TIPS Y BELLEZA
¿Por qué nos operamos?, las confesiones de la cirujana Maritina Martínez
Publicado
hace 3 añosen
La cirujana plástica Maritina Martínez Lara desmitifica, desestigmatiza y expone en el libro ¿Por qué nos operamos? argumentos, causas y consecuencias que giran en torno a la cirugía plástica. Las luces y las sombras de esta disciplina tienen que ver, no solo con querer modificar una parte de nuestro cuerpo, sino con la relación entre imagen y autoestima, los cánones que ansiamos cumplir, y las exigencias de la sociedad. ¿Es necesaria una imagen normativa?
La presión de las redes sociales y las exigencias del tiempo en el que vivimos han hecho que se recurra a la cirugía plástica a edades muy tempranas: rinoplastias, implantes mamarios, liposucciones. ¿Será una moda pasajera? ¿Hemos normalizado la cirugía?

¿Es una obligación? ¿La imagen es lo que más importa? ¿No se nos permite envejecer?
La autora opta por una relación más saludable con nuestro cuerpo, aceptando su diversidad y sus individualidades, y un acercamiento a la cirugía siempre consciente y respetando los diferentes tipos de cuerpos y de belleza. En este libro da voz a los pacientes, explicando sus motivaciones, pidiendo respeto para ellos, y, especialmente, pidiendo que se deje de juzgar a las personas por sus cuerpos, o por las decisiones que tomen sobre sus cuerpos, se operen o no.
La autoestima y la cirugía
Una reflexión sobre la autoestima, la creación de la identidad y el poder de la imagen; sobre el hecho de que hoy la belleza parezca serlo todo; sobre la influencia de las redes sociales y los medios de comunicación, la saturación de imágenes que hace que la belleza sea lo más importante (o casi lo único que pretendemos mostrar) y los problemas que esto supone para nuestros niños y adolescentes.
Una reflexión sobre la comercialización y la banalización de la cirugía, la aparente obligatoriedad de la belleza, la cosificación y, peor aún, la autocosificación, la perpetuación de clichés de diferencias de género o el cambio en los paradigmas de belleza (e incluso de belleza no normativa, que puede llegar a ser igual de exitosa)…
¿Por qué nos operamos?
«En un principio, cuando me plantearon la posibilidad de escribir un libro sobre cirugía plástica, la idea inicial fue hablar de la cirugía en su vertiente estética, a través de mi mirada y de mis pensamientos, avalados por más de veinte años de dedicación completa a esta profesión. Podría haberme centrado en las técnicas quirúrgicas, en sus indicaciones, la evolución en el tiempo o en los cambios en la cirugía, temas que me apasionan y a los que dedico mis días.
Pero hay otros aspectos en torno a la cirugía aún más apasionantes y sobre los que reflexiono constantemente, muy en especial el de la belleza. Qué pasa con ella y cómo llevan las personas su relación con ella; qué les hace moverse y consultar a un cirujano, buscándola, para conferir un poco de belleza a su rostro o a su cuerpo o para recuperarla o para mantenerla. Por qué necesitamos la belleza para construir nuestra autoestima.
No hablaré entonces de la cirugía plástica en su aspecto técnico, sino, mucho más interesante para mí en estos momentos, de su papel en la aceptación, reparación o elevación de la autoestima, cómo viven mis pacientes este proceso de creación de su imagen corporal, su distorsión o aceptación, por qué se quieren operar y qué supone para ellos la decisión de la cirugía.
Y, al mismo tiempo, también quiero desestigmatizar la cirugía dándoles voz a mis pacientes, que se operan porque necesitan los cambios que esta les otorga, con la esperanza de iluminar ante tanta desinformación y prejuicios en torno a ella».
ALGUNOS DATOS A TENER EN CUENTA
Al final, la implantación y difusión de este canon tan inalcanzable es lo que parece determinar qué es lo normal en nuestra sociedad. Pero ¿qué ocurre si no tienes esa imagen normativa?
