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Salud y Bienestar

Los trasplantes cayeron un 50% en los momentos más difíciles de la primera ola de pandemia

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Los trasplantes cayeron un 50% en los momentos más difíciles de la primera ola de pandemia

Los hospitales de la Comunitat Valenciana hicieron un total de 448 trasplantes de órganos y sumaron 213 donantes durante 2020, un año marcado por la pandemia que llevó a que, en los momentos más difíciles de la primera ola, los trasplantes cayeran al 50 %.

Así lo ha destacado la consellera de Sanidad, Ana Barceló, quien ha avanzado que en lo que llevamos de año ya se han registrado diez trasplantes a pesar de estar en muy momento muy complicado de aumento de casos y de ocupación hospitalaria y en las UCI por la pandemia.

Se trata de un dato «muy positivo que refleja el esfuerzo y dedicación de los profesionales y de la solidaridad de la población», ha añadido.

TRASPLANTES DURANTE 2020

Según un comunicado de la Generalitat, los datos de actividad en trasplantes y donaciones en la Comunitat Valenciana durante el pasado año arrojan un «saldo esperanzador» pese a la pandemia.
Así, con 197 donantes de órganos, la tasa de donación se situó el año pasado en 39 donantes por millón de habitantes, por encima de la media nacional (37,4) y por delante de Cataluña, Madrid y Andalucía.
Según datos del Ministerio de Sanidad, en 2019 la cifra de donaciones de órganos en la Comunitat fue de 255, 58 más que un año después, con una tasa de donantes de 51 por millón de habitantes, también por encima de la media (49).

Barceló ha agradecido a los familiares de las personas donantes su generosidad porque «gracias a ellos, muchas personas pueden llegar a llevar una vida normal».

«Es el gesto más altruista que puede realizar una persona y desde la Conselleria vamos a continuar trabajando para concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de la donación de órganos», ha indicado.

Barceló ha calificado de «excelente» la colaboración con la Administración de Justicia en los 31 casos en los que fue necesaria su participación en el proceso, lo que permitió llevar a cabo dichas donaciones.

DONACIONES DURANTE 2020

Durante 2020, el 88,8 % de las familias valencianas dijo sí a la donación, un porcentaje superior a la media nacional, según las fuentes, que destacan que esta autonomía tiene menos negativas familiares que la media nacional (del 14 %).

El hospital que mayor número de donaciones registró el año pasado fue La Fe, con un total de 30 donantes, seguido del Clínico de València, con 27; el General de Castelló, con 26, y el General de Alicante, con 25.

De nuevo, tanto Alicante como Castellón se mantienen entre las provincias con mayor índice de donación de España a pesar de ser, en el caso de Castellón, un centro hospitalario en el que no se realizan trasplantes.

Además, destaca el aumento de donación en el Consorcio General Universitario de València, con 22 donantes.
De los 197 donantes de órganos de donante cadáver registrados en 2020, 72 corresponden a donación en asistolia (36,5 %) y 125 a muerte encefálica.

«Claramente se consolida la donación en asistolia controlada en la Comunitat Valenciana tras la implantación del equipo de ECMO móvil que permite la realización de este tipo de donación», según el director del Programa autonómico de Trasplantes, Rafael Zaragoza.

«En 2020 hizo 24 salidas que permitieron obtener 42 riñones, 21 hígados y 8 pulmones para poder ser trasplantados y la Comunitat Valenciana es la única autonomía en el país que ofrece cobertura de ECMO móvil al 100 % de los centros», ha añadido Zaragoza.

La donación de vivo se ha mantenido en 2020 y esta actividad ha permitido hacer 16 trasplantes frente a los 18 de 2019, siendo de ellos 4 infantiles y, en total, 12 renales y 4 hepáticos.

Destaca la actividad del Hospital Doctor Peset, con 8 trasplantes renales en pacientes adultos del total de los 16 de la Comunitat.

PANDEMIA, DONACIÓN Y TRASPLANTE

Durante la pandemia se produjo una caída en la donación y trasplante, y en los momentos más difíciles de la primera ola, los trasplantes cayeron en la Comunitat al 50 %, un porcentaje que en otros territorios españoles llegó al 85 %.
Recibir pacientes donantes en un momento en el que las UCI de los hospitales atendían gran cantidad de pacientes C0VID fue muy complicado y se redujo considerablemente el número de ingresos hospitalarios de pacientes candidatos a ser donantes.

Además, hubo que rechazar a algunos donantes por estar contagiados por COVID-19, según las fuentes.
«Lo importante es que no se cerró ningún programa de trasplantes y se atendió todo aquello que fue urgente», ha afirmado Zaragoza.

ACTIVIDAD EN LOS HOSPITALES

Los hospitales valencianos hicieron, a lo largo de 2020, un total de 448 trasplantes de órganos. De ellos, 235 fueron trasplantes renales, 127 hepáticos, 26 cardíacos, 50 de pulmón y 10 trasplantes. La tasa se sitúa en 88 trasplantes por millón de población.

Un total de 114 trasplantes procedían de donantes en asistolia (73 renales, 38 hepáticos y 16 pulmonares y 1 pancreático).

