Síguenos

Otros Temas

Las 10 claves para detectar una web falsa y evitar estafas

Publicado

en

detectar web falsa
Las 10 claves para detectar una web falsa y evitar estafas-FREEPIK

La Asociación para la Defensa de la Marca (Andema) y la Asociación Española de Consumidores (Asescon) han lanzado una campaña en redes sociales para educar a los ciudadanos sobre cómo evitar ser víctimas de estafas en línea y detectar páginas web falsas o clonadas.

En un comunicado, ambas asociaciones informan que esta campaña busca alertar a los consumidores sobre la creciente proliferación de sitios web fraudulentos y resaltar los perjuicios que estos causan tanto a las marcas como a los consumidores.

Decálogo para detectar una web falsa

  1. El nombre es clave
    Verifica que la URL de la página coincida con el nombre de la tienda que pretende ser. Los sitios falsos a menudo tienen errores ortográficos sutiles, cambios en el orden de las letras o palabras añadidas.
  2. Fíjese en la dirección
    Asegúrese de que la URL comience por ‘https’ y que haya un candado cerrado en la barra de direcciones. Las direcciones físicas con letras y números sin sentido o sin contacto verificable son señales de alerta.
  3. Detalles de contacto
    Una empresa confiable siempre tendrá información de contacto accesible y clara. Desconfíe si la única información disponible es una dirección en países como China o Vietnam.
  4. Política de privacidad
    Verifique la presencia de una política de privacidad clara y bien redactada. La ausencia de esta, errores gramaticales, traducciones incorrectas o mezclas de idiomas son indicativos de una posible estafa.
  5. Métodos de pago
    Desconfíe si solo se aceptan métodos de pago como transferencia bancaria o contrarreembolso. Estos son métodos preferidos por los estafadores debido a la dificultad de rastrear el dinero.
  6. Cuidado con la presentación
    Las empresas legítimas cuidan su imagen. Las faltas de ortografía, imágenes de baja calidad o detalles descuidados son señales de un sitio web fraudulento.
  7. No proporcione datos personales innecesarios
    No haga clic en ventanas emergentes que soliciten datos personales o descargas que no ha solicitado.
  8. Precios excesivamente bajos
    Si una oferta parece demasiado buena para ser verdad, probablemente lo sea. Los precios extremadamente bajos son una táctica común para atraer a las víctimas.
  9. Distribuidores oficiales
    Asegúrese de que el sitio web multimarca sea un distribuidor oficial de la marca. Investigue antes de realizar una compra.
  10. Verificación adicional
    Si tiene dudas, busque en internet la dirección o el teléfono de la empresa. Póngase en contacto directamente para verificar la autenticidad del sitio web.

Impacto de las Webs Falsas en las Marcas

Las páginas web fraudulentas no solo afectan a los consumidores, sino que también causan un daño significativo a las marcas. Además de la pérdida de ventas debido a la comercialización de productos falsificados, estas prácticas pueden dañar gravemente la reputación de una marca. Las asociaciones Andema y Asescon subrayan la importancia de educar al público para proteger tanto a los consumidores como a las empresas de los efectos perjudiciales de estas estafas en línea.

Con esta campaña, se busca crear conciencia y ofrecer herramientas prácticas para que los consumidores puedan navegar y comprar en internet de manera segura, protegiéndose de los ciberdelincuentes y contribuyendo a la defensa de las marcas legítimas.

Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram.

Advertisement
Click para comentar

Tienes que estar registrado para comentar Acceder

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Otros Temas

‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

Publicado

en

De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

Continuar leyendo