Las imperfecciones físicas, que son lo habitual (porque quién tiene un cuerpo perfecto), resultan ser «no normativas». Y ahí andamos, sobre todo en periodos vulnerables de nuestra vida, sintiendo que nuestra autoestima flaquea porque nuestro aspecto no es el «normal». Sencillamente no es perfecto, es imposible que lo sea (en algún momento, siempre, en ciertas épocas), es un anhelo del todo irreal, mas la belleza no precisa de la perfección, la belleza va mucho más allá.
Estamos tan centrados en la imagen, que hacemos de nuestro aspecto y del de los demás una evaluación continua. Desde niños ya se nos inculca y se mantiene hasta las últimas etapas de nuestra vida.
¿La presión social nos lleva a operarnos?
«Hay dos aspectos que me preocupan bastante: tanto la presión social que se ejerce sobre las mujeres para tener un fantástico aspecto femenino a lo largo de nuestra vida (por más que participamos activamente en nuestra sociedad a la par que los hombres) como que la actividad de la cirugía plástica (y la publicidad que usamos para divulgar nuestro trabajo) pueda colaborar en perpetuar esos clichés y obligaciones. Entonces, ¿cómo hacerlo de forma ética para ayudar de verdad y no ahondar en esa supuesta necesidad de adaptarse a una imagen concreta como pilar clave para elaborar o mantener una adecuada autoestima?».
En este libro, la autora, además de reflexionar sobre todos estos conceptos e ideas satélites de la cirugía estética, reclama un doble respeto: para los pacientes y su proceso de decisión, casi siempre nada fácil, y apoyado en razones con las que debemos empatizar; y para los cirujanos que se dedican a dar respuesta a sus necesidades, incitando al abandono del habitual estereotipo de poco menos que peseteros y comerciantes, capaces de operar lo que sea y de generar necesidades falsas, sin olvidar el ninguneo frecuente de la rama estética de la cirugía, como si no fuese ‘cirugía de verdad’ y no precisase del mismo esfuerzo para lograr unos buenos resultados en el paciente que determinará su bienestar y su vida.
Aclarando conceptos: Cirugía plástica vs. Medicina estética
«Cirugía Plástica, Reparadora y Estética es el nombre completo de esta especialidad, que engloba todos los aspectos: el de reparar a la normalidad, el de reconstruir y el de mejorar algo no patológico. Para mí es imposible separar estos conceptos, soy cirujana plástica siempre, es decir, cuando reconstruyo busco función y aspecto, pues solo la perfecta resolución confiere la «normalidad» a esa estructura, la vuelta a como era antes o como debería haberlo sido si se corrige una malformación. Y cuando opero un pecho malformado, o que al menos la paciente no lo sienta como normal (razón por la que se opera), la búsqueda del aspecto «normal» es la misma que la del aspecto estético».
¿Y qué es la Medicina Estética?
Rotundamente, no es lo mismo que la Cirugía Plástica, es más, los tratamientos de Medicina Estética no son quirúrgicos, sino que consisten en una serie de técnicas y procedimientos que recurren a infiltraciones, a la aplicación de tecnologías tipo láser, radiofrecuencia, tratamientos antiaging, de nutrición…, y en general a técnicas que quizá pueden necesitar la ayuda de algún tipo de anestesia local, pero, lo dicho, nunca son cirugías.
De hecho, no es necesario ser cirujano ni tener formación como tal. Para formarse en Medicina Estética se precisa el título de Medicina, que debe ser completado con estudios tipo máster, y con formación continuada. Es decir, practicar medicina estética no significa ser cirujano plástico.
Puedes ejercerla siendo médico general, cirujano de otra especialidad, dermatólogo, etcétera, lo cual no significa que seas cirujano plástico ni que puedas publicitar tu actividad como tal. En cambio, sí puedes ser cirujano plástico y realizar estos tratamientos.
Al final, son prácticas absolutamente diferentes, si bien generan mucha confusión en los medios, pues tienden a pensar que es lo mismo.
