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Salud y Bienestar

R.Unido| Una sola dosis de ketamina podría reducir el problema con el alcohol

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beneficios de la cerveza

MADRID, 26 – Una única dosis de ketamina podría ayudar a los grandes bebedores a reducir su consumo de alcohol, según ha comprobado un nuevo estudio experimental realizado por investigadores del University College de Londres (UCL) publicado en la revista ‘Nature Communications’.

Los científicos han probado que dar una inyección de ketamina a los grandes bebedores después de reactivar sus recuerdos relacionados con el consumo de alcohol condujo a una disminución rápida de las ganas de beber y una disminución prolongada de la ingesta de alcohol durante nueve meses.

«Descubrimos que los grandes bebedores experimentaron una mejora a largo plazo después de un tratamiento experimental muy rápido y simple», asegura el autor principal del estudio, el doctor Ravi Das, de la Unidad de Psicofarmacología Clínica del UCL.

Los investigadores buscaban deshacer los recuerdos de recompensa desadaptativos que son fundamentales para la adicción a las drogas y al alcohol.

«El aprendizaje está en el corazón de por qué las personas se vuelven adictas a las drogas o al alcohol. Esencialmente, la droga secuestra el sistema de aprendizaje de recompensa incorporado en el cerebro, por lo que terminas asociando desencadenantes ambientales con la droga. Esto produce un deseo exagerado tomar la droga», explica el doctor.

«Desafortunadamente, una vez que se establecen estos recuerdos de recompensa, es muy difícil volver a aprender asociaciones más saludables, pero es vital para prevenir una recaída», añade.

En el estudio participaron 90 personas con un comportamiento nocivo para beber, que preferían la cerveza. Eran grandes bebedores, pero no tenían un diagnóstico formal de trastorno por consumo de alcohol y no habían buscado tratamiento. De media bebían 74 unidades de alcohol por semana, lo que equivale a aproximadamente 14 litros de cerveza, cinco veces el límite recomendado.

Los participantes recibieron un vaso de cerveza y les dijeron que podían beberlo después de terminar una tarea. Calificaron su impulso de beber y se les mostraron imágenes de cerveza y otras bebidas, mientras calificaban su placer anticipado, recuperando así los recuerdos de recompensa que rodeaban el consumo de cerveza.

El primer día del estudio, para establecer sus necesidades básicas de consumo de alcohol, se les permitió beber la cerveza, pero en el segundo día, la cerveza les fue retirada inesperadamente.

Se sabe que eliminar inesperadamente una recompensa anticipada es un factor clave para desestabilizar una memoria de recompensa recuperada. Por lo general, el cerebro se someterá a un proceso activo para reestabilizar y almacenar la memoria. Sin embargo, la ketamina previene este proceso de almacenamiento de memoria al bloquear un receptor en el cerebro que se necesita para restablecer los recuerdos.

En el día clave, un tercio de los participantes del estudio recibieron una infusión intravenosa de ketamina después de que les quitaran la cerveza. Otro grupo recibió una infusión de un placebo, mientras que el otro tercio recibió ketamina, pero sin completar previamente la tarea de recuperación de la memoria de bebida.

El método resultó exitoso, ya que durante un seguimiento de 10 días, las personas que recibieron ketamina combinada con la recuperación de la memoria mostraron reducciones significativas en su impulso de beber, tomar menos alcohol y beber en menos días que los otros participantes del estudio. Cuando se les dio una pequeña muestra de cerveza, tuvieron menos ganas de beberla, la disfrutaron menos y tenían menos ganas de seguir bebiendo que los otros grupos.

El efecto se mantuvo durante un seguimiento de nueve meses. Si bien los tres grupos disminuyeron su consumo de alcohol hasta cierto punto, los que recibieron la recuperación de memoria ketamina + tuvieron una mejoría inicial mucho más pronunciada y una mejoría general mayor con el tiempo. Las personas que recibieron la recuperación de memoria ketamina + redujeron a la mitad su consumo semanal promedio de alcohol durante los nueve meses.

Solo los dos grupos que recibieron ketamina mostraron una reducción estadísticamente significativa en el volumen de bebida, y solo el grupo de recuperación de memoria ketamina + redujo significativamente su número de días de bebida y el comportamiento compulsivo.

Los investigadores también realizaron análisis de sangre y descubrieron que el tratamiento fue más efectivo en personas donde la ketamina estaba más fácilmente disponible en su sangre, lo que sugiere que una dosis más alta puede haber llevado a una mejoría mayor en algunas personas.

«Esta es una primera demostración de un enfoque muy simple y accesible, por lo que esperamos que con más investigación para optimizar el método, esto pueda convertirse en un tratamiento útil para el consumo excesivo de alcohol o potencialmente para otras adicciones a las drogas», destaca el doctor.

Los investigadores advierten de que el estudio es experimental y no es un ensayo clínico. Se necesita más investigación para optimizar el método de tratamiento y determinar a quién podría beneficiar, y aún sería necesaria la supervisión de un especialista ya que el tratamiento puede no ser aconsejable para personas con algunas afecciones.

Aunque a menudo se la considera un tranquilizante para caballos o una droga para fiestas, la ketamina también se usa comúnmente clínicamente como sedante o analgésico y es un medicamento esencial en todo el mundo.

El autor principal del estudio, el profesor Sunjeev Kamboj, de la Unidad de Psicofarmacología Clínica de la UCL, explica que «la ketamina es un fármaco seguro y común que se está explorando para múltiples usos psiquiátricos, incluida la depresión, mientras que otros investigadores también están explorando otras formas en que podría ayudar con problemas para beber».

«Una ventaja de nuestro estudio, junto con el pronunciado efecto a largo plazo sobre el consumo de alcohol, es que se basa en una sólida comprensión de cómo funciona el medicamento en el cerebro para lograr su efecto», precisa.

Fuente: (EUROPA PRESS)

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Pastillas para el colesterol (estatinas): qué efectos secundarios son reales y cuáles son mito, esto dice la ciencia

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estatinas efectos secundarios
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Las estatinas son uno de los medicamentos más recetados en el mundo para reducir el colesterol y prevenir enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, en los últimos años han surgido dudas sobre sus posibles efectos secundarios, especialmente en relación con la memoria, el estado de ánimo o la función sexual. Ahora, una de las revisiones científicas más completas publicadas hasta la fecha aporta nuevas respuestas y desmonta muchos de los mitos que rodean a estos fármacos.

Un amplio análisis internacional concluye que las estatinas no causan la mayoría de los efectos secundarios que con frecuencia se les atribuyen, como pérdida de memoria, depresión, problemas sexuales o trastornos del sueño. Los resultados, publicados en la revista científica The Lancet, refuerzan la seguridad de estos medicamentos y su papel clave en la prevención de infartos y accidentes cerebrovasculares.

Qué son las estatinas y por qué se recetan

Las estatinas son fármacos utilizados para reducir los niveles de colesterol LDL, conocido como colesterol “malo”. Al disminuir este tipo de colesterol en sangre, ayudan a prevenir la formación de placas en las arterias y reducen de forma significativa el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo. Se estima que provocan alrededor de 20 millones de fallecimientos al año, lo que representa aproximadamente una cuarta parte de todas las muertes globales. En este contexto, el uso de estatinas se ha convertido en una herramienta fundamental para la prevención, tanto en personas con riesgo elevado como en pacientes que ya han sufrido eventos cardiovasculares.

A pesar de su eficacia, el temor a los posibles efectos secundarios ha llevado a algunas personas a rechazar o abandonar el tratamiento, lo que puede aumentar el riesgo de complicaciones graves.

La revisión científica más completa sobre los efectos secundarios de las estatinas

El nuevo análisis ha sido elaborado por investigadores de la Universidad de Oxford y se considera una de las revisiones más exhaustivas realizadas hasta ahora sobre la seguridad de las estatinas.

Los científicos analizaron datos de 23 grandes ensayos clínicos aleatorizados que incluían a más de 150.000 participantes. En 19 de estos estudios se comparó el uso de estatinas frente a placebo, mientras que en otros cuatro se evaluó el efecto de tratamientos más intensivos frente a otros menos intensivos.

Los resultados muestran que la mayoría de los síntomas que aparecen en los prospectos como posibles efectos secundarios se registraron con una frecuencia similar tanto en quienes tomaban estatinas como en quienes recibían placebo. Esto sugiere que, aunque algunas personas puedan experimentar esos síntomas durante el tratamiento, no existe evidencia sólida de que sean causados por el medicamento.

Estatinas y memoria: qué dice la evidencia científica

Uno de los temores más extendidos es la posible relación entre estatinas y pérdida de memoria o deterioro cognitivo. Sin embargo, el análisis no encontró diferencias significativas entre quienes tomaban estatinas y quienes no.

Por ejemplo, el número de informes anuales de problemas de memoria fue del 0,2% en ambos grupos. Esto indica que estos síntomas pueden aparecer con la edad o por otros factores, pero no hay pruebas de que estén provocados por las estatinas.

Tampoco se observó un aumento del riesgo de demencia en las personas tratadas con estos medicamentos.

Efectos sobre la libido y la función sexual

Otro de los puntos que más preocupa a los pacientes es la posible relación entre estatinas y disfunción sexual o eréctil. Según el estudio, no se detectó un incremento significativo de estos problemas en las personas que tomaban estatinas en comparación con quienes recibían placebo.

Los investigadores subrayan que la disfunción sexual puede tener múltiples causas, entre ellas la propia enfermedad cardiovascular, la edad o factores psicológicos, por lo que atribuirla directamente a las estatinas no está respaldado por la evidencia científica.

Depresión, sueño y otros síntomas: mitos frecuentes

La revisión también analizó otros síntomas que con frecuencia se atribuyen a estos fármacos, como depresión, trastornos del sueño, fatiga, náuseas, dolor de cabeza o aumento de peso. En ninguno de estos casos se observó un aumento significativo del riesgo asociado al uso de estatinas.

Los expertos señalan que muchos de estos síntomas son comunes en la población general, especialmente en personas con factores de riesgo cardiovascular, por lo que pueden aparecer independientemente del tratamiento.

Qué efectos secundarios sí se han detectado

Aunque el balance general es positivo, los investigadores sí identificaron algunos efectos secundarios reales, aunque poco frecuentes. Entre ellos destaca un ligero aumento en las alteraciones de los análisis de sangre del hígado, aproximadamente en un 0,1% de los casos.

Sin embargo, estas alteraciones no se tradujeron en un aumento de enfermedades hepáticas graves, como hepatitis o insuficiencia hepática. En la mayoría de los casos, se trata de cambios leves y reversibles.

También se ha observado en investigaciones previas que las estatinas pueden provocar un pequeño aumento de los niveles de azúcar en sangre, lo que podría adelantar la aparición de diabetes en personas con alto riesgo. Aun así, los expertos insisten en que los beneficios cardiovasculares superan ampliamente este riesgo en la mayoría de los pacientes.

Un medicamento clave que ha salvado millones de vidas

Los investigadores recuerdan que las estatinas llevan más de 30 años utilizándose y han salvado millones de vidas en todo el mundo. Se trata de uno de los tratamientos más estudiados y con mayor evidencia científica en medicina cardiovascular.

La preocupación por los efectos secundarios ha llevado a algunos pacientes a interrumpir el tratamiento, lo que puede aumentar el riesgo de infarto o ictus. Por ello, los expertos recomiendan no suspender la medicación sin consultar con un profesional sanitario.

Por qué es importante combatir la desinformación sobre las estatinas

La difusión de información incompleta o errónea sobre los efectos secundarios de las estatinas puede generar miedo en los pacientes y reducir la adherencia al tratamiento. Este nuevo análisis pretende ofrecer datos sólidos que ayuden a tomar decisiones informadas.

Los especialistas subrayan que conocer los posibles efectos reales permite a médicos y pacientes valorar mejor los riesgos y beneficios. En la mayoría de los casos, el beneficio de reducir el riesgo cardiovascular supera con creces la probabilidad de efectos adversos.

Además, los ensayos analizados fueron de gran tamaño, con seguimiento de los pacientes durante varios años y con metodología doble ciego, lo que refuerza la fiabilidad de los resultados.

Qué deben hacer los pacientes que toman estatinas

Las personas que toman estatinas y tienen dudas sobre sus efectos secundarios deben consultar con su médico antes de tomar cualquier decisión. Cada caso es diferente y el tratamiento se prescribe en función del riesgo cardiovascular individual.

Los expertos insisten en que, para la mayoría de los pacientes, estos medicamentos siguen siendo una herramienta fundamental para prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares. Mantener hábitos de vida saludables, controlar el colesterol y seguir las recomendaciones médicas sigue siendo clave para reducir el riesgo cardiovascular.

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