Asimismo, más de 50 trasplantes se hicieron fuera de la Comunitat con órganos procedentes de esta, según las fuentes, que añaden que en la Comunitat se han hecho 1,22 trasplantes diarios (cinco trasplantes cada cuatro días).
Por hospitales, de los 448 trasplantes de órganos, el General de Alicante realizó el año pasado 56 trasplantes de riñón y 36 hepáticos.

El Hospital General de Elx llevó a cabo 15 trasplantes renales; el Doctor Peset realizó 74 trasplantes de riñón, y en La Fe se llevaron a cabo 267 procedimientos (90 trasplantes renales, 91 trasplantes hepáticos, 26 trasplantes cardíacos, 50 trasplantes de pulmón y 10 trasplantes de páncreas).

La Fe es el segundo centro de España que más trasplantes ha realizado en números absolutos (267 trasplantes de órganos), y bate récord como primer hospital en el país en cuanto a trasplantes hepáticos (91 trasplantes).
Además, es el segundo hospital nacional en trasplantes cardíacos y pancreáticos y el tercero en pulmonares.

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Los expertos alertan: dejar los fármacos como el Ozempic hace que el peso vuelva en menos de dos años

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dejar Ozempic
Detener el uso de semaglutida revierte los efectos beneficiosos que tiene sobre el corazón. / Freepik

Los fármacos contra la obesidad basados en semaglutida se han popularizado en los últimos años por su eficacia para perder peso. Muchos los conocen por sus nombres comerciales, como Ozempic, Wegovy o Rybelsus. Estos medicamentos actúan ralentizando la digestión, aumentando la sensación de saciedad y estimulando la producción de insulina, lo que facilita la pérdida de peso en personas con obesidad.

Sin embargo, interrumpir el tratamiento sin un cambio sostenido en la dieta y el estilo de vida puede tener efectos contraproducentes, según revela un amplio estudio publicado en The British Medical Journal.

Recuperación del peso y empeoramiento de los marcadores cardiacos

El análisis concluye que abandonar estos fármacos revierte gran parte de los beneficios obtenidos, tanto en el control del peso como en los principales marcadores de riesgo cardiovascular, como el colesterol y la presión arterial.

Los investigadores observaron que, tras suspender la medicación, los pacientes recuperaban el peso perdido a un ritmo medio de 0,4 kilos al mes, lo que equivale a casi medio kilo mensual. Además, tanto el peso corporal como los marcadores cardiacos volvían a los niveles previos al tratamiento en menos de dos años.

Uno de los datos más relevantes es que la recuperación del peso era cuatro veces más rápida, independientemente de la cantidad de kilos perdidos durante el uso del fármaco.

Los medicamentos no bastan para el control del peso a largo plazo

“A pesar de su éxito inicial, estos fármacos por sí solos no son suficientes para controlar el peso a largo plazo”, advierten los autores del estudio. El trabajo subraya que el tratamiento farmacológico debe ir acompañado de intervenciones conductuales, como cambios en la alimentación, aumento de la actividad física y apoyo psicológico.

El estudio también compara la evolución de los pacientes que abandonan la medicación con aquellos que siguen programas de control de peso basados en el comportamiento, constatando que estos últimos mantienen mejor los resultados a largo plazo.

La mitad de los pacientes abandona el tratamiento en un año

Para llegar a estas conclusiones, un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford analizó registros clínicos, estudios científicos y bases de datos que comparaban medicamentos autorizados para la pérdida de peso con intervenciones no farmacológicas.

En total, se incluyeron 37 estudios publicados hasta febrero de 2025, con la participación de 9.341 personas. La duración media de los tratamientos fue de 39 semanas, mientras que el seguimiento posterior alcanzó una media de 32 semanas.

Uno de los hallazgos más preocupantes es que aproximadamente la mitad de las personas con obesidad abandona este tipo de tratamientos farmacológicos en el plazo de un año, lo que hace fundamental comprender qué ocurre tras su suspensión.

Advertencia sobre el uso a corto plazo de los fármacos adelgazantes

Los autores del estudio lanzan un mensaje claro: utilizar estos medicamentos solo a corto plazo no es una solución eficaz ni sostenible. En sus conclusiones, destacan la necesidad de:

  • Investigar estrategias rentables para el control del peso a largo plazo

  • Reforzar la prevención primaria de la obesidad

  • Integrar los fármacos dentro de programas completos de salud y hábitos

No obstante, también reconocen ciertas limitaciones en su investigación. Solo ocho de los estudios analizados evaluaron específicamente los nuevos fármacos agonistas del receptor GLP-1, el periodo máximo de seguimiento tras suspender el tratamiento fue de 12 meses y pocos trabajos presentaban un bajo riesgo de sesgo.

Un reto sanitario más allá del medicamento

Este estudio refuerza la idea de que la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, que requiere un abordaje integral. Aunque los fármacos como la semaglutida suponen un avance importante, los expertos coinciden en que sin cambios estructurales en el estilo de vida, la recuperación del peso es muy probable.

La investigación, publicada en The British Medical Journal en 2025 por Sam West y colaboradores, aporta evidencia sólida para replantear el uso de estos tratamientos y para recordar que la salud cardiovascular y el control del peso dependen de estrategias mantenidas en el tiempo, no solo de soluciones rápidas.

Referencia:

West, Sam et al. Weight regain after cessation of medication for weight management: systematic review and meta-analysis. The British Medical Journal. 2025

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.

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