¿Por qué la gente recurre a la cirugía plástica? Motivos frecuentes categorizados por la autora
(…) Una persona adulta debe poder decidir sobre su cuerpo y mi papel como cirujana es informarles bien, ser sincera con las posibilidades, valorar las expectativas, exponerles los riesgos, aconsejarles opciones o planteamientos, no obstante, la decisión es solo de ellos.
- Normalizar rasgos anómalos o difíciles de asimilar por su rareza o desproporción. Esto es, buscar esa «normalidad» con la que no Un planteamiento que se da especialmente en pacientes muy jóvenes.
- Embellecer o mejorar un aspecto «normal», como los aumentos mamarios en mamas no malformadas, rinoplastias estéticas, liposucción en casos de no lipodistrofias, es decir, mejorar. El acercamiento a la cirugía en la segunda y la tercera década suele ser, aunque no siempre, para normalizar o para embellecer el aspecto heredado (si este es «normal»), buscando una mejor relación con la propia identidad y, por tanto, con una cara y un cuerpo que sea bien aceptado por el propio paciente, pero también procurando o solicitando reparar los rasgos malformados buscando una Pues hay muchos pacientes que no sienten que ese rasgo que les disgusta sea normal, sino que lo ven desproporcionado, anómalo y constituye un objeto de rechazo, propio y ajeno. A veces es muy difícil construir la identidad sobre un aspecto que nos desagrada y nos extraña, por lo que se llegan a desarrollar situaciones de franco rechazo y enajenación.
- Recuperar o volver al aspecto normal tras el daño por embarazos o importantes cambios de peso. Vivimos y nuestro cuerpo acusa cambios que pueden ser difíciles de aceptar, en especial a lo largo de la tercera, cuarta y quinta décadas. Se busca volver a la normalidad, a como estábamos antes (mediante mastopexias, abdominoplastias…).
- Antiaging, mantenimiento o cirugía del envejecimiento. Se acepta o no se acepta el paso de los años, aunque sea con pequeños cambios, por mantenernos aún más tiempo. El objetivo es mantenerse y evitar el deterioro de la edad, y en este contexto tienen su lugar las blefaroplastias, los liftings, o las cirugías de mama o abdomen.
Boom de la cirugía entre los jóvenes: ¿Qué buscan?
Una mejor relación con la propia identidad y, por tanto, con una cara y un cuerpo bien aceptados por el paciente, quieren reparar los rasgos malformados para llegar a esa
«normalidad». Y es que hay muchas personas que no sienten que ese rasgo que tanto les disgusta sea normal, sino que lo ven desproporcionado, anómalo y objeto de rechazo, propio y ajeno. Puede ser bien difícil construir la identidad sobre un aspecto que nos desagrada y nos resulta extraño, incluso llegando a extremos de
franco rechazo y enajenación. Ahí la cirugía es una ayuda inestimable. En un país tan puntero y con tanto nivel quirúrgico como es España, no es nada disparatado realizar cirugías que faciliten la autoaceptación. Sí, se trata de cirugías electivas, nuestro paciente no va a morir ni va a padecer una enfermedad física si no se opera, pero su calidad de vida va a ser mucho peor.
Aunque igual tengamos la percepción de que los jóvenes pretendan o se hagan (si pueden permitírselo) muchas cirugías, en realidad esto es algo excepcional; más bien se trata de colectivos que viven de su imagen, tipo modelos, actores o influencers.
SOBRE LA AUTORA: MARITINA MARTÍNEZ LARA
Maritina Martínez Lara es especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, formación que realizó, vía MIR, en Granada, ciudad donde también cursó los estudios de Medicina. Ha completado su formación en diferentes clínicas de Río de Janeiro, París y Brasil, y actualmente tiene su propio equipo en su clínica en Granada, dedicándose, desde hace más de veinte años, a la práctica privada de la especialidad, abarcando casi todo el abanico de cirugías plásticas estéticas.
