarios a la propuesta apuntaba al posible riesgo de afectar al reconocimiento de las Fallas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La mención exclusiva a la Fallera Mayor en el expediente de la Unesco fue utilizada como motivo de cautela.

En este punto, Martínez Tormo, como redactor del expediente, recordó que dicho documento es una fotografía fija del momento en el que se redactó y que la Unesco garantiza la autonomía de los organizadores para definir su fiesta. A su juicio, permitir un cambio en la figura representativa no supondría ninguna amenaza para ese reconocimiento internacional.

La propuesta de un cambio de denominación

La exconcejala Pilar Soriano intervino en la misma línea, defendiendo la necesidad de adaptar el reglamento a la realidad actual. Desde su experiencia en la falla Borrull-Socors, la primera en contar con un Fallero Mayor en València, planteó incluso eliminar la denominación de Fallera Mayor y sustituirla por la de “Representante”, un término que, según explicó, englobaría a todas las sensibilidades.

Soriano subrayó que la cuestión de género va más allá del nombre y recordó que la sociedad avanza hacia modelos más flexibles, también en el ámbito administrativo y social.

Una votación sin sorpresas

Pese a la variedad de argumentos expuestos, el sentir mayoritario del Congreso quedó claro en el momento de la votación. La propuesta fue rechazada con 144 votos en contra frente a solo 15 a favor, una diferencia que evidenció el escaso respaldo a la iniciativa.

Un resultado similar se produjo posteriormente al trasladar el debate a los cargos infantiles, donde la opción de abrir el género también fue descartada de forma clara.

El Fallero Mayor, una opción que seguirá fuera del reglamento

La modernización, la revolución o simplemente la posibilidad de elegir tendrá que esperar. El reglamento fallero seguirá sin contemplar oficialmente la figura del Fallero Mayor. No obstante, las comisiones que deseen hacerlo podrán seguir eligiendo a un representante masculino, como ya ha ocurrido en algunos casos puntuales en la ciudad, aunque sin visibilidad oficial en el Libro Fallero.

Por ahora, el Congreso Fallero ha dejado claro que la tradición pesa más que el cambio y que, al menos a corto plazo, la puerta seguirá cerrada.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo