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Josep Corts: el indumentarista que resurge en Ruzafa tras la devastación de la DANA

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Josep Corts resurge tras la dana en Ruzafa
Imagen de la tienda de Josep Corts

El pasado 29 de octubre, la DANA dejó una estela de destrucción en la Comunidad Valenciana, arrasando hogares, negocios y sueños. Entre los afectados, la historia de Josep Corts, un reconocido indumentarista de Paiporta, fue de las más desgarradoras. Su tienda, un espacio emblemático para la moda tradicional valenciana, quedó devastada por completo. Sin embargo, hoy, apenas unos meses después, Josep demuestra que la resiliencia puede transformar las peores tragedias en nuevas oportunidades.

La tragedia en Paiporta: un sueño hecho añicos

Ubicada en Paiporta, la tienda de Josep Corts era mucho más que un negocio. Era un lugar donde la tradición cobraba vida a través de tejidos, bordados y piezas únicas de indumentaria valenciana. Pero aquella fatídica jornada, las aguas torrenciales lo arrasaron todo: vestidos históricos, tejidos exclusivos y herramientas de trabajo quedaron inservibles.

Las imágenes de la inundación mostraban un panorama desolador. Josep no solo perdió una gran parte de su patrimonio económico, sino también el lugar que albergaba sus sueños y su pasión por la preservación de la tradición valenciana.


 

 

Un ejemplo de resiliencia y amor por la tradición

El renacer de Josep Corts en Ruzafa es una historia inspiradora de superación. Su capacidad para transformar una tragedia personal en una oportunidad para expandir y fortalecer su legado es un ejemplo de cómo, incluso en los momentos más oscuros, la pasión y el amor por la cultura pueden guiarnos hacia un nuevo comienzo.

La reapertura de su tienda no solo marca el resurgir de su negocio, sino también un renovado compromiso con la indumentaria tradicional valenciana. Ruzafa, con su carácter artístico y multicultural, parece ser el escenario perfecto para que Josep continúe con su labor y mantenga viva una parte esencial de la identidad valenciana.


El renacer en Ruzafa: un nuevo comienzo con más fuerza

Lejos de rendirse, Josep Corts decidió convertir la adversidad en una oportunidad. Tras meses de esfuerzo, búsqueda y trabajo incansable, reabre su tienda en el corazón de Ruzafa, un barrio vibrante de Valencia conocido por su rica vida cultural y artística.

La nueva tienda no es solo un espacio físico, sino un símbolo de renacimiento. Josep ha diseñado este lugar para que sea una experiencia para los amantes de la moda tradicional: un espacio donde los tejidos antiguos se encuentran con la modernidad y donde la tradición valenciana se presenta en su máxima expresión.

 

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Un espacio para la tradición y la comunidad

La nueva tienda de Josep en Ruzafa no solo es más amplia y luminosa, sino que también incorpora un enfoque innovador. Además de exponer y vender piezas de indumentaria tradicional, Josep ha introducido un espacio dedicado a talleres y encuentros. Aquí, los amantes de la moda tradicional podrán aprender sobre los procesos de creación de la indumentaria valenciana, desde los tejidos hasta los bordados.

 

 

#salvemlaindumentaria: «Josep Corts y Vicente Moreno», mensaje directo a los dirigentes pidiendo ayudas y humanidad.

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Fallas

¿Sabías que las Fallas también se celebran en Argentina? Mar del Plata mantiene viva la tradición desde 1954

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Mientras en València las Fallas de Valencia terminan con la Cremà, al otro lado del Atlántico comienza otra fiesta fallera con más de 70 años de historia.

La ciudad argentina de Mar del Plata celebra desde 1954 su propia versión de las Fallas, una tradición que mantiene viva la cultura valenciana a más de 10.000 kilómetros de distancia.

Una tradición valenciana que cruzó el océano

Todo comenzó cuando emigrantes valencianos fundaron la Unión Regional Valenciana para preservar sus raíces.

Ese mismo año plantaron su primera falla, iniciando una tradición que se ha mantenido de forma ininterrumpida durante 72 años con la llamada Semana Fallera Marplatense.

Hoy en día, la fiesta incluye todos los elementos clásicos:

  • Paellas populares
  • Elección de falleras mayores
  • Ofrenda a la Virgen de los Desamparados
  • Buñuelos de calabaza
  • Y, por supuesto, una gran falla

La falla 2026: “Sudestada y temblor”

El monumento de este año, plantado en el Boulevard Marítimo, ha sido bautizado como “Sudestada y temblor”, en referencia a los fuertes vientos típicos de la zona.

La falla, de grandes dimensiones, mezcla:

  • Mitología (dioses griegos)
  • Crítica social
  • Temas actuales como el cambio climático o la desigualdad

Incluso incorpora un simbólico Caballo de Troya con una urna, donde los visitantes pueden dejar mensajes para quemar durante la Cremà.

Fallas sin pólvora (pero con el mismo espíritu)

A diferencia de Valencia, en Mar del Plata no se pueden celebrar mascletás ni castillos de fuegos artificiales debido a restricciones legales.

Aun así, la fiesta mantiene su esencia con:

  • Espectáculos de luz
  • Actos culturales
  • Gastronomía típica valenciana

Buñuelos frente al mar: la clave para financiar la fiesta

Uno de los elementos más curiosos es cómo se financian estas Fallas:

Los organizadores venden buñuelos de calabaza y paellas durante todo el verano, convirtiéndose en una tradición gastronómica muy popular entre locales y turistas.

Una Cremà que une dos continentes

Como en Valencia, la fiesta termina con la Cremà, que este 2026 se celebra el 28 de marzo, cerrando una edición y dando inicio simbólico a la siguiente.

Más de siete décadas después, las Fallas de Mar del Plata demuestran que la cultura valenciana no entiende de distancias.

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