Siempre ha abogado por la sensatez, la honestidad, la sensibilidad, unidas al máximo perfeccionismo en las cirugías, y por mantener un contacto estrecho y de confianza con sus pacientes. Ser médico por encima de todo.
Comparte esto:
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Relacionado
Te podría gustar
TIPS Y BELLEZA
Adelgazar no basta contra el lipedema: la ciencia ya sabe qué alivia el dolor
Publicado
hace 1 semanaen
28 septiembre, 2026
El cirujano plástico Alexo Carballeira presentó en el 48.º Congreso de la Sociedad Europea de Linfología, celebrado en el Hospital La Fe de Valencia, un protocolo en tres pasos para el tratamiento del lipedema en mujeres con obesidad o después de una cirugía bariátrica, pocas semanas después de que The Lancet publicara el primer gran ensayo aleatorizado sobre liposucción en lipedema.
El lipedema no tiene cura, pero sí tratamiento. Adelgazar, con dieta, fármacos o cirugía bariátrica, puede mejorar el dolor y el volumen, pero no hace desaparecer esta enfermedad crónica del tejido graso, que afecta casi exclusivamente a mujeres. Hoy, la cirugía es la medida más eficaz por sí sola, aunque no siempre elimina el dolor por completo. Así lo expuso el cirujano plástico Alexo Carballeira Braña, director médico de Lipedema Advanced Care, ante especialistas de toda Europa reunidos en Valencia.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por Alexo Carballeira Braña (@dr.alexocarballeira)
¿Qué es el lipedema?
El lipedema, conocido también como síndrome de la grasa dolorosa, es una enfermedad crónica caracterizada por una acumulación anormal y desproporcionada de tejido adiposo que afecta principalmente a las extremidades inferiores —desde las caderas hasta los tobillos— y que también puede aparecer con frecuencia en los brazos.
Suele presentarse de manera simétrica y puede provocar dolor espontáneo o a la palpación, hipersensibilidad, sensación de pesadez, inflamación y limitaciones en la movilidad.
Una de las características clínicas del lipedema es que la pérdida de peso no siempre produce una reducción proporcional de las zonas afectadas ni hace desaparecer necesariamente sus síntomas. Por este motivo, puede coexistir con la obesidad, pero ambas condiciones son diferentes y requieren un diagnóstico y un abordaje específicos.
Actualmente, el lipedema no tiene cura, aunque existen tratamientos conservadores y quirúrgicos dirigidos a aliviar los síntomas, mejorar la calidad de vida y controlar su evolución.
La liposucción para el lipedema, respaldada por The Lancet
La presentación se produce pocas semanas después de que The Lancet publicara el ensayo alemán LIPLEG, realizado con 410 mujeres y considerado el mayor ensayo multicéntrico aleatorizado llevado a cabo hasta ahora para comparar directamente la liposucción con el tratamiento conservador del lipedema.
A los doce meses, aproximadamente el 68 % de las pacientes sometidas a liposucción alcanzó una reducción clínicamente relevante del dolor, frente a aproximadamente el 8 % de las pacientes que recibieron únicamente tratamiento conservador.
El estudio también mostró una mayor mejoría de la calidad de vida en el grupo sometido a cirugía.
La intervención quirúrgica, sin embargo, presentó una mayor frecuencia de efectos adversos, por lo que su indicación debe individualizarse y realizarse después de una adecuada valoración médica.
Lipedema y obesidad: el orden del tratamiento importa
Carballeira defiende un abordaje secuencial cuando el lipedema aparece asociado a obesidad.
Primero, tratar la obesidad mediante alimentación, ejercicio y, cuando esté indicado, tratamiento farmacológico o cirugía bariátrica. Después, abordar específicamente el tejido afectado por el lipedema. Y, finalmente, tratar el exceso de piel que pueda persistir después de una pérdida importante de peso.
«Tratar la obesidad no es tratar el lipedema. Si se invierte el orden, una intervención puede comprometer o dificultar la siguiente», explica Carballeira.
