Síguenos

PORTADA OFFICIAL PRESS

Oltra denuncia que un seguridad de Fitur le ha pedido que deje de hablar valenciano con su equipo

Publicado

en

MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) – La vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, ha denunciado este miércoles que un trabajador de seguridad de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) les ha reprendido a ella y a un integrante de su equipo por hablar en valenciano mientras esperaban para acceder a la inauguración del certamen.

«Dejen de hablar en valenciano», ha asegurado Oltra que les ha dicho uno de los guardias de seguridad privada que controlaba los accesos en el recinto de Ifema. La situación se ha producido mientras entraba al pabellón 2, en coincidencia con la llegada del rey Felipe VI para la apertura de Fitur.

En ese momento se ha formado un control policial y la vicepresidenta y su equipo han quedado «atrapados» mientras el personal de seguridad les informaba de que no podían pasar, como ha relatado esta tarde la portavoz del Gobierno valenciano a preguntas de los periodistas.

Un miembro de su equipo les ha explicado que «era la vicepresidenta del Gobierno valenciano y tenía una cita dentro» de Fitur. Ha sido entonces, al girarse su compañero a contarle lo que decían –«nosotros obviamente hablamos en valenciano», ha subrayado Oltra–, cuando el trabajador de seguridad les ha dicho: «Dejen de hablar en valenciano».

«Es una persona, pero obviamente esto no puede pasar, y menos en una feria internacional donde se hablan todos los idiomas del mundo y donde nos mostramos al mundo como un país abierto, hospitalario, plural y de diferentes identidades», ha enfatizado la también consellera de Igualdad.

DISCULPAS DE CASA REAL
Seguidamente, ha relatado que se ha acercado un trabajador de seguridad de la Casa Real al darse cuenta de lo sucedido. Les ha pedido disculpas y les ha explicado que realizarán un informe porque «efectivamente, se compromete la imagen no solo de la feria, sino de la Casa Real, y lo tendrán en cuenta para futuras ocasiones».

Oltra ha reivindicado al respecto que «el personal que está en seguridad tiene que tratar bien a la gente primero, y después entender que en este país hay diferentes lenguas y que en una conversación privada no tienen que meterse». «Tampoco quiero dimensionarlo más», ha remarcado.

En cualquier caso, ha llamado a fomentar «la cultura de la diversidad y del respeto», como ha explicado que ha trasladado al representante de la Casa Real. Y ha recalcado: «Aquí todo el mundo habla de la Constitución, pero parece que nadie se le lee, y el respeto a nuestras lenguas es una de las cuestiones que está especialmente protegida».

«EL REY VIENE Y HABLA VALENCIANO»
Por todo ello, Mónica Oltra ha explicado que han querido hacer público esta situación «muy desafortunada» con el objetivo de que «se entienda que en este país se necesita un poco más de respeto a las diferentes expresiones culturales, que son las lenguas de nuestro país». «El Rey viene a València y habla valenciano», ha ilustrado.

El integrante de su equipo implicado en la conversación, Xavi Aguilar, ha añadido en su perfil de Twitter que «la seguridad de la Casa Real se ha portado muy bien» y ha recogido la queja que han trasladado. «En #Fitur2019 se hablan muchos idiomas, es una de sus riquezas. Los derechos y libertades tienen que ser respetados por todas y todos», ha reivindicado.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

PORTADA OFFICIAL PRESS

El vestido de Cristina Pedroche y el fin de un ciclo que ya no sorprende

Publicado

en

vestido Pedroche Campanadas 2025
El vestido de Cristina Pedroche para las Campanadas 2025

Cristina Pedroche ha vuelto a hacerlo. Y precisamente ahí está el problema. En sus duodécimas Campanadas, la presentadora ha presentado el que ella misma define como su vestido más simbólico, emotivo y definitivo: un diseño construido a partir de retales de sus once looks anteriores, convertido en una gran capa de upcycling con la que asegura cerrar una etapa.

Sin embargo, más allá del relato, el resultado vuelve a confirmar lo que ya es evidente desde hace varias ediciones: el modelo Pedroche está creativamente agotado. Cambia el envoltorio conceptual, se eleva el discurso y se multiplica la simbología, pero el impacto visual vuelve a ser el mismo de siempre: casi desnudez, cuerpo como eje central y mínima estructura textil.

El vestido que lo resume todo… porque no propone nada nuevo

Pedroche se “lo ha puesto todo encima”, literalmente. Fragmentos de vestidos pasados, piezas icónicas recicladas, plumas, cadenas, cristales, esculturas corporales y referencias constantes a su propio archivo estético. Un ejercicio autorreferencial que funciona como resumen de su trayectoria, pero que no aporta una lectura nueva de la moda ni del cuerpo.

El mensaje es claro: no hay ruptura, hay acumulación. No hay evolución, hay repetición sofisticada. El vestido no avanza, se mira a sí mismo.

Del impacto al automatismo

Durante años, el casi desnudo de Cristina Pedroche fue rompedor. Hoy se ha convertido en automatismo. La fórmula es reconocible hasta el extremo: piel protagonista y el vestido como ornamento y una narrativa emocional que intenta elevar lo que visualmente ya no sorprende.

El upcycling presentado como gran novedad no es más que un nuevo argumento para sostener un resultado idéntico: el cuerpo vuelve a ser el centro absoluto, y el diseño queda relegado a acompañarlo.

La causa social de Pedroche, su mejor elección

La causa social elegida por Cristina Pedroche es, probablemente, el mayor acierto de sus Campanadas. Vincular su vestuario a la labor de la Asociación Española Contra el Cáncer aporta profundidad y sentido a un formato que, a nivel estético, muestra claros signos de desgaste.

El respaldo a la AECC introduce un mensaje útil, necesario y transversal, que conecta con una realidad que afecta a miles de familias. Es ahí donde Pedroche acierta de pleno: cuando el foco se desplaza del cuerpo al acompañamiento, la investigación y el apoyo a los pacientes, la elección deja de ser un recurso narrativo y se convierte en un gesto con verdadero impacto.

Josie y la construcción de un universo cerrado

El estilista Josie vuelve a estar al frente de la dirección creativa, ensamblando una auténtica antología de símbolos reconocibles para el espectador. El resultado es coherente, milimétrico y técnicamente complejo, pero también encorsetado en su propio lenguaje.

El vestido habla de memoria, de ritual, de semiótica textil… pero sigue diciendo lo mismo que hace años. La piel continúa siendo el titular.

Cuando el vestido deja de ser moda y se convierte en gesto repetido

El gran problema del diseño de 2025 no es su osadía, sino su falta de sorpresa real. El espectador ya no se pregunta qué llevará Pedroche, sino cuánto mostrará. Y cuando la conversación se reduce a eso, el vestido deja de ser moda para convertirse en gesto reiterado.

Frente a propuestas donde la confección, la silueta o el diseño adquieren protagonismo, el modelo Pedroche insiste en una idea que ya ha dado todo lo que tenía que dar.

El cierre de ciclo que confirma el agotamiento

Pedroche habla de cerrar una etapa. Y quizá tenga razón. Porque este vestido no marca un nuevo comienzo, sino que certifica el final de una fórmula que ha sido explotada hasta el límite.

Doce años después, el casi desnudo ya no es transgresión, es marca registrada. Y cuando la marca se impone al diseño, lo único que queda es repetirse.

El vestido de estas Campanadas no abre camino: pone punto final a un modelo que ya no evoluciona.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.

Continuar leyendo