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El alquiler en Valencia alcanza máximos históricos

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El alquiler en Valencia alcanza máximos históricos
El alquiler en Valencia alcanza máximos históricos

Si estás buscando alquilar en Valencia, seguro que ya te has dado cuenta de que la situación está más difícil que nunca. Los precios siguen disparándose y encontrar un alquiler asequible se ha convertido en una auténtica odisea. Hoy, el metro cuadrado en la Comunitat Valenciana ronda los 12,95 euros de media, un 11% más que el año pasado. Pero en la capital, la realidad es aún más alarmante: 15,83 euros por metro cuadrado, una cifra que deja fuera del mercado a muchas personas que buscan una vivienda.

Un mercado cada vez más inalcanzable

El encarecimiento del alquiler no es ninguna novedad. Desde hace meses, los precios han ido escalando y todo apunta a que seguirán subiendo. Alquilar un piso de 90 metros cuadrados en Valencia cuesta ya 1.424 euros, una cifra que en muchos casos supera el sueldo neto de un trabajador medio. Es decir, cada vez hay más gente que se ve obligada a replantearse su situación, ya sea compartiendo piso, mudándose a la periferia o, directamente, dejando la ciudad.

Y si el precio no fuera suficiente problema, la oferta es escasa. Hay pocos pisos disponibles, lo que genera un mercado tensionado, donde los propietarios pueden permitirse subir precios sin miedo a quedarse sin inquilinos. Muchas viviendas que antes se alquilaban a largo plazo han desaparecido del mercado porque sus dueños optan por alternativas más rentables, como los alquileres vacacionales, o prefieren no arriesgarse ante los cambios legislativos.

Pisos pequeños y alquileres altos

Con los precios del alquiler por las nubes, muchos han tenido que conformarse con pisos más pequeños para seguir viviendo en la ciudad. Pero eso trae un problema evidente: ¿dónde meter todas las cosas sin que el hogar se vuelva un caos?

Para quienes no quieren renunciar a comodidad ni orden, una solución que está ganando popularidad es el alquiler su trastero en Valencia. Tener un espacio extra para guardar muebles, material de trabajo o simplemente esas cosas que no usas a diario permite aprovechar mejor cada metro cuadrado del piso sin sentir que vives entre cajas.

Cada vez más inquilinos recurren a esta opción, sobre todo en ciudades donde el precio del metro cuadrado es un lujo. No soluciona el problema de los alquileres disparados, pero al menos ayuda a mantener el orden sin pagar una fortuna por más metros en casa.

El problema se extiende por toda la Comunitat Valenciana

Quien piense que esta crisis es exclusiva de Valencia se equivoca. La situación es similar en el resto de la Comunitat. En la provincia de Alicante, el metro cuadrado se paga a 12,12 euros, mientras que en Castellón la media es de 8,75 euros. Pero hay municipios donde la subida ha sido aún más agresiva. En Castellón de la Plana, los alquileres han aumentado un 17,2% en un año, en Sagunto un 15,3% y en Calp un 16%.

Si ampliamos el foco al resto de España, vemos que el problema no es exclusivo de la Comunitat Valenciana. En ciudades como Madrid, Barcelona o San Sebastián, los precios han alcanzado los 18 euros por metro cuadrado en muchas zonas.

Salarios estancados y alquileres disparados

Mientras los alquileres suben sin control, los sueldos apenas han cambiado. En España, el salario medio ronda los 1.700 euros brutos al mes, lo que, después de impuestos, deja a muchos trabajadores en una situación límite. Para muchos, alquilar un piso supone más del 50% de su sueldo, un porcentaje que los expertos consideran insostenible.

Las familias, especialmente las más jóvenes, tienen cada vez más dificultades para acceder a una vivienda, y las soluciones no parecen llegar. Se han intentado medidas como el control de precios en algunas ciudades, pero su impacto ha sido mínimo. Además, la falta de incentivos para los propietarios ha reducido aún más la oferta, agravando el problema en lugar de solucionarlo.

¿Qué nos espera en los próximos meses?

Por ahora, no hay señales de que la situación vaya a mejorar. La demanda sigue alta, la oferta escasa y los precios en continuo ascenso. Si las administraciones no implementan medidas efectivas para aumentar el parque de viviendas en alquiler, todo apunta a que los precios seguirán subiendo.

Las propuestas actuales no han logrado frenar el problema. La falta de vivienda pública, la ausencia de incentivos para los propietarios y el auge del alquiler vacacional han creado un escenario donde cada vez más personas quedan fuera del mercado.