Este enfoque pretende no solo mejorar el resultado de cada procedimiento, sino planificar desde el principio todo el proceso reconstructivo y de contorno corporal de la paciente.
¿Qué es la cirugía bariátrica?
La cirugía bariátrica engloba diferentes procedimientos quirúrgicos destinados al tratamiento de la obesidad y cuyo objetivo es conseguir una pérdida de peso significativa y mantenida en pacientes seleccionados.
Estas intervenciones modifican distintos aspectos del aparato digestivo y del metabolismo con el objetivo de facilitar la pérdida de peso y mejorar las enfermedades asociadas a la obesidad.
Tras una cirugía bariátrica y una pérdida importante de peso pueden aparecer excesos de piel y flacidez en diferentes zonas del cuerpo que posteriormente pueden requerir cirugía plástica reparadora o de contorno corporal.
En las mujeres que además presentan lipedema es especialmente importante diferenciar la grasa relacionada con la obesidad del tejido afectado por la enfermedad. La pérdida de peso puede reducir de manera importante la grasa corporal y el volumen de las extremidades, pero no supone por sí sola un tratamiento específico del lipedema y algunos síntomas pueden persistir.
Carballeira considera por este motivo recomendable descartar la presencia de lipedema antes de realizar cirugía por exceso cutáneo en mujeres que han sufrido grandes pérdidas de peso.
El cirujano recuerda además que la cirugía no debe entenderse como un tratamiento aislado.
«La fisioterapia, la compresión, el ejercicio y, sobre todo, mantener una alimentación saludable siguen formando parte del abordaje global. La cirugía puede reducir de forma muy importante los síntomas, pero el tratamiento del lipedema debe entenderse de manera integral», señala.
Lipedema en los brazos, el gran olvidado
En su comunicación sobre el tratamiento del lipedema de los brazos, Carballeira recordó que esta localización continúa infradiagnosticada.
En una encuesta estadounidense realizada a 707 mujeres con lipedema, aproximadamente siete de cada diez comunicaron afectación de los brazos, lo que demuestra que no se trata de una localización excepcional.
Carballeira es autor de The Advanced Care Study (IJERPH, 2023), realizado sobre 969 pacientes españolas con lipedema. El estudio mostró que la cirugía era el tratamiento individual que obtenía una mayor mejoría percibida, mientras que la combinación de tratamiento quirúrgico y medidas conservadoras alcanzaba los mejores resultados globales en calidad de vida.
Sobre el Dr. Alexo Carballeira
Alexo Carballeira Braña es especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, formado vía MIR en el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela y máster internacional en Microcirugía Reconstructiva.
Ha ampliado su formación en centros internacionales de referencia, entre ellos el Instituto Ivo Pitanguy, en Brasil; centros especializados en microcirugía reconstructiva en Taiwán; y el Hospital Universitario de Tokio, en Japón, donde realizó formación específica en supramicrocirugía linfática aplicada al tratamiento del linfedema.
Es fundador y director médico de Lipedema Advanced Care y AC Cirugía Plástica, en Valencia.
Es autor de The Advanced Care Study, estudio sobre la situación del lipedema en España publicado en 2023 e indexado en PubMed, y dirige el Fellowship Lipedema AC, un programa de formación especializada para cirujanos que incluye formación teórica y cirugía en directo.
Es miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP) y del Grupo Español de Linfología.
Puedes seguir toda la actualidad visitando OfficialPress o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.
Comparte esto:
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Relacionado
Lo más leído
- Cofrentes sufre una parada automática del reactor tras el cierre de las válvulas de una turbina
- Estos son todos los precios de los abonos del Nou Mestalla: desde 300 hasta 1.700 euros
- Ortí y otras cuatro personas no comparecen en la comisión sobre el robo del Tesoro de Villena
- El Roig Arena celebrará un concierto de Año Nuevo con Ainhoa Arteta y 70 músicos
- Cursos SEPE gratis y online en marzo 2026: listado completo y cómo apuntarse







Tienes que estar registrado para comentar Acceder