Síguenos

Otros Temas

Prueban en València un dron que detecta si alguien tiene fiebre en una aglomeración

Publicado

en

Prueban un dron que detecta si alguien tiene fiebre en una aglomeración

València, 7 abr (OFFICIAL PRESS/ EFE).- La Policía Local de València ha probado este jueves un nuevo dron, de última generación, capaz de medir la temperatura corporal de cada una de las personas que se encuentran en una aglomeración y que servirá para detectar posibles casos de coronavirus u otras patologías.

La prueba tenía como objetivo mostrar el rango de temperatura y huella térmica que es capaz de detectar la aeronave no tripulada, comparando la temperatura registrada por un termómetro manual con la indicada por el dron a diferentes distancias y desde diferentes ángulos, según fuentes municipales.

La Policía Local ya tenía drones con cámaras térmicas, pero esta tiene «una sensibilidad y una calidad infinitamente mayor», ha explicado el concejal de Protección Ciudadana, Aarón Cano, y será «muy útil» en asuntos relacionados con la pandemia, así como en otros casos como la búsqueda de personas en espacios naturales o en cuestiones medioambientales.

Las pruebas realizadas servirán para medir y valorar la eficacia de esta herramienta, que va a ser presentada ante los socios europeos que participan, junto a la Policía Local de València en el proyecto STAMINA, que proporciona tecnología de última generación para ayudar a los profesionales a tomar decisiones y mejorar la gestión de crisis pandémicas.

En el proyecto participan 38 socios, entre los que se encuentran, entre otros, cuerpos policiales, empresas, universidades, organismos públicos e institutos de investigación, recuerdan desde el Ayuntamiento.

El próximo 17 de mayo se presentará esta herramienta a los socios del proyecto a través de una simulación de un botellón que se va a recrear en el Puerto de València, en el que se comprobará la eficacia del dron para detectar a personas con una temperatura corporal superior a la habitual.

Las pruebas de este jueves, realizadas en el patio de la sede central de la Policía Local, han comenzado con la realización de diferentes técnicas de precisión, sensibilidad y alcance.

A continuación, miembros de la Unidad de Drones han llevado a cabo una simulación de la escenografía que se realizará el 17 de mayo ante los socios, en las que 25 personas han simulado la realización de un botellón.

También se ha comprobado la efectividad del dron para detectar a personas que se han perdido, o que evitan a la Policía Local bajo una arboleda.

El dron tiene una cámara con una definición veinte veces mayor a las actuales, lo que «permite controlar la temperatura de cada una de las personas que se encuentran en una aglomeración de personas, una capacidad de la que carecían los drones térmicos que teníamos hasta ahora», según Cano. EFE

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Otros Temas

‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

Publicado

en

De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

Continuar leyendo