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Los nuevos pacientes de UCI: van a consulta por la mañana e ingresan en horas

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Madrid, 28 abr (EFE).- En solo un mes, el perfil de los pacientes que ingresa en las UCI ha cambiado: son más jóvenes porque los mayores están vacunados, a lo que se añade que las nuevas cepas de la covid tienen un curso más rápido; muchos acuden a la consulta por la mañana e ingresan a las pocas horas.

Así lo relata a Efe el presidente de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SeMicyuc), Ricard Ferrer, quien asegura que las nuevas variantes están influyendo en la gravedad de los pacientes, especialmente en los más jóvenes (los de 40 y 50 años) que llegan con un cuadro clínico «muy agudo» de la enfermedad.

Ferrer recuerda que antes «los pacientes iban primero a sala, unos mejoraban y otros iban a la UCI» pero eso ha cambiado drásticamente por el predominio de las variantes, muy contagiosas y de curso rápido, en especial la británica.

Este médico intensivista y jefe de la UCI del hospital Vall d’Hebron (Barcelona) no es dado a hacer predicciones pero «la lógica indica que con más vacunas y menos restricciones», en las próximas semanas la población en las Unidades de Cuidados Intensivos será más joven, porque será la no inmunizada.

En estos momentos, la media de edad está en 62 años pero en unas semanas esta media bajará y el grupo dominante estará en los 40 y 50 años.

A los intensivistas también les preocupan los menores de 35 que, aunque no son muchos los ingresados en UCI en este momento, coinciden en un patrón de obesidad.

También están las gestantes que se contagian de covid en un estado avanzado del embarazo y que tienen que ingresar para recibir una vigilancia estrecha ya que la respiración está muy dificultada y requieren cuidados de monitorización del feto.

Sin embargo pese a esta evolución a un perfil más joven, la mortalidad en las UCI sigue estable y se mantiene en torno al 20 por ciento.

Ferrer subraya que «es muy difícil que la mortalidad baje mucho más» dado que se trata de una unidad en la que quienes ingresan están en riesgo de fallecimiento: «No hay mortalidad cero».

Aunque los pacientes jóvenes tienen mejor pronóstico y más reserva funcional, eso no se ha visto reflejado en la tasa de fallecimientos porque, según Ferrer, «aún tenemos una mezcla de edades en las UCI».

Además de las variantes de la covid, los intensivistas constatan mucha transmisión «social», que se da «cuando se salta a la informalidad en el ambiente y no hay protocolos súper restrictivos, ni buena ventilación, ni gente espaciada con mascarillas».

Y la saturación en las UCI por este incremento de contagios «progresivo y contenido» revierte en una «situación generalizada de parón quirúrgico», explica.

Pese a esto, Ferrar precisa que «no estamos en una cuarta ola. Decir eso sería exagerado» y apunta que el aplazamiento de las intervenciones sigue un patrón «heterogéneo e irregular», según centros hospitalarios y comunidades autónomas.

Retrasar o no una operación es, en definitiva, una decisión de hospital a hospital, añade.

Para contener la trasmisión, Ferrer apela a mantener las restricciones y considera que si finalmente el 9 de mayo termina el estado de alarma, tendrá que haber alternativas que, en el caso de los hospitales, permitan hacer contrataciones adicionales como las de personal jubilado o contratos específicos, sólo posibles en una situación excepcional.

Por tanto, Ferrer confía en que si decae el estado de alarma se apruebe algún real decreto que mantenga las actuales facilidades en la contratación.

Y en esta tesitura comenta que en los hospitales ya se está organizando el verano para que «se pueda dar servicio a todo el mundo que lo necesite», pero también para que los profesionales sanitarios puedan, esta vez, disfrutar de su periodo de descanso, por primera vez desde el inicio de la pandemia.

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¿Por qué los trenes no llevan cinturones de seguridad?

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cinturones de seguridad trenes

Tras grandes accidentes ferroviarios como el ocurrido en Adamuz, una de las preguntas que más se repite entre la ciudadanía es clara: ¿por qué los trenes no tienen cinturones de seguridad como los coches o los aviones? Y, sobre todo, ¿habrían servido para evitar muertes y heridos graves?

La respuesta no es simple y combina ingeniería, normativa de seguridad, física del movimiento y experiencia histórica en el transporte ferroviario.

