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Qué hacer cuando vamos conduciendo y escuchamos una sirena

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Ambulancias, policía, bomberos. Seguro que en más de una ocasión te has encontrado al volante y de repente suena una sirena mientras vas por ciudad o carretera. En ocasiones nos bloqueamos, nos ponemos nerviosos y no sabemos muy bien qué hacer. En Official Press te contamos lo que no tienes que hacer y cómo reaccionar cuando un vehículo de emergencia se acerca pidiendo paso de manera urgente.

¿Qué dice la norma?

Según establece el Reglamento de Conductores (RGC) los vehículos prioritarios siempre tendrán prioridad de paso sobre los demás vehículos y otros usuarios de la vía cuando se hallen en servicio de urgencia” (cuando lleven encendidas las señales luminosas, amarillas o azules, y las acústicas, o solo las luminosas) Además resalta que estos conductores “podrán circular por encima de los límites de velocidad y estarán exentos de cumplir otras normas o señales” indicando que en caso de accidente ellos serán responsables.

¿Qué pasa si no colaboro?

Obviamente todo conductor está obligado a colaborar en estas circunstancias y no hacerlo supone una infracción grave con la correspondiente sanción.

Como señala la Dirección General de Tráfico (DGT) los conductores de turismos y motos, peatones y ciclistas cuando se encuentran en estas situaciones lo primero es «saber de dónde viene el vehículo prioritario, mirando hacia delante y por los espejos. Y una vez lo hemos localizado, es obligatorio colaborar con él sin causar riesgo al resto de usuarios, adoptando “las medidas necesarias para facilitarle el paso, apartándose o deteniéndose si fuera preciso”.

¿Qué hago si me pide paso una ambulancia?

Lo primero es no ponerse nervioso porque podríamos provocar otro accidente o cometer alguna infracción. La DGT recomienda en caso de que una ambulancia nos pida paso los siguientes consejos:

1. Mantenga su trayectoria.

2. Aminore progresivamente la velocidad, sin frenadas bruscas.

3. Observe, señalice y muévase hacia un lado si es posible.

4. Si no puede apartarse, mantenga la calma y no haga maniobras sorpresivas.

5. Obedezca las instrucciones del personal de emergencias, en su caso.

¿A qué lado debo colocarme para dejar paso?

Esta es la pregunta del millón. Cuando escuchamos una sirena de algún vehículo vemos en ocasiones como cada conductor reacciona de una manera distinta, situándose en la vía sin orden alguno, impidiendo por su desconocimiento el paso. ¿Qué hacer en estos casos? ¿Dónde me sitúo? Desde la DGT son conscientes de la dificultad de ciertos lugares, como intersecciones, glorietas o atascos donde es necesario extremar las precauciones.

Dgt.es

 

Normalmente deberá apartarse hacia la derecha, pero esto varía en función del tipo de carretera por la que circule. Según el tipo de vía deberemos actuar de una manera u otra:

Dgt.es

En caso de accidente el tiempo es oro

El objetivo es salvar vidas. Cada segundo cuenta a la hora de salvar la vida a una persona accidentada tal y como señalan las estadísticas: ¿Sabías que tres de cada cuatro personas que pierden la vida en un accidente fallecen en los 60 minutos posteriores al siniestro? Las posibilidades de supervivencia de los heridos aumentarían en un 40% si se redujera en solo 4 minutos el tiempo que la ambulancia tarda en llegar al lugar del siniestro y en trasladar a los afectados, según afirman los expertos.

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‘Lookmaxxing’: la conflictiva tendencia de belleza para parecer «más hombre»

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De foros vinculados a la cultura incel a TikTok y X: qué es el lookmaxxing, qué significa ser un “chad” y por qué genera preocupación entre expertos en salud mental.

El término lookmaxxing ha dejado de ser un concepto marginal de internet para convertirse en una tendencia visible en redes sociales como TikTok y X. La palabra combina los términos ingleses look (apariencia) y maximizing (maximizar), y alude a estrategias destinadas a potenciar al máximo el atractivo físico, especialmente masculino.