Con este panorama, la pregunta es inevitable, ¿hasta cuándo seguirá esta escalada de precios? Y lo más importante, ¿hay alguna solución real en el horizonte?

 

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Guía práctica para pagar recibos imprevistos sin desajustar el mes

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Los imprevistos económicos forman parte de la vida cotidiana. Una avería del coche, un recibo inesperado, un tratamiento médico urgente o gastos escolares fuera de previsión pueden alterar el presupuesto mensual y generar estrés financiero. En estos casos, contar con herramientas de financiación responsables, como préstamos AvaFin, puede ayudar a cubrir necesidades puntuales sin comprometer la estabilidad del mes.

La clave no está solo en resolver el problema puntual, sino en hacerlo sin comprometer la estabilidad del mes ni endeudarse por encima de las posibilidades reales.

A continuación, repasamos buenas prácticas para afrontar imprevistos de liquidez de forma responsable.


1️⃣ Analizar la urgencia real del gasto

No todos los imprevistos requieren la misma respuesta inmediata.

  • Avería del coche: ¿es imprescindible repararlo ya o puede esperar unos días?

  • Gasto sanitario: ¿existe cobertura parcial por seguro o sanidad pública?

  • Material escolar: ¿se puede fraccionar o reutilizar parte del año anterior?

Diferenciar entre urgente, importante y aplazable ayuda a tomar decisiones más racionales y menos impulsivas.


2️⃣ Revisar el presupuesto antes de buscar financiación

Antes de recurrir a financiación externa, conviene:

  • Revisar gastos fijos y variables del mes.

  • Detectar partidas ajustables (ocio, suscripciones, compras no esenciales).

  • Valorar si es posible reorganizar pagos dentro del mismo mes.

En ocasiones, pequeños ajustes permiten absorber parte del impacto sin necesidad de financiación adicional.


3️⃣ Calcular el coste total, no solo la cuota

Si se opta por financiar el gasto, es fundamental fijarse en:

  • Coste total a devolver (no solo la cuota mensual).

  • Tipo de interés o TAE.

  • Comisiones de apertura o cancelación anticipada.

  • Penalizaciones por retraso.

Una cuota baja puede resultar atractiva, pero un plazo demasiado largo encarece el coste final.


4️⃣ Ajustar los plazos a la capacidad real de pago

La regla básica es sencilla:

La cuota mensual nunca debe comprometer los gastos esenciales (alquiler, alimentación, suministros).

Antes de asumir un compromiso financiero, conviene preguntarse:

  • ¿Podría pagar esta cuota si surge otro imprevisto?

  • ¿Mi nivel de ingresos es estable?

  • ¿Estoy acumulando otras deudas?

La sostenibilidad a medio plazo es más importante que la solución inmediata.


5️⃣ Valorar alternativas antes de decidir

Existen distintas vías para cubrir un imprevisto:

  • Fondo de emergencia (si se dispone de uno).

  • Fraccionamiento directo con el proveedor (taller, colegio, clínica).

  • Anticipo de nómina si la empresa lo permite.

  • Ayudas públicas o bonificaciones en determinados casos.

  • Financiación puntual mediante productos específicos, como los préstamos AvaFin, siempre que se revisen bien las condiciones y se adapten a la capacidad real de devolución.

La decisión debe tomarse comparando opciones y priorizando la más equilibrada.


6️⃣ Crear un fondo de emergencia para el futuro

Una vez superado el imprevisto, es recomendable empezar a construir un pequeño colchón financiero.

Los expertos sugieren ahorrar entre 3 y 6 meses de gastos básicos, aunque empezar con el equivalente a un mes ya reduce significativamente la vulnerabilidad ante imprevistos.

Incluso reservar pequeñas cantidades mensuales puede marcar la diferencia a medio plazo.


Errores frecuentes que conviene evitar

❌ Tomar decisiones impulsivas bajo presión.
❌ No leer la letra pequeña.
❌ Financiar gastos recurrentes como si fueran excepcionales.
❌ Encadenar varios créditos sin planificación.
❌ Ignorar el impacto total en el presupuesto mensual.


Conclusión

Los imprevistos de liquidez pueden gestionarse sin desajustar el mes si se actúa con planificación, información y realismo financiero.

Analizar la urgencia, revisar el presupuesto, comparar alternativas y calcular el coste total son pasos esenciales para evitar que una solución puntual se convierta en un problema mayor.

La educación financiera y la prudencia siguen siendo las mejores herramientas para mantener la estabilidad económica, incluso cuando surgen gastos inesperados.

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