La filosofía de seguridad del ferrocarril: proteger el conjunto, no al individuo

A diferencia del automóvil, el tren se basa en un modelo de seguridad pasiva colectiva. Esto significa que todo el diseño —desde la estructura de los vagones hasta los sistemas de señalización— está pensado para evitar el accidente y, en caso de que ocurra, reducir sus consecuencias sin necesidad de sujeciones individuales.

Los trenes de alta velocidad están diseñados para:

  • Mantener los vagones alineados.

  • Absorber energía en zonas concretas (zonas de deformación).

  • Evitar el vuelco.

  • Minimizar la intrusión de elementos externos.

En condiciones normales, un cinturón no aporta beneficios claros y, en algunos escenarios, incluso podría aumentar el riesgo.

¿Por qué un cinturón puede ser peligroso en un tren?

Los expertos en seguridad ferroviaria coinciden en varios puntos clave:

  1. Múltiples direcciones de impacto
    En un accidente ferroviario, las fuerzas no actúan solo hacia delante, como en un coche. Puede haber desplazamientos laterales, vuelcos o impactos múltiples, donde un cinturón podría provocar lesiones internas graves.

  2. Evacuación rápida
    Tras un siniestro, el tiempo es crítico. Cinturones podrían retrasar la evacuación, especialmente en vagones llenos, con humo, fuego o pasajeros desorientados.

  3. Riesgo de atrapamiento
    En descarrilamientos con deformación estructural, un pasajero sujeto puede quedar atrapado, mientras que otro sin sujeción podría desplazarse a una zona menos peligrosa.

  4. Uso incorrecto
    La experiencia demuestra que muchos pasajeros no se abrocharían el cinturón o lo usarían mal, reduciendo su eficacia real.

¿Habrían evitado víctimas mortales en accidentes graves?

La respuesta técnica es: probablemente no de forma significativa.

En colisiones de alta energía, como choques entre trenes o descarrilamientos a gran velocidad:

  • Las lesiones mortales suelen producirse por deformación del vagón, aplastamiento o impactos estructurales.

  • El cinturón protege frente a proyecciones, pero no frente a la destrucción del espacio vital.

En accidentes leves o frenadas bruscas sí podrían reducir contusiones, pero no cambiarían de forma decisiva el balance de víctimas en grandes catástrofes ferroviarias.

Entonces, ¿por qué en los aviones sí hay cinturones?

Aunque ambos son transportes colectivos, el comportamiento físico es distinto:

  • En aviación, la mayoría de incidentes son turbulencias o aterrizajes duros, no choques frontales.

  • El cinturón evita golpes contra el techo o el asiento delantero.

  • Además, los pasajeros permanecen sentados durante gran parte del vuelo.

En el tren, los pasajeros:

  • Se levantan, caminan, van al baño o a la cafetería.

  • Cambian de asiento.

  • Viajan en espacios abiertos, no confinados como una cabina.

¿Hay trenes de alta velocidad con cinturones en Europa?

En Europa no existen trenes de alta velocidad comercial con cinturones obligatorios para los pasajeros. Ni en España, ni en Francia (TGV), Alemania (ICE), Italia (Frecciarossa) o Reino Unido.

Donde sí se utilizan cinturones es en:

  • Trenes experimentales o de pruebas.

  • Material militar o de emergencia.

  • Trenes de montaña o turísticos con velocidades muy bajas y riesgos específicos.

En Asia, algunos trenes de alta velocidad han probado cinturones en asientos premium o cabinas cerradas, pero no como norma general ni obligatoria.

La clave está en prevenir el accidente

Los expertos coinciden en que la verdadera seguridad ferroviaria está en evitar el siniestro, no en añadir cinturones. Por eso la inversión se centra en:

  • Sistemas automáticos de control de velocidad.

  • Señalización avanzada.

  • Mantenimiento de infraestructuras.

  • Monitorización en tiempo real de vías y trenes.

  • Formación de personal y protocolos de emergencia.

Un debate que vuelve tras cada tragedia

Cada gran accidente reabre el debate sobre los cinturones de seguridad en trenes. Sin embargo, la evidencia técnica y la experiencia internacional indican que no son la solución principal para reducir víctimas mortales en el ferrocarril moderno.

La prioridad sigue siendo un sistema robusto, redundante y preventivo, capaz de evitar que dos trenes coincidan en el mismo punto y a la misma hora.


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