Medios internacionales como BBC y The Guardian han explicado que el concepto surgió a comienzos de la década de 2010 en foros relacionados con la llamada cultura incel (celibato involuntario). Con el tiempo, el fenómeno se ha extendido a públicos mucho más amplios, especialmente jóvenes interesados en estética, fitness y desarrollo personal.


¿Qué es el lookmaxxing?

En la práctica, el lookmaxxing incluye desde consejos básicos de cuidado personal hasta rutinas mucho más específicas orientadas a proyectar una imagen más masculina.

Entre los contenidos más habituales destacan:

  • Ejercicios faciales como el “mewing”, para marcar la línea de la mandíbula.

  • Corrección de postura para parecer más alto y seguro.

  • Cortes de pelo estratégicos según la forma del rostro.

  • Uso de barba para acentuar rasgos.

  • Rutinas detalladas de cuidado facial (skincare).

  • Elección de gafas y accesorios para equilibrar proporciones.

En estas comunidades también es frecuente el uso del término “chad”, empleado para describir a hombres considerados excepcionalmente atractivos, dominantes o líderes dentro de este ideal estético.


Softmaxxing vs. Hardmaxxing

Dentro del movimiento se distinguen dos corrientes principales:

  • Softmaxxing: cambios reversibles como ejercicio, dieta, estilo, cuidado de la piel o peinado.

  • Hardmaxxing: intervenciones más agresivas, como cirugía estética, tratamientos hormonales o el uso de esteroides.

Esta segunda vertiente es la que más preocupación genera entre profesionales de la salud mental y expertos en imagen corporal.


El debate sobre masculinidad e imagen

El psicólogo Tom Hildebrandt, director de investigación en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha advertido que este tipo de corrientes pueden erosionar el sentido del yo y fomentar la insatisfacción corporal al promover ideales de belleza difíciles o imposibles de alcanzar.

Según diversos especialistas, la presión constante por optimizar la apariencia puede derivar en:

  • Ansiedad social.

  • Distorsión de la autoimagen.

  • Dependencia de validación externa.

  • Conductas de riesgo vinculadas a intervenciones estéticas o consumo de sustancias.


El caso viral de “Androgenic”

El fenómeno volvió al centro del debate tras la viralización de un vídeo protagonizado por el influencer conocido como Androgenic, vinculado a esta corriente estética. En el clip, difundido en X, un hombre le retira el sombrero y el peluquín en plena grabación callejera, generando millones de visualizaciones y reabriendo el debate sobre masculinidad frágil y obsesión por la imagen.

Tras la polémica, el creador aseguró que nunca ocultó su calvicie y que el uso de prótesis capilares formaba parte de su estrategia estética. El episodio evidenció hasta qué punto la construcción de la identidad visual en internet puede convertirse en objeto de escrutinio masivo.


¿Está llegando el lookmaxxing a España?

En España, el lookmaxxing no ha alcanzado el nivel de organización de comunidades especializadas que existe en Estados Unidos o Reino Unido. Sin embargo, clínicas estéticas y expertos en imagen observan cómo parte de esta cultura se ha filtrado en lo que algunos denominan “Cultura del bienestar 2.0”.

Muchos jóvenes adoptan hábitos como:

  • Entrenamiento físico orientado a rasgos “masculinizados”.

  • Rutinas avanzadas de cuidado facial.

  • Interés por tratamientos de masculinización facial.

  • Optimización de estilo y lenguaje corporal.

No obstante, la mayoría lo hace sin adherirse a los postulados más extremos del movimiento original.


Más allá de la estética: una cuestión cultural

El auge del lookmaxxing no solo habla de belleza, sino también de cómo las redes sociales están redefiniendo los estándares de masculinidad. En un entorno digital donde la imagen es moneda de cambio, maximizar el atractivo puede convertirse en una forma de capital social.

La pregunta que plantean psicólogos y sociólogos no es si cuidar la apariencia es positivo —algo ampliamente aceptado—, sino hasta qué punto la obsesión por optimizar cada rasgo físico puede afectar a la autoestima y la salud mental.

En la era de la hiperexposición digital, el espejo ya no está solo en casa: está en la pantalla.

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